En el primer mes de clases se registraron varios episodios graves. El Consejo Local de Niñez advierte que los hechos "reflejan la profunda crisis social". Docentes admiten estar "limitados por la falta de recursos". Existe una guía específica para abordar estas situaciones: ¿qué establece?
La imagen de un curso de niños, niñas o adolescentes sentados en el aula, escuchando al docente y estudiando de lunes a viernes, en algunos casos parece haber quedado más en la imaginación que en la realidad diaria. Ya no es, al menos, la foto cotidiana en la totalidad de las escuelas.
El ciclo lectivo 2026 empezó hace un mes. En primaria, contemplando feriados y paros, hubo 19 días de clases; en el nivel secundario, 15. Pero en ese corto tiempo, en una vía paralela a la gran cantidad de experiencias positivas y gratificantes que suceden en miles de aulas, se registraron alarmantes situaciones de violencia dentro de escuelas de Mar del Plata que volvieron a generar preocupación y a abrir un debate necesario: ¿qué pasa en las escuelas?
A nivel país tuvo lugar el trágico episodio en San Cristóbal (Santa Fe), donde G.C., un adolescente de 15 años, llevó un arma al colegio, disparó y asesinó a un compañero, Ian Cabrera Núñez, de 13 años. El caso, de enorme gravedad, reavivó la discusión sobre qué está pasando con los vínculos entre jóvenes y qué herramientas tienen —o no— las instituciones para prevenir este tipo de situaciones.
En Mar del Plata, si bien no hubo hechos de esa magnitud, los antecedentes cercanos muestran que la problemática está creciendo. Muchos episodios ocurren de manera silenciosa, es decir, sin que trasciendan; otros salen a la luz.
Escuela Primaria N° 21, barrio Jorge Newbery.
En noviembre de 2025 se vivieron momentos de mucha tensión en la Escuela Primaria N° 21 del barrio Jorge Newbery. Allí, un niño de 10 años fue acusado de manosear a dos alumnas de 7, lo que generó una fuerte reacción de las familias: decenas de padres se acercaron al establecimiento. Maestras aseguraron haber sido golpeadas. También se registraron agresiones a policías y destrozos en el edificio. Otros manifestantes más radicalizados se dirigieron a una casa de la zona de Roca y Wilde, que vandalizaron y prendieron fuego al descubrir que allí vivía el niño denunciado. La escuela recién pudo retomar la actividad tres semanas después.
En otros puntos del partido de General Pueyrredon, los conflictos continuaron en el inicio de este año. En la Escuela Municipal de Educación Secundaria N° 204, en Nápoles y Alejandro Korn, una adolescente de 16 años con parálisis cerebral fue brutalmente golpeada por una compañera dentro del establecimiento.
El hecho ocurrió el viernes 27 de marzo y fue grabado por otros alumnos. Las imágenes circularon rápidamente en redes sociales. En el video se ve cómo la agresora golpea y patea a la víctima, que termina en el piso sin poder defenderse.
Escuela Municipal de Educación Secundaria Nº204, ubicada en Nápoles y Korn.
La joven, Ludmila, tiene una válvula intracraneal por su condición neurológica. Según indicó su madre días después, la agresora sabía de esta situación. “Mi hija quedó en shock. No se acuerda quién la levantó, quién le dio el teléfono, nada”, contó, y aseguró que el día anterior la misma compañera ya había empujado por una escalera a su hija.
Tras la golpiza, Ludmila fue sometida a estudios médicos. El caso derivó en una protesta frente a la escuela, donde familias y estudiantes reclamaron medidas. Según denunciaron, la agresora ya había protagonizado otras peleas dentro de la institución.
Otro episodio grave se dio en la Escuela Secundaria N° 38 “Rodolfo Walsh”, de la órbita provincial, ubicada en 11 de Septiembre y Chaco. Allí, un alumno atacó a Nahuel, un compañero de 14 años, durante una discusión por un banco. Según el relato, lo tomó del cuello, lo tiró al piso y lo golpeó con trompadas y patadas, provocándole fracturas en el rostro.
Escuela Secundaria N° 38 “Rodolfo Walsh”, ubicada en 11 de Septiembre y Chaco.
El padre del joven expresó su enojo: “Tuvo que pasar lo de mi hijo para que se ocupen”. Según dijo, el año pasado ya había advertido sobre conflictos y situaciones de violencia sin obtener respuestas. Tras lo ocurrido días atrás, el agresor fue expulsado de la institución educativa.
En medio de la repercusión de este caso, los docentes del establecimiento difundieron un comunicado. Afirman que están “muy limitados por la falta de recursos” y que eso genera una “gran sobrecarga laboral”. También pidieron más herramientas para intervenir y remarcaron que “la violencia no nace en las escuelas, sino que en ellas se hace más visible”.
En la provincia de Buenos Aires existe la “Guía de orientación para la intervención en situaciones conflictivas y de vulneración de derechos en el ámbito escolar”, un documento que fija pautas para intervenir en casos de violencia, conflictos y vulneración de derechos.
