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Interés general 12 de noviembre de 2019

Cuando donar tiempo se convierte en un estilo de vida

Huellas, la ONG que desea llegar a la ciudad.

Niños, jóvenes y abuelos están involucrados y comprometidos con la causa de Huellas, la ONG que busca llegar a Mar del Plata.

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La sociedad argentina suele responder de buena manera a las iniciativas solidarias. Aunque usualmente lo hace ante circunstancias extremas. Eventos que toman estado público y que generan esa reacción en cadena que resulta conmovedora. Así sucede cuando se trata de paliar los efectos de alguna catástrofe natural (terremoto, inundación) o algún accidente (incendio, derrumbe).

Sin embargo, a diario convivmos con diferentes y numerosas problemáticas tanto o más impactantes pero que, como es una cosa de todos los días, muchas veces a esas necesidades no se les presta la debida atención. Son cuestiones de riesgo o vulnerabilidad de las que tampoco se ocupa el Estado. Y entonces es aquí donde surgen las ONG’s (Organizaciones No Gubernamentales).

En el año 2007, en la ciudad de La Plata, por iniciativa de un joven universitario nació Huellas. Con la premisa de ayudar, si, aunque con rasgos bien distintivos.

Se trata de una organización concebida para dar o hacer algo por el otro a partir del compromiso de los jóvenes voluntarios para asistir a niños y abuelos no solo bajo la forma tradicional, sino también logrando que esos mismos niños y abuelos vulnerables, también se sientan capaces de poder brindarle su ayuda a otras personas.

Así, cada sábado se desarrollan actividades en simultáneo en asilos de ancianos, hogares de niños y comedores. La idea central gira en torno a actividades en conjunto destinadas a otros. Para que dar o ayudar no sea una tarea que puedan efectuar unos pocos, sino que esté al alcance de todos.

El impacto de Huellas fue inmediato. Desde su creación ya ha llegado a más de 5000 personas y su crecimiento ha sido sostenido y sin pausas. De aquel comienzo en La Plata, hace 12 años, ya se extendió a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Pilar, Quilmes y San Isidro.

Y el próximo paso apunta a poder desembarcar en Mar del Plata, para lo cual resulta imprescindible otorgarle visibilidad al trabajo que lleva adelante esta ONG. ¿Por qué Mar del Plata? Porque según la visión de Huellas, es una ciudad con una elevada población de abuelos y niños y, al mismo tiempo, también de numerosos jóvenes universitarios que podrían estar dispuestos a sumarse como voluntarios, los cuales constituyen el alma esta iniciativa.

Dentro de la organización, los más experimentados se trasladan a las nuevas ciudades para replicar el modelo de voluntariado y los valores que propone Huellas, en un ámbito flexible, integrador e inclusivo. “Somos todos distintos pero nos unimos en el servicio”, es uno de sus lemas para seguir impulsando la alegría de otros y transformando realidades.

Claro que extenderse origina la necesidad de conar con fondos suficientes para hacerlo. ¿Cómo se logra esta llegada a la ciudad? A través del sitio web de Huellas (tengounsabado.com). Allí, en la opción “¡Quiero donar!” se van reuniendo los kilómetros necesarios para cubrir la distancia entre La Plata y Mar del Plata. Esas donaciones se destinarán exclusivamente a pagar los gastos de viaje, hospedaje y publicidad en redes sociales para sumar nuevos voluntarios.