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Policiales 6 de febrero de 2024

Comenzó el juicio por el brutal crimen de un indigente en la Plaza Güemes

Braian Alfonso (26) está acusado de haber asesinado a Walter Pérez (31), a quien habría golpeado en la cabeza para luego incendiar el colchón en el que dormía. El fiscal Leandro Arévalo intentará demostrar que es culpable por del delito de "homicidio agravado por alevosía", mientras que la defensa buscará su absolución.

Braian Alfonso (26) comenzó a ser juzgado este martes en el Tribunal Oral N° 2 por el crimen de Walter Pérez (31), un hombre en situación de calle que fue asesinado de un golpe en la cabeza y por asfixia al incendiarse su colchón.

El fiscal Leandro Arévalo dijo en su alegato de apertura del debate que, según las pruebas recolectadas durante la investigación, el imputado debe ser condenado por el delito de “homicidio agravado por alevosía”.

Mientras que la defensa planteó que Alfonso no participó del hecho. O, al menos, no se han aportado en la instrucción pruebas que así lo acrediten. Conforme señalaron, no hubo testigos del hecho, ni tampoco huellas dactilares o imágenes tomadas por cámaras de seguridad que lo sindiquen directamente como autor del homicidio. Por eso, adelantaron que solicitarán su absolución.

El 20 de agosto de 2020, en pleno período de pandemia, cerca de las 2 de la mañana Brian Gabriel Alfonso y Walter Pérez se encontraban en la Playa Güemes, ubicada en Roca, entre Entre Ríos y Buenos Aires. Para el fiscal Arévalo,  el primero tomó un elemento contundente y “golpeó, con la inequívoca finalidad de darle muerte” al segundo. El ataque fue en la cabeza, y le ocasionó una fractura de cráneo, lo que le produjo a la víctima la pérdida de conocimiento.

Arévalo agregó que, posteriormente y aprovechando la indefensión del herido, Alfonso prendió fuego el colchón en el que éste se hallaba recostado, lo que ocasionó que falleciera por asfixia secundaria al incendio.

Por su parte, la defensa remarcó en su alegato que existe un dictamen de inimputabilidad sobre Alfonso, por una peritaje psicológico y psiquiátrico hecho por la asesoría pericial, que motiva también el planteo de absolución subsidiario con ese dictamen.

Durante el juicio, que continuará este miércoles, se producirá la lectura de dichas conclusiones referidas a la salud mental, para contextualizar la situación de Alfonso. Según trascendió, las mismas apuntarían a que el acusado “presenta una inteligencia medio inferior, debilidad mental leve, terreno vulnerable para padecer estados psicóticos transitorios, donde predominan alteraciones sensoperceptivas auditivas y visuales”.

“Estos episodios psicóticos pueden ser desencadenados por consumos de tóxicos, en la actualidad con la medicación prescrita se encuentra estable”, añadió la defensa. Por ejemplo, citaron sustancias como el alcohol y la cocaína, lo que representa un agravante y desencadenante de estos estados psicóticos agudos, que en suma se producen bajo un alto grado de vulnerabilidad psicosocial, donde no hay contención ni cuidado de las personas en situación de calle como Pérez y Alfonso.

Finalmente, solicitaron que el acusado se incorpore a un dispositivo tipo Centro de Día, en virtud de tratar la problemática de sus adicciones, donde se le brinde tratamiento adecuado y específico “garantizado así el acceso a la salud mental, con perspectiva a la rehabilitación social, que se considera necesaria”.

El crimen

El hecho ocurrió en agosto de 2020 en la plaza Güemes, cuando Walter Darío Pérez (31) fue asesinado en circunstancias que investigó el fiscal Leandro Arévalo. Después de casi un año y medio en el que estuvo prófugo, por el homicidio fue detenido Braian Alfonso.

Según la instrucción, Alfonso y Pérez se hallaban en situación de calle en plena pandemia y solían pasar la noche en la plaza de Roca y Entre Ríos. Allí, una noche se produjo una discusión y tras ella el segundo fue asesinado.
Según los vecinos, los dos se ubicaban debajo del mismo árbol cada velada y sobre un colchón viejo tomaban vino y fumaban cigarrillos. Habitualmente, no tenían problemas con nadie y hasta los habitantes de la zona colaboraban con ellos dándoles alimentos y ropa vieja.

Pero todo cambió cuando la noche del miércoles 19 de agosto se convirtió en madrugada del jueves 20. En algún momento no precisado, entre las 0 y las 3, Pérez fue asesinado.

Como la temperatura había sido una de las más bajas en todo el año, cuando al otro día se descubrió su cadáver -hasta ese momento no identificado, porque no tenía documentos- los testigos pensaron que se trataba de una muerte natural, producto del frío. Pero todo cambió cuando arribó al lugar la Policía Científica y los peritos descubrieron que el cuerpo inerte presentaba golpes y lesiones, y una parte lucía carbonizada.

El fiscal Arévalo tomó intervención en la investigación y ordenó al personal de la comisaría segunda -con jurisdicción en ese sector de la ciudad- que tomara declaraciones y recabara datos para reconstruir si había sido un accidente o si se trataba de un crimen, y quién era la víctima. Finalmente, la autopsia desestimó la primera opción y los testimonios de los vecinos echaron luz al asunto: se habían escuchado ruidos y discusiones cerca de las 2 de la mañana.

De esta forma, los pesquisas se abocaron a buscar en la zona al otro indigente, e incluso concurrieron a los lugares por los que solía deambular. Pero al no encontrarlo y seguir con el análisis de las pruebas recogidas, determinaron que en realidad el único sospechoso por el homicidio era él.

Por después, víctima y presunto victimario fueron identificados y se iniciaron los operativos para encontrar al sospechoso.

El fiscal Arévalo dispuso más medidas investigativas en los días siguientes: entre ellas, pidió allanar la casilla del barrio Jorge Newbery en la que vivían la madre y la hermana de Alfonso, una adolescente de 16 años que sufre una discapacidad motriz y que dijo que vio al acusado en la mañana del 20 de agosto. A ella le habría confesado “la cagada” al pasar brevemente por la vivienda, según supieron luego los uniformados.

El 21 de enero de 2022 finalmente la policía detuvo a Alfonso.



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