Diego Pérez: “La gente me compra porque soy transparente”
El actor es parte de la obra "Toc Toc", junto a un elenco que encabeza el actor Ernesto Claudio. Habla de su relación directa con el público y del éxito de esta original comedia que cumple 15 temporadas de éxito.
Diego Pérez junto a Ernesto Claudio, en la obra "Toc Toc".
Interpreta a un taxista con mucha calle que padece un trastorno: no puede dejar de hacer cuentas numéricas. Ese es su personaje en la obra “Toc Toc”, la exitosa comedia que lleva 15 temporadas ininterrumpidas en escenarios argentinos y que este verano es parte de la oferta teatral de la temporada (Teatro Bristol).
Su humor desbocado, siempre directo se lleva las carcajadas del público: Diego Pérez se anima y en algunos momentos rompe la cuarta pared. Guiños cómplices, miradas, referencias a los espectadores que están en la sala lo hacen un humorista popular, tan espontáneo como efectivo y siempre querido.
“Cuando hacía Videomatch era El insoportable. La gente me decía por la calle “ahí va el imposible, el infumable”. Nadie me decía por mi nombre”
Este verano, combina vacaciones con trabajo, en una ciudad que dice amar. “Es un regalo del cielo”, afirmó desde el Hermitage Hotel, donde se aloja, en una entrevista con LA CAPITAL.
Y entendió que ese “feedback” se produce sobre todo en Mar del Plata. “No nací de casualidad en Mar del Plata, porque es mi ciudad por elección, es la ciudad que amo. Siempre me preguntan … ‘vos que recorriste el mundo con Videomatch ¿cuál es tu ciudad favorita?’ Y digo, ‘Mar del Plata’. Acá soy el tipo más feliz del mundo. Cuando no estoy la extraño y cuando estoy la disfruto. Creo que la gente lo ve y lo agradece también”, reconoció.
-¿Tenés una relación con el público que va más allá de la obra. ¿Lo notás?
-Es algo que está ajeno a uno. La gente compró ya a la persona, y eso a mí me halaga. Es un premio enorme recibir el cariño todos los días. Cuando llego al teatro, las fotos; durante la función, lo mismo. A la salida del teatro, cuando voy a comprar algo acá al súper, cuando voy a cualquier lado, subo un auto a un taxi que me lleva hasta el teatro y también me piden una foto. El cariño es enorme, la verdad que yo estoy feliz.

Otro momento de la exitosa comedia, que este verano sube a escena en el Teatro Bristol.
-¿Qué es lo que la gente compró de vos? ¿Qué es lo que gusta tanto?
-Yo creo que un quiebre en mi carrera fue partir de que estuve con Maru (Botana, en el programa Sabor a mi). Cuando hacía Videomatch era “El insoportable”. La gente me decía por la calle “ahí va el imposible, el infumable”. Nadie me decía por mi nombre. Y después hice unas cuantas cosas hasta que llegué con Maru. Y ahí no tuve que hacer un personaje. Era yo. Ella cocinaba, hablaba de sus hijos. Yo tenía mis hijos chiquitos y hablábamos de la problemática de los chicos, de lo que era el matrimonio mientras cocinaba. La gente me compró a partir de quien soy. También fue un quiebre muy fuerte cuando falleció el hijo de Maru y estuve ahí. La gente me lo agradece. Creo que la gente me compra porque soy transparente. No soy más que esto que ves. O sea, no tengo una parte oscura como quien dice, sino que soy lo que ves. A veces tengo mis momentos en los que estoy caído, bajoneado o más serio. Pero bueno, son momentos que trato de guardar en mi casa porque por ahí la gente que te viene a comprar una entrada de teatro o te ve por la tele no merece verte así.
-¿Te parece que “Toc Toc” además de hacer reír tiene un fin didáctico al hablar sobre los trastornos obsesivos compulsivos?
-Sí, nos ha pasado muchas veces que la gente reconoció su manía a través de algún personaje. A lo mejor no llega a ser un toc (trastorno obsesivo compulsivo). Uno de los personajes es una chica que no puede tocar los picaportes de la puerta por miedo a enfermarse, algo que se acrecentó post pandemia. Esta cosa de la limpieza y del alcohol en gel permanente que ella tiene. Yo no me identifico no con el aritmonaníaco que es mi personaje, pero sí tengo la manía de la verificación. Salgo acá del apart y vuelvo antes de tomar el asesor a ver si cerré bien la puerta. Lo mismo el auto: “¿Cerré, le puse la traba, no le puse la traba?”. Ni hablar en Buenos Aires con el garaje del auto, a veces doy vuelta a la manzana para ver si lo cerré. No llega a ser un toc, porque un toc es algo ya para tratar, pero sí son manías que uno tiene y cuanto más grande te vas poniendo más maníaco sos. Mucha gente se identifica a partir de eso. Recuerdo que una vez vino una chica a decirme que tenía el toc de mi personaje, era el aritmomaníaca. Lo trató en terapia y lo puso a disposición de su vida. Hoy es CEO de una empresa multinacional. A veces viene gente que nos dice que vio la obra tres veces, cuatro veces. Es un premio enorme que la gente vuelva a repetir porque quiere ver esta versión de la obra. O viene gente joven que siempre escuchó que era un suceso. Para mi es una felicidad enorme.
Lo más visto hoy
- 1Identificaron al joven que murió al chocar un móvil policial « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2La Autoridad del Agua intimó al cese inmediato de toda actividad en el desarrollo de los bungalows « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Cambios en el pago del alumbrado público: ahora lo cobrará EDEA « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4Cómo estará el clima este viernes en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Otra fiesta que se perdió, sonrisas y preocupación por el calamar y la nueva sede que tendrá el restaurante top « Diario La Capital de Mar del Plata
