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Diez minutos pesaron más que treinta

Peñarol se quedó sin final y cayó ante San Lorenzo. Hasta el final del tercer cuarto el equipo local jugaba su mejor partido de la temporada y ganaba por catorce. Pero apareció la jerarquía del campeón para ganar 39-19 el cuarto final y dar vuelta la historia.

Por Sebastián Arana

Peñarol hizo un enorme esfuerzo. Y estéril. Jugó tres cuartos muy buenos para poner al campeón de la Liga al borde del abismo. Pero no le pudo dar el golpe final y sufrió un cuarto final de ensueño de San Lorenzo, que terminó imponiéndose 87-81 en un partido por la Liga Nacional de Básquetbol.

San Lorenzo era el peor rival. Pero también representaba la mayor motivación. Peñarol salió a jugar el partido con un deseo enorme de ganar, tal vez más fuerte que nunca. Lo llevó a multiplicarse en defensa como pocas veces en la temporada. Y esa fue la receta que le permitió jugar el partido dónde quería: en un plano de paridad.

El visitante, sin Mathías Calfani (esguince de tobillo) y Matías Sandes (bursitis en uno de sus codos), no logró sentirse cómodo. Claro que el poderío físico de sus jugadores tampoco le dio al local demasiado margen de maniobra. Pero, de movida, se lo notó en problemas. Con Tucker desenfocado, con Justiz enredándose paulatinamente en las asperezas de Leiva, con todos errando y errando de tres puntos.

Peñarol le apuntó al desequilibrio individual como casi siempre. Pero cuando LaMonte, implacable a la hora de ejecutar el aro, encadenó algunos aciertos, sacó una pequeña luz. Y la consolidó ejecutando un par de jugadas bien logradas, casi fuera de programa: un doble largo de Slider, liberado por una buena cortina de Alloatti; más una “caída” del propio pivote de refresco para capitalizar un pase “bombeado” de LaMonte.

El 20-14 con el que Peñarol cerró el parcial se esfumó en dos minutos y medio del segundo cuarto. Aguirre hizo tres jugadas con su picardía característica y San Lorenzo, con un parcial de 8-2, logró igualar.

Pero ahí la defensa local aguantó a pie firme. A la visita la traicionó el tiro exterior (0/11 triples en todo el primer tiempo) y los nervios de Justiz, que cayó en la telaraña de Leiva y tuvo que salir con cuatro personales. LaMonte anotó siete puntos más en el cuarto para lograr un pequeño despegue, que terminó de consolidarse en el final del parcial con sendas “bombas” de Slider y Gianella, también muy determinante en el uno contra uno.

Pocos podían creer el 41-29 con el que cerró la primera parte. Menos San Lorenzo, que salió la segunda decidido a apretar con su defensa. Así consiguió robos y oportunas salidas en contraataque que, paulatinamente, lo fueron acercando. Pero, privado del tiro abierto, lo hizo muy de a poco. Llegó a situarse 44-48 abajo.

Un triple de Zurschmitten frenó esa reacción en seco. Y también la reaparición en escena de LaMonte. Una “bomba” del estadounidense cuando se agotaba una posesión provocó un estallido del público (anoche concurrió en buen número al Poli) y estiró la diferencia de los suyos a catorce puntos (58-44).

Hacia el final del cuarto podía decirse tranquilamente que San Lorenzo estaba contra las cuerdas. Perdía por catorce (48-62), todavía no había anotado de tres puntos (0/13), llevaba 16 balones perdidos y tenía a sus dos pivotes con cuatro faltas personales.

Sin embargo, por algo es el campeón y el líder de la Liga. Volvió al cuarto final con un increíble 17-3 para igualar en 65 cuando todavía había más de seis minutos por jugar. ¿Cómo? Con defensa, con sus dos primeros tiros de tres puntos exitosos (ambos de Deck) y con un relumbrón de Tucker, que llevaba apenas 2 puntos en el final del tercer parcial y terminó con 18.

Peñarol, desconcertado, tomó algo de aire con dos “bombas” de LaMonte y con la salida por cinco de Justiz y Blair. Pero, a esa altura, su rival ya estaba enfocado y pasó al frente 78-77 a falta de dos minutos con una bandeja de Mata.

En la jugada siguiente, Alloatti recuperó un rebote de ataque y fue frenado con una falta evidente. Los árbitros no cobraron, Gutiérrez explotó y se ganó un técnico. Safar lo metió y en la jugada siguiente anotó un triple. Fue un mazazo del que Peñarol ya no se pudo levantar. El equipo marplatense nadó hasta la orilla para ahogarse en la playa.

Síntesis

Peñarol (81): N. Gianella 16, K. LaMonte 29, S. Pettigrew 6 (x), A. Diez 4 y M. Leiva 4 (FI); J. Slider 7, N. Zurschmitten 3, A. Alloatti 12, D. Guaita 0, T. Monacchi 0 y J. M. Fernández 0. DT: Leonardo Gutiérrez.

San Lorenzo (87): N. Aguirre 14, D. Tucker 18, M. Mata 10, G. Deck 19 y J. Justiz 10 (FI); D. Blair 9 (x), S. Safar 7 y J. Vildoza 0. DT: Gonzalo García.

Estadio: Polideportivo “Islas Malvinas”.

Arbitros: Alejandro Chiti-Javier Mendoza-Javier Sánchez.

Parciales: 20-14, 41-29 y 62-48.

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