A uno se lo considera como el autor material del ataque y al otro de haber interceptado a la víctima primero. Ambos están acusados de ser responsables del asesinato de Félix Villalba, el pasado domingo.
El crimen de Félix Villalba (74), quien había dejado la cárcel en noviembre tras una condena por abuso sexual y fue apuñalado en el microcentro, habría sido esclarecido con la detención de dos de los supuestos autores.
La labor de cámaras de seguridad, que reconstruyeron el antes y el después del homicidio ocurrido en Buenos Aires y Gascón el pasado domingo, la tarea de la DDI Mar del Plata para rastrear y localizar a los involucrados y el aporte fundamental de la División Individualización Criminal de la Policía Federal permitieron a la fiscal Constanza Mandagarán resolver el violento hecho.
Uno de los detenidos, a quien se lo cree responsable de haber apuñalado a Villalba, se alojaba transitoriamente en un hotel de la zona y era “cuidacoches”. El otro, que también es “trapito” ocasionalmente aunque dice trabajar en la cocina de un pariente, fue “entregado” por ese familiar al que le contó que había sido testigo de lo ocurrido. Por el momento la fiscal también lo considera autor del fatal apuñalamiento.
“No descarto que haya alguna otra cuestión de fondo, pero ante la falta del teléfono celular de la víctima, sostengo que se trata de un homicidio en ocasión de robo”, dijo este viernes la fiscal Mandagarán a este medio.
Villalba recibió varias puñaladas, una de ellas en la axila izquierda que le causó la muerte, luego de ser interceptado en Buenos Aires entre Gascón y Alberti.
El hecho
Según lo reconstruido por la DDI Mar del Plata ocurrió a las 4 del domingo cuando Villalba caminaba por la calle Buenos Aires en dirección a Alberti. Entonces, las cámaras de seguridad muestran a dos hombres acercarse e iniciar un diálogo en el que Villalba habría tenido la iniciativa.
Lo cierto es que luego de una breve conversación se sumó un tercer individuo, vestido con gorro “piluso” y camiseta de Aldosivi. Entonces todo el grupo se dirige hacia la esquina de Gascón y Buenos Aires donde poco después apareció el cadáver de Villalba. El ataque no fue captado por las cámaras.
En las imágenes de video se vio al hombre de la camiseta de Aldosivi ingresar a un hotel de las inmediaciones, mismo hotel del que había salido antes del crimen y en donde se lo había visto con una mujer.
La investigación de Mandagarán se centró en un hecho de robo porque el teléfono celular de Villalba había reportado actividad en el lugar de su asesinato y luego no estaba junto al cuerpo. Se cree que también le habría sido robada su billetera.
Sin embargo, no se descarta que los tres agresores lo conocieran de antes ya que un testigo aseguró que escuchó algún reproche acompañado de la palabra “violín”.
Uno de los dos individuos que interceptaron a Villalba primero fue detenido el miércoles gracias a que un pariente le informó a la policía. “Tengo un familiar que fue testigo y quiere que se aclare si situación”, dijo.
La policía lo atrapó, sin embargo, el detenido se negó a declarar ante la fiscal.
Mientras tanto, las imágenes de los videos con mejor calidad fueron procesadas y se obtuvo una secuencia con alta nitidez del rostro del hombre de la camiseta de Aldosivi. Uno de esos fotogramas fue analizado por el cuerpo de especialistas de la Policía Federal que entregaron una identidad, lo que permitió que en la tarde de este viernes fuera detenido junto a la mujer con al que se lo había visto en el hotel.
Se trata de un hombre de 31 años, oriundo del Conurbano bonaerense, y que había llegado a Mar del Plata para ser “cuidacoches”. Ya en el verano lo habían detenido por un robo y condenado en tiempo récord a una pena mínima que ya cumplió. Al momento de ser atrapado, tenía las mismas zapatillas usadas en el momento del crimen.
Respecto al tercer involucrado, la policía continua con las tareas tendientes a lograr su identificación.