La guía, elaborada en 2012 y actualizada en 2023, contempla desde situaciones de hostigamiento o bullying hasta casos más graves como agresiones físicas, abuso, presencia de armas o consumos problemáticos.
El documento, de 237 páginas, al que accedió LA CAPITAL, contiene un apartado titulado “violencia física entre pares”, donde se establece que “en estas situaciones es importante que el conjunto de docentes y no docentes de la institución se encuentre atento y dispuesto a mediar, de modo tal de procurar, antes que nada, que cese la agresión física”.
Si existen lesiones, el documento prioriza “brindar atención de primeros auxilios y llamar al servicio de urgencias médicas”, y luego “dar aviso a las familias, grupos de crianza o referencias adultas de las y los estudiantes”.
El siguiente punto consiste en “establecer acuerdos” con los grupos de convivencia sobre “la importancia de conversar” acerca de “las formas dialogadas para la resolución de los conflictos, en pos del cuidado de todas y todos, alejándose de toda forma de agresión física”.
Si existen dudas de que el conflicto continúe fuera de la institución, se aclara que “se informará a la Inspección para que, en el marco de las orientaciones brindadas por la Jefatura Distrital, se establezca un acuerdo con los organismos municipales de seguridad ciudadana, en pos del cuidado de las personas involucradas en la situación”. Además, si fuese necesario, se requerirá la intervención del Ministerio de Seguridad bonaerense.
Aclara que las inspecciones mencionadas “orientarán y acompañarán” el conjunto de acciones planificadas por el Equipo de Conducción Institucional junto con el Equipo de Orientación Escolar, para darle “continuidad al abordaje de la situación”. Si fuese necesario, se dará intervención al Equipo Interdisciplinario Distrital.
Se destaca, a su vez, la idea de “analizar conjuntamente la situación con las involucradas y los involucrados” y “trabajar con el grupo áulico de pertenencia”. En cada nivel o modalidad, “se dará tratamiento a la situación y se procederá según los espacios institucionales previstos por la normativa vigente”. Se sugiere la conformación de “espacios de reflexión” para promover y diseñar la reparación del daño.
Guía de Orientación by locales
El Consejo Local de Niñez de General Pueyrredon expresó su preocupación por el aumento de estos episodios de violencia. “No son hechos aislados ni conductas individuales de quienes se ven involucrados. Por el contrario, reflejan la profunda crisis social que vive nuestro pueblo, producto del desarme del entramado comunitario y de la pérdida de garantías de nuestros derechos sociales, como el trabajo y la protección social”, expresaron.
En esa línea, señalaron: “Nos enfrentamos a discursos de odio, respuestas individualistas y posiciones tendientes al ‘sálvense quien pueda’, fomentados por quienes conducen el Estado nacional y que se reproducen en nuestra sociedad”.
Solicitaron “de manera urgente” políticas públicas “integrales, sostenidas y de amplio alcance” y agregaron una definición que sintetiza el planteo del Consejo: “La salida es colectiva”.
En diciembre de 2025, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad la creación de la mesa de trabajo intersectorial “Escuelas libres de violencias”, un espacio institucional destinado a coordinar respuestas entre los distintos niveles del Estado frente a estas problemáticas.
La iniciativa fue impulsada por los bloques de la oposición y tomó fuerza tras los incidentes en la Escuela N° 21. Por definición, quedó integrada por la Comisión de Educación del Concejo, las jefaturas regionales de Gestión Estatal y Privada, la Jefatura Distrital de Educación, la Secretaría de Educación municipal y el Consejo Escolar, junto con los servicios locales de promoción y protección de derechos, el Consejo Local de Niñas, Niños y Adolescentes y las secretarías municipales de Salud y Desarrollo Social.
Desde la seccional local de SUTEBA expresaron una “fuerte preocupación” por el escenario que atraviesan las escuelas del distrito y solicitaron “la convocatoria inmediata” a la Mesa Distrital de Tratamiento de situaciones de violencia, un espacio institucional que, según señalaron, “no fue activado” desde el regreso de los docentes a las aulas en febrero de este año.
El gremio advirtió que los episodios registrados desde el inicio del ciclo lectivo “no constituyen hechos aislados”, sino que forman parte de “un contexto complejo que requiere abordajes integrales, articulados e inmediatos”. En esa línea, remarcaron que estas situaciones afectan no solo la convivencia escolar, sino también “las condiciones de enseñanza y aprendizaje” y la integridad de docentes, estudiantes y comunidades educativas en general.
Además, desde SUTEBA apuntaron contra la “falta de recursos” y la “desinversión” en el sistema educativo, al sostener que el ajuste presupuestario impacta directamente en la posibilidad de prevenir y actuar frente a estos conflictos.
Si bien reconocieron que existen normativas y protocolos vigentes, desde el gremio insistieron en la importancia de reactivar ámbitos como la Mesa Distrital para “coordinar acciones, unificar criterios de intervención y garantizar la aplicación efectiva de las herramientas disponibles”.