Policiales

Condenaron a un joven por golpear y amenazar a dos mujeres

La sentencia fue de tres años de prisión con ejecución condicional para Ezequiel Pagni Sallaberry (28), quien deberá cumplir con "reglas de conducta", como no mantener contacto con sus exnovias, víctimas de violencia de género.

En un juicio abreviado, Ezequiel Pagni Sallaberry (28) fue condenado a tres años de prisión con ejecución condicional por golpear y amenazar a dos exnovias: a una le fracturó los dedos una mano tras una discusión y a otra le golpeó la cara contra un auto y la retuvo en su casa contra su voluntad.

La sentencia por “lesiones graves calificadas por el vínculo, portación de arma de fuego de uso civil, privación ilegal de la libertad agravada y daño, en concurso real” estuvo a cargo de la jueza Jorgelina Camadro, luego de que el año pasado el juez Pedro Hooft se excusara a una semana del juicio, ya que había notado que el acusado era el hijo del reconocido escribano Oscar Pagni, con quien, según dijo, lo unían “distintos vínculos académicos, de conocimiento y hasta de reconocimiento”.

Los hechos por los cuales Ezequiel Pagni respondió en el juicio abreviado tienen como víctimas a Ángeles, quien era su novia al momento de ocurrido el episodio de violencia, en diciembre de 2017 y a otra joven, que también era su novia en los momentos en que se dieron las agresiones, en 2019.

Además de los 3 años de prisión con ejecución condicional, por tratarse de su primera condena, a Ezequiel Pagni le impusieron una serie de reglas de conducta, como fijar domicilio en la provincia de Buenos Aires, someterse al control del Patronato de Liberado, Abonar la suma de 7.000 pesos de reparación del daño causado a su segunda exnovia, someterse a un tratamiento psicológico terapéutico orientado a erradicar su problema con el consumo abusivo de drogas y la prohibición de contacto con las víctimas por cualquier medio.

Una discusión y tres dedos quebrados

Ángeles y Pagni estuvieron de novios en 2017 por un período que no llegó al año. El 3 de diciembre de 2017, cerca de las 6 de la madrugada en Las Heras y Azcuénaga, mientras ambos estaban en la calle comenzaron a discutir: Pagni tomó a Ángeles del brazo con fuerza e intentó quitarle el celular y, tras la resestencia de la joven, le sujetó con fuerza la mano izquierda y le fracturó tres dedos.

Ángeles llegó a su casa llorando y le mintió al padre: “Me quisieron robar el teléfono”. Esa tarde fue al hospital y constataron las lesiones, luego habló con una amiga, le envió una foto de su mano enyesada con el mensaje: “NO LO VOY A VER MÁS”, en clara alusión a que se distanciaría del novio.

Ángeles no denunció a Pagni por temor y le fue imposible escapar inmediatamente del círculo de violencia que significaba esa relación. El 15 de febrero de 2018, Ángeles y Pagni habían quedado en encontrarse en un café de Alem, pero como el hombre no fue la joven decidió ir hasta su casa, en Guerra al 900. Llamó a la puerta y aguardó y del otro lado, cuando Pagni entendió que era su novia la que estaba afuera, sacó una escopeta por una ventana y comenzó a disparar al aire, la insultó y le dijo que se fuera.

La joven se asustó y corrió hacia la calle y pidió un taxi, pero el joven, armado, salió tras ella. Un llamado al 911 alertó de la situación y personal del Comando de Patrullas sur fue hasta el lugar y encontraron a Pagni que, con una escopeta en las manos, perseguía a Ángeles.

Según consta en el acta policial, los oficiales le dieron la voz de alto y le ordenaron al joven que dejara el arma en el suelo, sin embargo Pagni mostró una actitud desafiante y les apuntó, hasta que trastabilló, cayó al suelo y fue reducido por los policías.

Otra relación, otra vez violencia

En la madrugada del 30 de junio de 2019 se registró el otro episodio de violencia de género por el cual se lo condenó a Pagni. En esa oportunidad se encontraba junto a su novia de aquel entonces en su casa del barrio La Florida y comenzó a insultarla y a ponerse agresivo por una serie de recriminaciones que le hacía a la joven basadas en celos. Incluso, según consta en la causa, llegó a apuntarle con un revólver que guardaba en la mesa de luz.

A raíz de esto, en el momento en que ella quiso retirarse, Ezequiel Pagni se lo impidió y le retuvo las llaves de las puertas de salida de la vivienda -que se hallaban cerradas- así como de las llaves del auto de ella.

Ante esta situación, la joven intentó irse, pero Pagni la tomó del cuello y le impidió que dejara la habitación que compartían, amenazó con matarla a ella y a su familia.

La joven logró soltarse y corrió hacia la puerta y como estaba estaba cerrado intentó escapar por una ventana, pero Pagni la siguió, la tomó nuevamente del cuello y la empujó contra su propio automóvil estacionado en la trotadora.

Los ruidos alertaron a una vecina, que salió al patio e intervino en la situación para que Pagni le devolviera las llevas del auto a la joven, quien al conseguirlas se subió al vehículo para marcharse del lugar.

Sin embargo, Pagni no dejó ir a la joven y golpeó el parabrisas del auto con la cadena que sujetaba el portón de la vivienda. En ese momento salió de la casa el padre de Pagni y ayudó a la mujer a poder escaparse del lugar.

Una condena en ejecución condicional

La pena fijada por la jueza Camadre cumplió con lo solicitado por el fiscal Paulo Cubas. Como atenuantes, consideraron

la ausencia de antecedentes penales de Pagni y “el buen concepto vecinal”. Además, fue tomado como atenuante “la reconocida problemática al consumo abusivo de estupefacientes que presenta el imputado y la actitud ulterior (reflexiva) asumida por él respecto de los hechos enrostrados”.

Como agravantes, las partes concordaron merituar “el despliegue de violencia contra la mujer en que se enmarcaron los hechos”.

Finalmente, además de la condena de tres años en ejecución condicional, la jueza ordenó el decomiso y posterior destrucción de la carabina calibre 22 LR de marca “Marlin” que Pagni tenía al perseguir por la calle a una de sus exnovias.

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