Este miércoles se habilitará la primera etapa para el personal de salud y personas mayores de 65 años.
La Secretaría de Salud del municipio comunicó que este miércoles 11 de marzo se pondrá en marcha la campaña de vacunación antigripal, en sintonía con lo dispuesto por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.
En esta primera etapa, como suele suceder cada caño, la campaña apunta al personal de salud y a las personas mayores de 65 años.
De acuerdo a la información divulgada por el municipio, la vacunación se implementará en el CEMA y en los 34 Centros de Atención Primaria de la Salud ubicados en las diferentes áreas programáticas de la ciudad de lunes a viernes en sus horarios habituales, mientras que en los dispositivos Salud en tu Barrio y en el Centro de Salud 1, será de lunes a lunes de 8 a 17.
Desde el área de Salud aclararon que no se requerirá la presentación de la prescripción médica como un requisito excluyente para la vacunación y, además, se indica la vacunación con posibilidad de co-administración con otras vacunas.
La iniciativa se encuentra comprendida dentro del Calendario Nacional de Vacunación, gratuito y obligatorio, con el objetivo de inmunizar a la población más vulnerable frente a la gripe y disminuir los contagios antes del inicio de la temporada invernal, estación en la que aumenta el riesgo de transmisión viral.
Las vacunas son distribuidas por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Asimismo, se trata de una campaña que se sostendrá en el tiempo para garantizar la cobertura de toda la población objetivo, por lo que se insta a las personas a concurrir de manera progresiva para facilitar el acceso y la organización de la demanda.
En una segunda etapa la vacunación se ampliará a embarazadas, personas con factores de riesgo como así también a niñas y niños de 6 a 24 meses y al personal esencial. Las fechas de cada etapa serán anunciadas oportunamente para organizar la afluencia de vecinos en los vacunatorios.
Es una infección respiratoria aguda causada por virus del género Influenza, principalmente de los tipos A y B, y constituye un importante problema de salud pública por su alta transmisibilidad y la aparición de brotes cada año.
En el escenario epidemiológico actual se identificó la circulación de un nuevo subclado dentro del subtipo A(H3N2), denominado subclado K, asociado en algunos países a un adelantamiento de la temporada de gripe y a una mayor transmisibilidad.
A pesar de estas variaciones, los resultados preliminares de efectividad de la vacuna durante la temporada 2025-2026 en el hemisferio norte indican que la vacunación continúa ofreciendo una protección similar a la de años anteriores frente a la enfermedad por influenza, incluyendo la reducción del riesgo de hospitalización.
En este contexto, independientemente de la aparición de nuevas variantes, las principales estrategias para limitar la transmisión y reducir complicaciones, hospitalizaciones, secuelas y muertes en la población de mayor riesgo continúan siendo la adopción de medidas preventivas personales —como el lavado de manos y cubrirse al toser o estornudar—, el diagnóstico oportuno y el manejo adecuado de los casos, la aplicación de medidas de precaución en la atención de pacientes con infecciones respiratorias y la vacunación estacional.
El objetivo de la vacunación es disminuir las formas graves de la enfermedad, las hospitalizaciones, las secuelas y la mortalidad asociadas al virus de la influenza.