Arte y Espectáculos

De Sumo a Miguel Abuelo y el punk, un ciclo recupera momentos icónicos del rock

La exposición "Los 80. El rock en la calle", se puede visitar en el Museo Histórico Nacional y rinde tributo a "la banda de sonido de nuestras vidas" a través de 800 objetos vinculados con músicos.

En el marco de la exposición “Los 80. El rock en la calle“, que se puede visitar en el Museo Histórico Nacional y que rinde tributo a “la banda de sonido de nuestras vidas” a través de 800 objetos vinculados con músicos como Charly García, Luca Prodan o Gustavo Cerati, se realizará desde mañana un ciclo de proyecciones de documentales titulado “Rockumenta” que estará dedicado a recuperar momentos icónicos de aquella década.

La muestra comenzó con la proyección de “Una noche en Prix d’Ami. El homenaje“, un work in progress de Franco Cesario destinado a recordar aquel mítico boliche que funcionó primero en la calle Ciudad de la Paz y luego en Monroe, en el barrio porteño de Belgrano.

Este ciclo de documentales sobre el rock de la época, que además contará con la presencia de sus realizadores, será los viernes de febrero, marzo y abril a las 20.30, al aire libre, en la sede del museo, Defensa 1.600. La actividad es de entrada libre y gratuita pero se suspende por lluvia.

Con el subtítulo “Los 80 en la pantalla”, “Rockumenta” continuará el 11 de febrero con la proyección de “Buen día, día” dedicado al músico Miguel Abuelo, dirigido por Sergio Costantino y Eduardo Pinto, mientras que el 18 del mismo mes se verá “Stud Free Pub. Una buena historia“, de Ariel Raiman.

El 25 de febrero será turno de “El alucinante viaje de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota“, un documental del año 2014, del Comando Luddista, dedicado a repasar la historia de la banda responsable del pogo más grande del mundo.

Luego se verán documentales como “Parakultural” o “Ciudad de pobres corazones” y material de archivo inédito de Sumo e “Imágenes paganas“, los días 4, 11, 18 y 25 de marzo respectivamente.

Abril en el museo será el turno para la proyección de “Desacato a la autoridad: relatos de punks en Argentina” el 1 del mes; la película “Luca“, de Rodrigo Espina (el 8 de abril); “Héroxs del 88” de Luis Hitoshi Díaz (el día 15) y “Noche metalera” con material de archivo de V8 y de Hermética, el 22.

Finalmente, el cierre del ciclo audiovisual será el 29 de abril con “Blues de los plomos“, de Gabriel Patrono y Paulo Soria, dedicado a una figura fundamental de aquellos históricos recitales, encargado de trasladar los instrumentos de los músicos celebrados por la exposición.

Los 80: fotos, discos, revistas…

La exposición “Los 80”, que se podrá visitar hasta el 30 de mayo, reúne más de 800 objetos entre instrumentos, fotografías, vestuario, discos, diseños originales y revistas de la época que trazan un recorrido de Charly a los Redondos y de los Abuelos de la Nada a Soda Stereo.

La historia del rock en la Argentina es también la historia del país. Y es por eso que el itinerario de la exhibición va desde la guerra de Malvinas en 1982, y aquella absurda prohibición militar de pasar música en inglés en radios -lo que dio un auge inusitado al fenómeno-, hasta el masivo recital que Soda Stereo dio gratis en la avenida 9 de Julio, en 1991, ante 250 mil personas.

El itinerario incluye la valija con la ropa y los discos con los que Luca Prodan llegó a la Argentina buscando alejarse de su adicción a la heroína; un traje de los primeros shows de Los Auténticos Decadentes; el arte original de Rocambole para las tapas de los discos de los Redondos y una guitarra emblemática de David Lebón, una de Gustavo Cerati y otra de León Gieco.

También se puede ver el blazer negro símil pana, pintado a mano con planetas, estrellas y coloridas constelaciones que otra vez García estrenó en los conciertos de presentación de “Parte de la religión”, o la guitarra eléctrica de 12 cuerdas Fender Electric XII Sunburst, de 1965, que perteneció a Gustavo Cerati y que el músico empleó en las grabaciones de “Canción animal”.

Con esta muestra, el museo se propuso condensar la música de una década atravesada por himnos ya anclados en el inconsciente colectivo: “Mil horas” de Los Abuelos de la Nada, “Pensé que se trataba de cieguitos” de Los Twist, “Tirá para arriba” de Miguel Mateos (exZAS), “Cuando pase el temblor” de Soda Stereo, “La rubia tarada” de Sumo, “Uno, dos, ultraviolento” de Los Violadores, “Imágenes paganas” de Virus, “Ji ji ji” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, “Demoliendo hoteles” de Charly García, “11 y 6” de Fito Páez o “Lollipop” de Viuda e Hijas de Roque Enroll.

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