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La Ciudad 26 de enero de 2020

Colapsó la hotelería y turistas se alojaron en casas de familia

Mar del Plata vive otro fin de semana a pleno. Por la falta de lugar en los hoteles, los visitantes se hospedaron en barrios alejados del centro. En el Centro de Información Turística del Emtur hubo más consultas que el fin de semana pasado.

Pasar la noche en la habitación de una casa de familia en barrios alejados del centro no estaba en los planes de ningún turista. Pero fue la única alternativa para muchos visitantes que llegaron ayer a Mar del Plata sin reserva: la capacidad hotelera colapsó y hubo que recurrir a casas de familia.

Tras esperar un par de horas en el Centro de Información Turística, muchos visitantes lograron por alrededor de 700 pesos por persona, conseguir una habitación para pasar la noche.

Con la capacidad hotelera colmada, alojamientos improvisados en casas de familia y un clima que acompaña, Mar del Plata vive el segundo fin de semana consecutivo de aluvión turístico.

Los operadores del sector sostienen que al igual que hace una semana, la ciudad recibió una gran cantidad de visitantes. Las expectativas que se habían generado luego de un positivo recambio de quincena se cumplieron y ayer se vivió uno de los días más convocantes del verano.

El Centro de Información Turística del Emtur es un reflejo de la cantidad de visitantes que llegó a Mar del Plata. Se abrió por segunda vez en la temporada y registró un mayor movimiento que la semana pasada. En la mayoría de los casos, recibió a turistas sin reserva que buscaban alojamiento para una noche. Y ese era el principal inconveniente ya que la mayoría de los hospedajes, se ofrecen por un mínimo de dos días.

Con la capacidad hotelera agotada cerca del mediodía, el alquiler de algún departamento o vivienda pasó a ser una opción, mientras que se recurrió a rentar habitaciones en casas de familia, inclusive en barrios alejados del centro.

“Hubo visitantes que se alojaron en casas de los barrio Bosque Alegre o San Carlos”, contaron ayer en el Centro de Información.

Casas de familia

“Hubo mucho movimiento sobre todo a la mañana y algunos decidieron irse porque no estaban dispuestos a esperar mucho tiempo”, contó Matías Ruzzi, trabajador del Emtur que atendió a turistas en el centro.

La mayoría de las solicitudes eran por una noche y ese fue la principal traba. “En esos casos, se les pregunta si están dispuestos a permanecer dos noches y en función de eso se busca la disponibilidad”, explicó y agregó que “en muchos casos se ofrecieron casas de familia con servicios compartidos, inclusive en barrios alejados”.

En esos casos, el Ente de Turismo firma con el turista un “deslinde de responsabilidad” ya que no tienen posibilidad de garantizar las condiciones de alojamiento.

Los trabajadores del Centro confirmaron que ayer “hubo un movimiento superior al del fin de semana pasado”.
La capacidad de alojamiento en hoteles estaba prácticamente agotada por lo que las principales opciones pasaron a ser algún departamento desocupado en el centro, o habitaciones en casas de familia.

Historias

A la hora en que muchos disfrutaban de la playa y los vendedores ambulantes ya estaban instalados en la zona del Paseo Hermitage para el multitudinario recital que brindó anoche Divididos, en el Centro de Información Turística el Emtur, todavía quedaban turistas a la espera de alojamiento.

Como Ana, que llegó a la ciudad después de viajar 24 horas en colectivo desde Chaco. “Pienso quedarme dos o tres días por lo menos. Me gusta mucho Mar del Plata y vengo siempre que puedo, pero hace mucho que no veo tanta gente como ahora”, le dijo a LA CAPITAL, y le agregó una cuota de análisis: “Se ve que está muy caro irse al exterior”, afirmó con tonada provinciana.

A su lado, estaba Luis quien llegó de Berazategui con la intención de quedarse tres o cuatro noches. “Llegué a las 14.30, almorcé en la terminal y me vine para acá”, contó con calma mientras esperaba el llamado con las ofertas disponibles.

Con remeras de La Renga, Mauro y Maru, sólo esperaban solucionar el alojamiento antes del inicio del recital de Divididos. Fanáticos del rock, llegaron a la ciudad provenientes de Villa de Mayo con el objetivo de ver el show.

“Fuimos a varios hoteles y estaban todos llenos así que nos vinimos para acá a ver si conseguimos algo”, explicaron.

Los turistas son atendidos en el Centro y se les pregunta las características del alojamiento que buscan y el dinero que están dispuestos a gastar. Con esos datos inician la búsqueda y luego los llaman para ofrecerles las alternativas encontradas.