La Ciudad

Di Mateo: “El después todavía lo veo muy lejos”

El titular del SAME admitió que "se esperaba que hubiera más casos (de coronavirus) a esta altura"

Los cambios que la pandemia de coronavirus provocaron en la conducta social, en algunos casos, serán definitivos. A los infectólogos y médicos les cuesta imaginarse el “después” de la actual situación, tanto por cómo será la vida post Covid-19 como por cuándo será eso.

“Hoy estamos bien pero no significa que nos tengamos que relajar. Hay que cumplir la cuarentena, quedarse en casa. La verdad es que el después todavía lo veo muy lejos y no sé cómo será; pero seguro algunas cosas no volverán a ser como antes“, afirmó Juan Di Mateo, el médico clínico y rescatista de Prefectura elegido por la gestión de Guillermo Montenegro para desempeñarse al frente del SAME en General Pueyrredon.

Hace poco más de un mes, los pronósticos para fines de abril eran críticos a nivel local. “Pensábamos que a esta altura habría más casos”, admitió el profesional, quien vive las 24 horas pendiente de su radio y el celular, al igual que su equipo.

Afortunadamente la curva no se disparó en la ciudad y el número de infectados es, hasta ahora, considerablemente bajo. No es casual.

“Las decisiones del gobierno municipal a través de la Secretaría de Salud fueron fundamentales, como por supuesto las medidas del gobierno nacional y provincial”, remarcó Di Mateo.

A su entender, desde lo sanitario “las cosas se están haciendo bien” en el país y en Mar del Plata en particular, pero “si nos relajamos, se contagia toda la sociedad, colapsa el sistema de salud y eso implica una cosa: más muertos”.

Para el titular del SAME, el después “está lejos”. Decir qué actividad podría reactivarse antes que otra y afirmar a partir de qué mes, sería hacer futurología. “Como toda epidemia, tiene un pico y va a bajar, pero es difícil, estamos preocupados y no creo que las cosas vuelvan a ser como antes”, agregó.

La familia, un respiro

Los profesionales del SAME encuentran en sus familias el alivio necesario luego de cada día intenso de trabajo al frente de batalla contra un enemigo invisible.

Al llegar a sus casas adoptan las precauciones del caso para evitar que el virus pueda entrar al hogar. Pero más allá del encierro, la información sigue, el alerta está vigente las 24 horas y la cabeza no se detiene.

“Es difícil desprenderse, relajarse. La vorágine de trabajo que hay no para, y la radio y el teléfono es constante”, afirmó Di Mateo durante la entrevista con LA CAPITAL, aferrado justamente a esas dos herramientas de trabajo.

“Nos cuesta mucho desenchufarlos. No se puede. Porque además ves los portales, los diarios, hay que estar informado y cuesta descansar. El único respiro es la familia, es lo único que te saca de todo esto”, indicó Di Mateo, dispuesto a “poner todo” para que en la ciudad el impacto del Covid-19 sea el menor posible.

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