La Ciudad

El movimiento de los Bonaerenses colma los hoteles y “derrama en toda la ciudad”

La ocupación supera el 80% gracias a la llegada de los participantes y sus familias. Destacan el nivel de consumo en la gastronomía, los comercios y la recreación. "Estos eventos le hacen muy bien a Mar del Plata", coinciden los operadores turísticos.

Por toda la costa marplatense, las playas, el centro y los paseos comerciales hay delegaciones de los Juegos Bonaerenses. La masiva llegada de los participantes para la instancia final de la competencia provincial colmó los hoteles, que registran una ocupación promedio cercana al 90%, y genera un movimiento que, según los operadores turísticos, derrama positivamente en los comercios, la gastronomía, el sector textil y la recreación.

Este evento deportivo y cultural ha atraído a más de 40 mil personas a nuestra ciudad para competir en una amplia gama de disciplinas, generando un fuerte movimiento que beneficia a diversos sectores locales, una imagen similar a la de un muy buen fin de semana largo con fuerte actividad turística.

Además del movimiento de jóvenes por todos lados, uno de los efectos más notables de los Juegos Bonaerenses es la ocupación hotelera. La llegada masiva de competidores, entrenadores y familias ha llevado a que prácticamente todos los hoteles de la ciudad estén colmados o bien con niveles de ocupación que alcanzan su máxima capacidad.

De acuerdo con datos a los que tuvo acceso LA CAPITAL, antes de la apertura de los Juegos ya había un 80% de reservas globales, es decir, 30.276 plazas reservadas de 39.915 plazas disponibles para este fin de semana. Se estima que estos días hay una ocupación efectiva global de entre 81 y 83%.

Efecto multiplicador

Jesús Osorno, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, resaltó la positiva influencia de los Juegos: “Un evento de esta magnitud repercute muy positivamente. Los hoteles están prácticamente todos con gente. Este tipo de eventos le hace muy bien a Mar del Plata, no solo a la hotelería, sino también a la gastronomía; es un derrame para toda la ciudad”.

Además, el evento está teniendo un impacto significativo en el consumo. Tanto la gastronomía como los almacenes y comercios en general están experimentando un aumento en sus ventas debido a la presencia de los jóvenes y adultos participantes.

La ciudad se ha convertido en un punto de encuentro donde los visitantes disfrutan de la deliciosa gastronomía local, adquieren souvenirs y exploran los atractivos turísticos que Mar del Plata tiene para ofrecer.

Eventos de este tipo “repercuten positivamente en todos los sectores” porque “el hotel compra las medialunas en la panadería, los chicos salen y gastan en los jueguitos, en los kioscos, las heladerías, almacenes, indumentaria, alfajores… el turismo derrama y tiene un efecto multiplicador muy importante”, reflexionó Osorno.

El referente del sector hotelero destacó además el fin social de los Juegos Bonaerenses, que al igual que los Juegos Evita, “permite que muchos chicos de otros municipios conozcan Mar del Plata y el mar, cuando de otra manera quizás no podrían”.

Satisfacción del Emtur

El impacto que los Juegos Bonaerenses generan en Mar del Plata ha sido altamente positivo, según el análisis realizado por el Ente Municipal de Turismo (Emtur).

Bernardo Martín, presidente del Emtur, destacó que “el viernes por la noche prácticamente no quedaban habitaciones disponibles en toda la ciudad”, y que “la ocupación hotelera alcanzó casi el 100%, quedando solo algunos remanentes en los hoteles de 5 estrellas”.

Martín enfatizó la magnitud del impacto de este evento en la ciudad, calificándolo como “tremendo”. Además, señaló que estos son los tipos de eventos que desde la gestión se busca tener “durante todo el año” en Mar del Plata, lo que refleja la satisfacción por la llegada de los Juegos Bonaerenses.

El presidente del Emtur subrayó que este impacto positivo se extiende a diferentes sectores comerciales de la ciudad, como los kioscos, almacenes, tiendas de indumentaria y la gastronomía.

Esto se debe a que las familias que acompañan a los participantes también contribuyen al dinamismo económico de la ciudad, generando un efecto beneficioso para la comunidad en su conjunto.

En resumen, los Juegos Bonaerenses no solo llenan los hoteles, sino que también impulsan una cadena de consumo que abarca diversos sectores comerciales en Mar del Plata, consolidándose como un evento que contribuye significativamente al desarrollo y prosperidad de la ciudad.

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