Policiales

Definirán si uno de los condenados por los ataques neonazis vuelve a prisión

Nicolás Caputo está acusado de haber atacado a una testigo del juicio y podría perder su libertad condicional. El martes se realizará una audiencia entre las partes en el Tribunal Federal y podría declarar la víctima.

Uno de los condenados por la Justicia Federal por haber protagonizado los ataques neonazis en Mar del Plata entre 2013 y 2016 podría perder su libertad condicional y volver a prisión luego de haber sido denunciado por una testigo de ese debate de haberla agredido.

La situación de Nicolás Caputo se definirá el martes en una audiencia entre las partes en la que podría declarar la víctima, una joven de 19 años, para contar cabalmente cómo fueron los hechos ocurridos el pasado 23 de abril en un departamento de Mar del Plata en el que ella asegura que el acusado la amenazó e intentó matarla.

El viernes se celebró la primera de las audiencias en el Tribunal Federal, en la que la víctima no pudo declarar por “no estar en condiciones” de exponer los acontecimientos.

La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia), como parte querellante del juicio participó de la audiencia y volvió a oponerse a la libertad condicional de Caputo, por entender que, junto a su grupo de pertenencia de ideología nazi, “ha asediado a Mar del Plata y a toda minoría contraria a su ideología, a las que ha atemorizado por años y que el odio ha sido el motor que impulsó todo tipo de actos violentos y de discriminación comprobados y traería aparejada con su libertad una enorme peligrosidad para la sociedad marplatense”.

Por su parte, Caputo dio una versión de lo sucedido y dijo que fue la propia víctima la que, con un supuesto perfil de Facebook falso, lo contactó cuando él estaba en la cárcel y comenzaron a chatear, hasta que finalmente ella se presentó con su identidad real.

Según explicó Caputo en la audiencia, con la joven entablaron una relación y el 7 de abril, cuando salió con libertad condicional del Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires quedaron en verse, lo que habría ocurrido al día siguiente. Según Caputo, tras ese primer encuentro comenzaron a intimar regularmente.

Esa relación que explicó Caputo en la audiencia fue, cuanto menos tóxica, entre él -condenado a 8 años y 6 meses de prisión por ser parte de una patota neonazi- y la joven, testigo del juicio que lo llevó a la cárcel.

Según Caputo, el 23 de abril fue la joven la que empezó a insultarlo y golpearlo, mientras él “solo soportaba la agresión”. En determinado momento -siempre según su relato- la joven comenzó a gritar y “autogolpearse” lo que generó la alarma de los vecinos, que llamaban a la puerta para entrar al departamento.

La situación, dijo Caputo, lo asustó, ya que no quería perder su libertad condicional, por lo que escapó por la ventana y se fue del departamento ubicado en un primer piso.

El martes se espera que la joven pueda declarar y ratificar lo expuesto en la denuncia que presentó contra Caputa en la Comisaría de la Mujer para que la Justicia Federal defina si le revoca o no la libertad condicional al hombre condenado por haber protagonizado ataques basados en una ideología de superioridad racial.

Caputo había sido condenado por organizar una agrupación destinada a imponer sus ideas y combatir las ajenas por la fuerza o el temor, en concurso ideal con el delito de pertenecer a una organización y realizar propaganda basado en ideas o teorías de superioridad de una raza, religión o grupo étnico, en concurso real con los delitos de lesiones graves agravadas por haber sido cometidas con el concurso premeditado de dos o más personas, lesiones leves, amenazas y daños en perjuicio del establecimiento comercial “Nevermind”; todos ellos agravados por haber sido cometidos por persecución u odio a una raza religión o nacionalidad.

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