El bloque de La Libertad Avanza, aliado del oficialismo, consideró que al quitarse el componente del alumbrado de la TSU debería "equilibrarse" o bajar este último tributo. El kirchnerismo insistió en que será "el triple" del 11% anunciado.
El presupuesto y las ordenanzas fiscal e impositiva lograron este miércoles dictamen en la Comisión de Hacienda del Concejo Deliberante, donde no quedó claro de cuánto será el aumento de tasas que pagarán los contribuyentes.
Como el oficialismo había anunciado la semana pasada, ni el secretario de Legal, Técnica y Hacienda, Mauro Martinelli, ni ningún integrante del gabinete asistieron a explicar el cálculo de gastos y recursos 2026 del municipio y las ordenanzas fiscal e impositiva. A eso se sumó que el bloque que responde al gobierno municipal –el del PRO– no dio precisiones sobre las tasas, sino que, en respuestas a expresiones opositoras, aludió a otros aspectos del proyecto.
El que sí se manifestó sobre la Tasa de Servicio Urbanos (TSU) fue Rolando Demaio, vocero del bloque de La Libertad Avanza (LLA), aliado del PRO. Lo hizo para aclarar una acotación de Eva Ayala, de Acción Marplatense, quien aseguró que, a pesar de que el componente del alumbrado será quitado de la TSU para cobrarse con la factura de EDEA, la TSU no será más baja, sino que subirá.
Demaio discrepó: “Entiendo que debería haber una disminución en la TSU del 10 al 13%. Si a eso se le suma un incremento del 11%, técnicamente la TSU debería estar en un equilibrio e inclusive un poquito por debajo de lo que se pagó el último mes. Debe quedar explicitada la base imponible correspondiente al componente de alumbrado de la TSU”.
La presidenta del bloque de Unión por la Patria, Mariana Cuesta, ratificó la postura de su bancada: “En los medios el oficialismo dijo que la TSU iba a aumentar un 11%. Es totalmente falso: supera el triple de lo anunciado y además tiene cláusula gatillo”.
Melisa Centurión, de Acción Marplatense, apuntó: “Le estamos creando nuevas tasas a los vecinos. O quitando componentes a la TSU: lo que era una tasa ahora son tres”. Refería a la propia TSU, a la tasa vial, que se cobra en las estaciones de servicio al cargar nafta o gasoil, y a la de alumbrado. “La presión impositiva sobre el vecino va a ser mayor, no menor”, lamentó.
“Un concepto que sobrevoló fue el de previsibilidad. Y creo que justamente la previsibilidad va por saber cuánto le va a llegar en la boleta de la TSU a los vecinos”, apuntó la opositora, y preguntó “qué va a suceder si los índices macroeconómicos que se tomaron para realizar el presupuesto no terminan siendo los reales”.
Escritas y orales
Ante la imposibilidad de escuchar al secretario de Hacienda y al presidente de Obras Sanitarias, los bloques opositores tomaron caminos distintos: el kirchnerismo (Unión por la Patria) se ajustó a la metodología diseñada por el oficialismo y presentó 57 preguntas por escrito, mientras que Acción Marplatense expresó sus interrogantes en forma oral.
“Es la primera vez en 42 años de democracia que los funcionarios no visitan al recinto del Concejo para explicar los fundamentos de un presupuesto. No ha pasado nunca antes. No pasó con Don Angel Roig, no pasó con Russak, no pasó con Elio Aprile, no pasó en el gobierno de Katz, no pasó en los ocho años subsiguientes, no pasó con el gobierno que nos sucedió en el 2015″, se quejó el exintendente Gustavo Pulti.
Cuesta le habló a los concejales del oficialismo: “El sistema que propusieron fracasó totalmente porque hoy nos piden votar y las respuestas no llegaron. Este bloque, a pesar de no estar de acuerdo con la metodología, hizo 57 preguntas; tenemos cero respuestas”.
El presidente de la Comisión de Hacienda, Marcelo Cardoso (PRO), fue el único que ensayó una defensa al inédito método. “Algunos interpretaron esto como un tema de limitación, pero la verdad es todo lo contrario: acá no hubo limitación, esto es orden, transparencia y profesionalismo. Cada pregunta tendrá respuesta clara, documentada y verificable, evitando confusiones o interpretaciones parciales”, prometió. Y agregó: “La transparencia no se limita a la oralidad de un funcionario que venga a dar las respuestas: se constituye con información verificable, respuestas documentadas y reglas claras”.
Además del presupuesto y las ordenanzas fiscal e impositiva hoy tuvieron dictamen de comisión el presupuesto de OSSE y el Reglamento General del Servicio Sanitario. El PRO y sus aliados (LLA y la UCR –que no habló–) votaron a favor, mientras que los bloques opositores se pronunciaron en contra.
El tratamiento continuará el viernes, en una sesión extraordinaria que tendrá en el orden del día las ordenanzas preparatorias fiscal e impositiva. El oficialismo espera contar con todos los expedientes aprobados el viernes 27 de febrero.