Policiales

El apodo que delató a uno de los presuntos autores del último crimen en Mar del Plata

En la noche del domingo se produjo la muerte de Gabriel Armayo (29) en una sala de cuidados intensivos del HIGA. Había sufrido un brutal ataque en un intento de robo. En las últimas horas detuvieron a uno de los supuestos autores, al que se llegó por su “apodo”.

Por Fernando del Rio

Gabriel Armayo (29) era un tipo como muchos otros, de trabajo, y que estaba conociendo el barrio San Antonio, el barrio Santa Mónica. Apenas llevaba un par de días viviendo en esa zona de la ciudad cuando se le cruzó la muerte en forma de pandilla.

En la noche del 9 de junio Armayo fue interceptado por cuatro ladrones para robarle la motocicleta en la que circulaba por Polonia y Ortiz de Zárate. Le dieron una golpiza y el domingo murió en el HIGA (Hospital Interzonal General de Agudos), al no poder recuperarse de las severas lesiones neurológicas.

Una investigación de la comisaría decimosexta, con intervención del fiscal Leandro Arévalo, logró identificar a uno de los presuntos autores del ataque y detenerlo. Su apodo lo delató: “Pirulo”. Y fue así gracias al compromiso de algunos vecinos, porque “Pirulo” vive a solo dos cuadras de donde se produjo el intento de robo.

Los mismos testigos fueron los que aportaron datos claves para entender la secuencia de lo ocurrido en la noche del martes 9 de junio.  Los investigadores tomaron nota y empezaron a ponderar esa información para concluir en que Armayo sufrió lo que pudo haber sufrido poco antes otro motociclista.

Todo se inició cuando cuatro jóvenes, amparados en la oscuridad y en la superioridad numérica, intentaron cruzarse en el camino de una primera motocicleta. Esto lo corroboraron los investigadores con un testigo que, de esa manera, definió el escenario de esta tragedia en un robo. La primera víctima evitó esa maniobra pese a que a punto estuvo de perder el equilibrio y escapó de ese sector, en Polonia y Ortiz de Zárate.

Sin embargo minutos más tarde Armayo, que como relató su pareja trabajaba en una casa de comidas del centro de la ciudad, tuvo el infortunio de pasar por el lugar. Y no pudo eludir a la pandilla, banda y patota, lo que pueda definir a los cuatro violentos entre los cuales, según la Justicia, estaba “Pirulo”.

Primero fue la inevitable caída de la moto. Luego unos golpes que se transformaron en golpiza brutal lo que noqueó a Armayo. Habrán sido los gritos o el frenesí del ataque lo que alertó a algunos vecinos y transeúntes, quienes salieron en defensa de la víctima. Esa intervención puso en fuga a los cuatro atacantes e impidió que se llevaran la motocicleta.

Armayo recobró el conocimiento y decidió, por sus propios medios, trasladarse hasta el HIGA para hacerse curar pero los médicos advirtieron que tenía un traumatismo de cráneo severo y se vieron obligados a realizarle una operación. A las 12.15 del domingo último, tras poco más de 100 horas internado, Armayo falleció.

En los días previos ya se había iniciado la búsqueda de los atacantes. Solo estaba la referencia del apodo “Pirulo” y que se trataba de un joven del barrio. La labor de calle de la comisaría decimosexta llevó algunas jornadas hasta que se pudo identificar al autor como Claudio “Pirulo” Altamiranda, de 19 años. Vivía a solo 2 cuadras del lugar del ataque.

En la mañana de este lunes, con la orden de allanamiento para  una casa de Hernandarias al 8100 solicitada por el fiscal Arévalo y autorizada por el juez de garantías N°5 (también otorgó la orden de detención de Altamiranda) se desplegó un operativo policial. Personal de la comisaría con apoyo de Policía Local, Grupo GAD y Policía Ecológica detuvo a “Pirulo”.

Homicidio en ocasión de robo es el delito que se le imputa a Altamiranda y afronta una posible pena de hasta 25 años de prisión.

Al mismo tiempo se trata de localizar a los otros tres autores del ataque.

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