La Capital - Logo

× El País El Mundo Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
La Ciudad 26 de mayo de 2020

El asombroso caso del italiano que cuidó el hospital abandonado

El actual Hospital Interzonal General de Mar del Plata encierra en su historia curiosidades y misterios. No hay certeza de la fecha de su finalización. Estuvo abandonado y rodeado por malezas. Un italiano lo custodiaba celosamente sin estar contratado para ello.

Obreros que participaron en la construcción del hospital Regional, hoy Interzonal General. Imagen compartida por María Fernanda Ressia de Chaar al blog Fotos de Familia de La Capital.

Por Gustavo Visciarelli

El Hospital Regional fue una de las obras del Primer Plan Quinquenal (1947) del gobierno de Juan Domingo Perón, en el marco de las políticas sanitarias del doctor Ramón Carrillo, Ministro de Salud Pública.

El arquitecto de la monumental obra fue el sevillano Angel Pascual, quien en la década del 20 había dejado su primera huella notoria en Mar del Plata: el Teatro Colón. Conocemos estos detalles gracias a la arquitecta y docente universitaria Ana Zagorodny, quien realizó una minuciosa investigación sobre el hospital.

El proyecto sufrió modificaciones y cayó en un cono de sombras antes del derrocamiento de Perón. Zagorodny indica que se desconoce la fecha exacta de su terminación, estimada entre fines de 1954 y principios de 1955. Y lo más llamativo es que jamás fue inaugurado, “aun cuando su equipamiento había sido completado para entonces con los más sofisticados detalles y una tecnología de última generación”, añade la arquitecta.

Tras el derrocamiento de Perón, el hospital cayó en el abandono hasta que en 1958 el Centro Médico trasladó al flamante gobernador Oscar Alende la necesidad de que la ciudad -que sólo tenía el Hospital Mar del Plata, hoy Materno Infantil- contara con un centro asistencial de alta complejidad.

Fue así como “redescubrieron” el “Regional” que, rodeado de altos pastizales, sorprendió a quienes lo inspeccionaron como una “construcción hermosa”, “sólida”, al “estilo de los hospitales alemanes”.

El perfecto estado del edificio debe agradecérsele a un italiano que, escopeta en mano, lo cuidó de forma excepcional. Se llamaba Ostilio Di Lucente y junto a su familia se había instalado en lo que fuera el obrador. Sin recibir paga ni órdenes, aquel hombre custodió el edificio durante años como si fuera un bien propio.

Ostilio Di Lucente (a la izquierda del hombre que sostiene la pala) posa junto a otros obreros que construyeron el hospital. Foto aporte de Graciela Quiroga.

Ostilio Di Lucente (a la izquierda del hombre que sostiene la pala) posa junto a otros obreros que construyeron el hospital. Foto aporte de Graciela Quiroga.

-La historia de Ostilio

¿Quién era aquel italiano y por qué actuó de tal manera? Su hijo, Félix Dilucente -ex empleado del hospital- nos cuenta que su padre llegó a la Argentina después de combatir en la segunda guerra mundial y que dos años después pudo traer a su esposa Albina Gentile y a su hija mayor, Antonieta.

Ostilio trabajó en la construcción del hospital y cuando el proyecto quedó paralizado, se instaló con su familia en lo que fuera el obrador. Desde entonces, por propia iniciativa, custodió celosamente el edificio mientras subsistía con un nuevo empleo en la empresa Fiorentini.

Durante la gobernación provincial de Oscar Alende se vencieron trabas económicas, legales y burocráticas y el hospital fue inaugurado en diciembre de 1961. Por eso el establecimiento, hoy tipificado como Hospital Interzonal General, lleva el nombre del “Bisonte”.

Ostilio Di Lucente tuvo un premio a su abnegada tarea: fue nombrado intendente del hospital. Y su esposa Albina, encargada de ropería. Ambos desempeñaron esos cargos hasta jubilarse en 1978.-