CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
La Ciudad 28 de junio de 2026

El dato que desafía los discursos y la discusión en la que intervienen todos

La desocupación prácticamente duplica a la de hace tres años, pero los discursos oficiales siguen ponderando la generación de empleo. La modificación de Zona Fría obliga a pronunciarse a los posibles candidatos. Amague a los concejales en la causa por el Minella.

Agregar La Capital en

Agustín Neme, el viernes, en la cumbre del PRO en Mar del Plata.

Por Ramiro Melucci

Si el objetivo de la cumbre del PRO en Mar del Plata con Mauricio Macri era dejar un rato de lado las internas inconducentes dentro del partido, Guillermo Montenegro y Agustín Neme hicieron su parte. El intendente en uso de licencia y el que está en funciones hablaron arriba del escenario como si abajo no hubiera una tensión permanente.

Cada uno a su turno, le contaron al líder partidario y a los dirigentes de otras ciudades y militantes que los escuchaban las maravillas de la “ciudad del sí”. La asociación con el privado para generar empleo. La habilitación de comercios e industrias en 24 horas. El completamiento del Parque Industrial y la construcción del segundo. La conversión de Mar del Plata en el tercer polo tecnológico del país. La llegada de cadenas internacionales. El mayor peso económico en la provincia de Buenos Aires. La ciudad de todo el año.

“La gente vive mejor”, concluyó Montenegro, que postuló a la ciudad como el “kilómetro cero” del PRO en la provincia porque “la provincia necesita parecerse mucho más a Mar del Plata y no al revés”.

Hasta se citaron mutuamente. Neme habló de “Guille”. Montenegro de “Agustín”. Un verdadero equipo.


Montenegro fue otro de los oradores en el encuentro del PRO.

Montenegro fue otro de los oradores en el encuentro del PRO.


Hablaron como si la gestión del PRO en Mar del Plata hubiera comenzado con Montenegro, en 2019, y no en 2015, cuando Macri encumbró a Carlos Arroyo y ya se sabe cómo terminó todo. Volvieron a quejarse por la distribución de recursos que hacía el gobierno de Alberto Fernández, pero se cuidaron de contar que a Mar del Plata no llega un peso ni una obra del de Javier Milei.

Eso sí: esta vez no hubo atuendos violetas ni frases para quedar bien con el Presidente, del estilo de “hacer grande a Mar del Plata nuevamente”: todos los reconocimientos fueron para Macri, porque ahora “está de moda hablar del privado”, pero el primero que lo hizo “fue Mauricio” (Montenegro dixit).

Los elogios obraron como una bolsa de escombros para sepultar el anterior paso de Macri por Mar del Plata, hace menos de un año, en el que reprochó que “los dirigentes que tenían precio ya fueron comprados” por la Libertad Avanza, justo cuando Montenegro comenzaba a hacer los deberes para que los hermanos Milei lo tuvieran en cuenta, lo que finalmente no ocurrió.

“La ciudad del sí”, la del apoyo al sector privado, la inversión y el “laburo”, está sin embargo cada vez más lejos de ser un espejo de la realidad. La desocupación del primer trimestre del año creció 3,3 puntos y alcanzó el 9,3% en Mar del Plata, cuando el promedio del país fue del 7,8%. El Indec no entregaba una cifra así para un primer trimestre desde la pandemia (en el primer trimestre de 2021 se ubicó en 9,4%). Pensar que hace solo tres años el municipio celebró el piso histórico para un primer trimestre (4,9%). Desde entonces prácticamente se duplicó.

El declive del turismo, la crítica situación de la pesca, la crisis de la industria textil y el cierre de comercios como consecuencia de la disminución del consumo tampoco tuvieron lugar en los relatos que se escucharon el viernes.

 

 

En este contexto de carencias, que obedecen sobre todo a aspectos de la economía nacional, se inscribe el debate sobre la modificación del régimen de Zona Fría, que complicaría aún más la situación de las familias en pleno invierno. La discusión tiene una particularidad. Los grandes actores de la política local, aquellos que el año próximo pueden ser candidatos, ya se pronunciaron o deberán hacerlo en ámbitos parlamentarios.

El libertario Alejandro Carrancio votó a favor del proyecto del Gobierno en la Cámara de Diputados. El exintendente Gustavo Pulti se pronunció en contra en el Concejo Deliberante. La senadora provincial Fernanda Raverta lanzó fuertes cuestionamientos en la Legislatura bonaerense. Montenegro votó al igual que ella para solicitar que no se toque nada. Y el radical Maximiliano Abad tendrá que hacerlo cuando se trate la iniciativa en el Senado de la Nación. “Va a estar acompañando nuestra postura”, confirmó Vilma Baragiola en la última sesión del Concejo, cuando el cuerpo pidió que Mar del Plata se mantenga dentro del régimen de Zona Fría.

La radical fue una de las que más destacó el papel de Montenegro en la defensa de los descuentos en la tarifa del gas. “Se sumó desde el primer momento al reclamo, y en 2024 volvió a hacerlo”, dijo. El senador provincial tuvo la semana pasada, en la sesión del Senado bonaerense, la oportunidad de contar esa batalla en primera persona, pero escogió el silencio. Acaso para no exacerbar su diferencia con el gobierno de Milei o con los diputados nacionales de su propio partido, que votaron a favor de las modificaciones al régimen. O tal vez para no sumarse a la embestida kirchnerista.

 


Neme estuvo golpeado toda la semana por el trágico despiste del colectivo en la costa. Los más cercanos contaron que tuvieron que subirle el ánimo para que acudiera a otras actividades (como la cumbre del PRO). Otros, menos asiduos al trato con él, lo escucharon quebrado. Aun así planteó la necesidad de que el Concejo acelere el tratamiento del pliego del transporte. El asunto es que el presidente de la Comisión de MovIlidad Urbana, el aliado Guido García, espera que el Ejecutivo responda las preguntas por escrito que formularon los concejales para volver a poner en consideración el expediente. Tratarlo de nuevo sin esas respuestas sería inútil.

Los funcionarios no suelen dirigirse al Concejo con celeridad. Menos si es para avisar que cuatro concejales opositores (Diego García, Valeria Crespo, Horacio Taccone y Gustavo Pulti) tienen que declarar por la licitación más controvertida del municipio: la del estadio José María Minella. Lo que derivó en una confusión general. Apenas recibieron la notificación le respondieron a la Fiscalía que, para convocar a los ediles, debían escribir al correo del Concejo. La Fiscalía no lo hizo porque antes tomó la decisión de suspender las testimoniales, con el objetivo de recabar mayor información sobre el proceso licitatorio. Pero luego el municipio hizo llegar la notificación al Concejo y los ediles, entre ofuscados y perplejos por la falta de aviso previo, fueron notificados un día antes de las audiencias (que ni ellos ni los medios sabían que estaban suspendidas).

Habían comenzado a prepararlas cuando unas horas antes les avisaron que efectivamente habían sido suspendidas. “Todo muy raro”, se permitió sospechar uno de los concejales. “Como todo lo que rodea al Minella”, completó otro.