Arte y Espectáculos

El músico que compone con su mente y propone entrar en un sueño

Juan Spano creó "Intersección", un espectáculo que combina proyección audiovisual con música. Lo define como “una experiencia” en la que también interviene el cine, la pintura y el teatro. La historia de un compositor autodidacta que casi no pisó la escuela secundaria.

 

 

“No quería tocar la banda de sonido de un corto, ese sería otro plan”, asegura Juan Spano, el compositor, pianista y autor de la singular “Intersección”, una propuesta que mezcla aspectos de un concierto de música de cámara en vivo con la proyección audiovisual. Para él, se trata de una “experiencia” en la que la música tiene tanta presencia como la historia que se cuenta en la pantalla grande y que protagoniza la actriz Lucila Medjurechán. Nada compite: ni la música se sobrepone ni la película -que fue filmada en un destacado palacete marplatense semiderruido- toma protagonismo. La armonía entre los dos lenguajes es absoluta.

 


Podés ver y escuchar declaraciones de Juan Spano acá:

 


 

“La idea es que esa pantalla sea una ventana a un universo del sueño que está soñando la protagonista, por eso al principio no hay muchos movimientos de cámara, es una cosa más que nada teatral”, cuenta sobre el espectáculo, que estuvo nominado a dos premios Estrella de Mar: mejor obra de música marplatense y mejor iluminación. Ahora, se repetirá este otoño en otras salas.

El compositor de 42 años logró aquí concretar su propio sueño: esta propuesta daba vueltas en su cabeza desde hacía largo tiempo. “Dormía pensando en esta obra, por eso la sorpresa el día del estreno: tuve la sensación de que la obra era una especie de criatura y en un momento la criatura giró y me miró, como si el sueño ingresara dentro de esa sala”, confiesa.


“Me interesa la búsqueda de un objeto artístico que no sé bien qué es”, dijo.


Además de elementos biográficos del autor, esta propuesta también condensa sus intereses artísticos y temáticos. Sobre todo, el extrañamiento y la distorsión que aparecen representados en el personaje de la película, también en la música que compuso y en las piezas que eligió de dos compositores clave: Luis Alberto Spinetta y Astor Piazzolla.

“Me interesa la búsqueda de un objeto artístico que no sé bien qué es, me gusta que el espectador crea que cada vez que está en un universo conocido, desvíe (la atención) hacia un lugar de no equilibrio, que puede llevarlo a un lugar de interés o de perturbación”, define en una entrevista con LA CAPITAL.

Temas como la enfermedad mental, la infancia, lo naif, el desdoblamiento y la bipolaridad aparecen en este espectáculo, que busca asimismo rendirle culto a la mezcla, a la combinación de elementos, a la fusión y al cambio.

 


 

 

Spano, rodeado por todo su equipo de trabajo.


En ese sentido, varias son las fuentes de las que abreva el artista marplatense, que se formó musicalmente bajo el paradigma de la educación autodidacta y que casi no pisó la escuela secundaria formal. “Me dedico profesionalmente a la música pero en realidad me interesan otros lenguajes”, explica.

La ambientación audiovisual de “Intersección” viene a su vez de la pintora neoyorquina Dorothea Tannig, mientras que el universo sonoro admite influencias de la artista islandesa Björk. Lo femenino no pasa desapercibido para Spano, quien decidió que sus músicas fueran mujeres, lo mismo que la directora del corto. Participan Emma Chacón Oribe en cello, Oriana Savino en violín, Yazmín Chandia en arpa, voz y teclado y Lupita Rodríguez en percusión. La realizadora audiovisual es Dennise Laub.

“Soy un artista que tiene una visión compositiva –aclara- Uno puede componer con los sonidos, con los colores, porque componer es finalmente la organización de la información, al final es una narrativa. Creo música combinando muchos timbres, acústicas y electrónicas. El piano es mi instrumento, pero siento que en realidad mi instrumento principal es mi mente, utilizo el instrumento para componer pero siempre le doy forma a las piezas en mi mente”.

 



Ganador de un Estrella de Mar 2022 por la creación de la música de la obra “Lacrima. Rapsodia para un infante”, Spano también es el autor de la ambientación sonora de la obra “Carne” y se dedica a dar clases y a trabajar en los arreglos musicales de otros músicos.

“Mi formación es absolutamente caótica, no vengo del mundo del conservatorio, fui una clase y me di cuenta de que no era mi lugar. Y al secundario no fui, lo rendí libre, concurrí un año y me llevé todas las materias menos música. Mi problema no era con el conocimiento sino con la institucionalidad, yo quería estudiar, así que me armé una currícula propia, estudié historia del arte, literatura, música, orquestación de manera autodidacta y cosas relacionadas con el cerebro y la neuroquímica. Las estudié en la biblioteca (Pública Municipal), yendo diariamente como si fuera mi secundaria”, cuenta el artista, que se define solitario y siempre inspirado en “ideas que provienen del universo no musical”.

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