CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Opinión 22 de junio de 2026

El noveno hábito (de la efectividad y el talento a la inteligencia emocional identitaria)

Agregar La Capital en

 

Por Alberto Farias Gramegna (**)
[email protected]

Hábito: (Del lat. habĭtus). Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales
o semejantes, u originado por tendencias instintivas. – (RAE)

Stephen Richard Covey planteo en 1989 siete hábitos característicos atribuidos, según este autor, a
las personas “altamente efectivas”, y más tarde agrego un octavo hábito, referido al propio talento y
pasión, que llamo “encontrar la propia voz”. Veamos cuales son:
1. Ser proactivo (responsabilidad, iniciativa). Las personas proactivas evitan ser pasivamente reactivas a los acontecimientos circunstanciales. Son propositivas, no se victimizan y son agentes de cambio.
2. Empezar con un fin en mente. Se refiere a la visión, los valores implicados y tener clara la misión encarada. No vivir el día a día rutinariamente sin tener un propósito claro.
3. Establecer el principio “primero lo primero”. Esto es priorizar con arreglo a la integridad ética y moral, viviendo según los principios que uno valora y no presionado por la rutina de la agenda ni por las presuntas urgencias burocráticas del día a día.
4. Pensar en ganar/ganar, con respeto mutuo y beneficio equilibrado. Pensar en términos positivos de abundancia y potencial oportunidad. No planificar solo sobre la idea de escasez ajena y especulando con la competencia de los posibles competidores. Renunciar al egoísmo de la imagen de sí mismo como héroe o mártir.
5. Procurar la comprensión mutua: primero comprender y después ser comprendido, balanceando la relación que justifica y comprende cada una de las dos perspectivas.
6. Impulsar la cooperación creativa a través de la sinergia, concepto que alude a la idea de que la
acción conjunta de dos o más elementos produce un resultado superior al que se pudiere obtener
sumando las cantidades individualmente. El lema “El todo es mayor que la suma de las partes” lo
resume.

Según Covey no es necesariamente tu manera, ni la del otro, sino quizás una tercera manera que es
mejor para ambos en términos de efectividad.

7. No quedarse solo con lo conocido. Cada tanto “afilar la sierra” (sic) Renovarse y renovar. Aprender cosas nuevas.
8 El octavo hábito consiste en “encontrar la propia voz” (sic). Entender “para que eres bueno”. Descubrir tu talento único y tu pasión predominante e inspirar a otros a encontrar la suya. Mientras que los primeros siete hábitos se enfocan en la obtención de efectividad, el octavo representa más la búsqueda de la identidad profunda, de la transcendencia de lo cotidiano.

Y si de la identidad hablamos, eso mismo me da pie para aportar un noveno hábito de mi producción teórica en relación al “Modelo Convergente” o modelo COTA (Convergencia Organizacional Transactiva y Autoeficaz), que analiza los conceptos de “Persona”, “Personalidad”, “Personaje” y “Situación” y desemboca en la consideración de la identidad y la personalidad propia y la del interlocutor con sus cuatro estilos conductuales básicos (Alessandra, 1996) en el marco de la teoría de la Inteligencia Emocional (Salovey y Mayer, 1990; Goleman , 1995).

Veamos a continuación lo que propongo para ser considerado un “noveno habito”, vinculado
centralmente a los roles de liderazgo, aunque no solamente a ellos.

El Noveno hábito: la personalidad hace la diferencia

El noveno hábito que propongo es la consecuencia de aplicar tres enfoques complementarios: la Inteligencia Emocional (Emotional Inteligence; 1995), la “Regla de Platino” de Anthony Alessandra y Michael J. O`Connor (The Platinum Rule; 1996) y el enfoque del “Modelo Convergente” (Farías Gramegna, 2007) de la “personalidad-en-situación” expresado en lo que he denominado “Ecuación Comportamental”, que nos revela un momento puntual de la conducta interactiva.

Enseguida explicaré brevemente algunos detalles de cada enfoque enunciado. Así el 9no. hábito consiste en diagnosticar el estilo personal del interlocutor antes de comunicar, para adaptar las formas (pero no el fondo) de expresar un pensamiento, una opinión o una directiva en el ámbito laboral, por ejemplo.

Reiterando la idea: se trata de “diagnosticar ad hoc” el estilo personal del otro, lo que llamamos “empatía cognitiva comunicacional identitaria”.

La “regla de Platino” expresa una crítica a la llamada “Regla de Oro”: “Trata a los demás como quisieras que te traten a ti”, y propone en su reemplazo el principio “Trata a los demás como ellos quieren ser tratados”.

Por su parte, el concepto operativo de Inteligencia Emocional propone “que la capacidad de reconocer, proponer y gestionar nuestras propias emociones y la de los demás es un factor determinante para el éxito profesional y el bienestar, siendo a menudo más relevante que el coeficiente intelectual tradicional” (Ref. IA: IEBS Business School) Goleman propone cinco dimensiones fundamentales: autoconocimiento y autorregulación emocional, motivación, empatía y habilidades sociales.

Finalmente, el “Modelo Convergente” alude a percibir operativamente la interacción sinérgica de las necesidades personales (“Persona”), el sesgo que brinda el estilo personal (“Personalidad”), el condicionamiento conductual del rol socio-laboral-familiar (“Personaje”), el contexto diacrónico y sincrónico (“Situación”) y las creencias e interpretaciones acerca de la causalidad de la realidad existencial (“Ideología”).

Estas categorías interactúan en tiempo real y pueden expresarse en resultados conductuales sincrónicos a través de lo que he llamado “ecuación comportamental” (Farías Gramegna, 2007).

En definitiva, el noveno hábito tiene en cuenta a la personalidad del otro vinculándola con la percepción que tiene ese otro de su identidad, en función de sus creencias, sus necesidades, los condicionamientos del personaje socio-laboral que encarna en ese momento y la situación puntualque lo entorna.

El resultado se vincula de manera indirecta y refuerza dialécticamente el quinto hábito de Covey: procurar operativamente la mutua comprensión.

El noveno hábito puede ser llamado “la personalidad hace la diferencia” y aplica muy especialmente en la actitud de los estilos de liderazgos institucionales, y en especial los laborales organizacionales, que henos dado en llamar “liderazgo situacional operativo” (LSO).

De la efectividad y el talento a la inteligencia emocional identitaria.
 Este articulo forma parte de mi nuevo libro “La personalidad en acción y el Modelo Convergente” © 2026, de
próxima edición en España. Editorial. R&S, Mula.

(**) Consultor en RRHH y Psicología del Trabajo. Profesor invitado internacional Universidad de Murcia.