Se realizaron controles en distintos barrios de la ciudad para mantener el orden, prevenir picadas ilegales y disuadir actividades delictivas.
En lo que va del año, el Cuerpo de Patrulla Municipal junto con la Dirección de Tránsito realizó controles en los que secuestró 300 motos por diversas infracciones a la normativa vigente.
Los operativos, que se llevan a cabo en distintos barrios de la ciudad, tienen como objetivo establecer el orden en la vía pública, reducir los accidentes de tránsito, prevenir el uso indebido de las motos y frenar conductas indebidas o delictivas vinculadas a estos vehículos.
Según informó el Municipio, estos controles también buscan garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes, reforzar la seguridad y promover la convivencia en el espacio público.