Arte y Espectáculos

El marplatense que pasó por Sundance y al que la pandemia le permitió cumplir su sueño

Se crió en el barrio del club Once Unidos. Es egresado de la EMAD. Como actor vivió en España y está radicado en Puerto Rico. Allí creó un festival de circo callejero. El cine le era reticente, hasta que llegó el Covid.

El cine le era esquivo. En Mar del Plata, por la ausencia de proyectos; en Madrid (España), donde vivió unos años, por el acento argentino que se le notaba demasiado y en Puerto Rico, donde reside desde 2012, porque encontró desarrollo profesional de la mano del circo y de las artes callejeras.  Siempre el cine quedaba relegado.

Sin embargo, aunque demorado, pudo cumplir el sueño de pisar un set y llevar en sus hombros el peso de un personaje pensado solo para la pantalla grande.

Varios años después de recibirse en la Escuela Municipal de Arte Dramático de Mar del Plata, Maximiliano Rivas se dio el gusto y se luce en “La pecera”, una película de la directora puertorriqueña Glorimar Marrero Sánchez. Se trata de una coproducción entre España y Puerto Rico que se rodó en la ciudad de San Juan en el 2021, en plena pandemia, y cuya post producción se realizó entre España, Puerto Rico y Argentina.

 


Rivas junto a la actriz Isel Rodríguez y la directora Glorimar Marrero Sánchez, en Sundance.


 

En enero último, “La pecera” se estrenó en el prestigioso Festival Sundance, que se realiza en Estados Unidos y que congrega a lo mejor del cine independiente mundial. Es el encuentro que creó el actor Roberto Redford, nada menos. Aunque el filme no recibió ningún premio, el mejor galardón -dice Rivas- fue que la cinta quedara seleccionada de entre cinco mil producciones de todo el mundo. Ahora, la producción espera que también pueda ser parte del próximo Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

“‘La Pecera’ cuenta la historia de Noelia, una mujer puertorriqueña cuyo cáncer ha entrado en etapa de metástasis, lo que guía su decisión de regresar a su ciudad natal para reclamar la libertad de decidir su destino final. En ese proceso, se reencuentra con su familia y amigos, quienes son parte de una comunidad marcada por el trauma y la contaminación que causaron las seis décadas de prácticas militares de la marina estadounidense”, cuenta Rivas a LA CAPITAL.

Y recuerda que su personaje es el de Jorge, compañero de vida de Noelia, personaje que interpreta Isel Rodríguez.

En la ficción, “como pareja nos encontramos en un momento donde se supone estamos esperando que nos den la noticia de que luego de sus tratamientos Noelia ya está libre de cáncer, pero, por el contrario, ella está pasando por un proceso en donde la enfermedad ha seguido avanzando y decide asumir lo inevitable”, comenta.

Para el actor, que nació en Parque Luro y también estudió música en el Conservatorio Luis Gianneo, este rol en la película le permitió salir de su zona de confort.

“Hace más de veinte años que trabajo dentro del género del humor y el clown. Eso es algo que me apasiona y a lo que le he dedicado mucha investigación. En Puerto Rico me asocian al circo y las artes de calle, pero en estos últimos años he tenido la posibilidad de volver al teatro”, cuenta.

Es el creador del Festival Circo Fest, un encuentro anual de once días único en el Caribe que saca a la calle todo tipo de espectáculos circenses.

“Puedo decir que ‘La Pecera’ me dio la oportunidad de cerrar el capítulo para poder decir ‘hice cine como actor'”, reconoce Rivas, aunque tuvo otras experiencias menores incluso en un filme como “La piel que habito”, de Pedro Almodóvar.

“En todos estos años de carrera he podido hacer muchos comerciales, en España y en Puerto Rico, me gusta mucho el ambiente de estar en un set, pero es más divertido cuando tienes un papel con más protagonismo. Siempre había querido poder estar en un set en un largometraje como actor”, cuenta y reconoce que fue asistente de producción y de actores en varias películas.

Siempre pensó que conocería a un director o directora de casting que le permitiera tener la oportunidad de entrar en el cine. “Perseveré y nunca dejé de insistir, al final fue la pandemia la que me trajo esta oportunidad. Así de locas son las cosas: a mí me convocan porque al tener ciudadanía italiana podía cubrir al actor español que no estaban dejando entrar a Puerto Rico por limitaciones que puso Estados Unidos”, evoca.

Y finalmente, el acento argentino le terminó jugando a favor. En la película interpreta a “un argentino que lleva años viviendo en la isla y que entiende la situación colonial en la que nos encontramos. Así que en esta ocasión con el acento no tuve problema alguno. Y pude utilizar mi experiencia como inmigrante para sumar más matices a la historia”.

La vida en Puerto Rico le permitió conocer de cerca las situaciones sociales y naturales: “He pasado huracanes, terremotos y movimientos políticos como el del 2019, donde el pueblo consiguió expulsar al gobernador de turno por ser un impresentable”.

Criado en las cercanías del club Once Unidos, Rivas llegó a la actuación de casualidad. “No tenía mucha idea sobre qué podía estudiar, se suponía que algo tenía que hacer, pero yo no era un buen estudiante. Una amiga me habló de la EMAD, la Escuela Municipal de Arte Dramático. Así que fui a anotarme para ver si pasaba el examen de ingreso. No solo lo pasé, sino que en ese momento descubrí lo que se transformaría en mi pasión: el arte de crear”.

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