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El Gobierno bonaerense cuestionó el récord de importaciones de tomate

Javier Rodríguez planteó que la Argentina importa más tomate del que exporta y defendió la producción local. Destacó el registro de la semilla criolla ante el INASE.

El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, encabezó la 21ª edición de la Fiesta del Tomate Platense, realizada en la Estación Experimental Gorina, una de las principales celebraciones del cinturón hortícola de La Plata.

El encuentro volvió a poner en el centro el trabajo de los productores locales y la preservación del tomate platense, una variedad histórica que se distingue por su sabor y su identidad productiva. La jornada reunió a productores, técnicos, investigadores y vecinos, con actividades vinculadas a la producción, la gastronomía y la cultura.

Durante su discurso, Rodríguez repasó el recorrido de esta semilla tradicional y su desplazamiento en las últimas décadas por variedades híbridas orientadas al transporte y la vida comercial. “Cuando hablamos de alimentos, no alcanza con que sean sanos: también deben tener sabor”, señaló, al explicar los motivos que impulsaron su recuperación.

El ministro sostuvo que el rescate del tomate platense excede lo productivo y remite a una dimensión cultural. “Hablar del verdadero tomate es hablar de una identidad, de prácticas productivas y de una historia que merece ser preservada”, afirmó.

En ese marco, destacó el rol de los productores y del sistema científico. Recordó que fueron los propios horticultores quienes conservaron las semillas y que el trabajo conjunto con la Universidad Nacional de La Plata permitió su recuperación y multiplicación.

Rodríguez subrayó además el registro alcanzado en 2023, cuando el tomate platense fue inscripto como semilla criolla ante el Instituto Nacional de Semillas (INASE). Según precisó, se identificaron más de nueve poblaciones distintas, que quedaron protegidas bajo esa categoría. “Esto implica que ningún privado puede apropiarse de esta semilla para un beneficio particular. Es un patrimonio de la comunidad y de los productores”, remarcó.

Al referirse al escenario internacional, el ministro advirtió sobre los compromisos asumidos por la Argentina en materia de propiedad intelectual. Mencionó la adopción de criterios más restrictivos, como los previstos en el convenio UPOV 91, y sostuvo que ese enfoque pone en riesgo la producción local, la trayectoria cultural y el desarrollo científico nacional.

En la misma línea, cuestionó el aumento de las importaciones de tomate. “En 2025 se alcanzó un récord: hoy importamos más tomate del que exportamos. Ni siquiera producimos todo lo que consumimos”, afirmó, y señaló que esos datos reflejan las limitaciones del modelo actual y la necesidad de proteger la producción local.

La fiesta contó con más de 137 puestos de alimentos, frutas y verduras, artesanías, semillas, viveros e instituciones. Participaron productores inscriptos en el registro PUPAA y se desarrollaron talleres de cocina, actividades de huerta agroecológica, recorridas guiadas por la Estación Experimental, visitas a la Planta Procesadora de Alimentos, propuestas para las infancias y una agenda cultural durante toda la jornada.

La Estación Experimental Gorina fue sede del evento por cuarto año consecutivo, en línea con su rol en la investigación, la conservación del patrimonio genético y el impulso de una producción sostenible.

Al cierre, Rodríguez vinculó la celebración con una definición política más amplia. “Defender el tomate platense es defender la soberanía: la capacidad de producir, generar conocimiento y decidir un modelo de desarrollo propio”, concluyó.

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