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El récord que Peñarol rompió en el viaje al noreste y sus antecedentes

El equipo marplatense, por primera vez desde que se adoptó el sistema de giras, metió los tres triunfos en una misma excursión. Cuando se competía por la vieja modalidad de parejas, hubo siete rachas de al menos una tríada de victorias sucesivas como visitante sin presentaciones en casa de por medio. Nunca, sin embargo, dentro de un mismo periplo.

Por Sebastián Arana

 

El Peñarol de Leandro Ramella, que venía golpeado por un par de derrotas consecutivas en casa y con una campaña irregular, consiguió un hito en su reciente excursión por el noreste del país. Por primera vez desde la temporada 2014/2015, primer torneo de la Liga Nacional de básquetbol disputado con el sistema de giras para abaratar costos, consiguió un pleno, es decir, ganar todos los partidos dentro de una misma excursión.

Peñarol comenzó este último periplo con un 71-70 sobre La Unión de Formosa, revirtiendo una desventaja de 17-30 en el segundo cuarto, continuó con un resonante 89-87 ante el poderoso Regatas Corrientes y el viernes se despachó con un 86-72 sobre San Martín, inesperado por la claridad, por la solidez de la localía correntina (allí los de Diego Vadell no habían perdido en cuatro presentaciones) y por conseguirlo sin el aporte de Federico Marín, su jugador más rendidor.

La trilogía de triunfos pone al equipo marplatense, por un lado, con récord positivo y, por otro, dentro de los ocho primeros de la competencia, consolidado en zona de play-offs. Los ”milrayitas”, que reciben el lunes a Comunicaciones y el miércoles al puntero Quimsa, están ante la chance de asegurarse el receso más tranquilo de las últimas temporadas.

En la rica historia peñarolense en la gira hubo series de al menos tres triunfos consecutivos en la ruta sin mediar presentaciones como local, aunque nunca dentro de un mismo viaje. Con el viejo sistema de parejas -salidas de dos encuentros durante un fin de semana para luego retornar a la ciudad de origen-, excepcionalmente y por caprichos del fixture, Peñarol ha afrontado algunas series de tres o más partidos consecutivos en calidad de visitante. En apenas siete pudo lograr tres o más triunfos en fila desde 1988 hasta la fecha.

Aquellos que andan cerca o superaron el medio siglo pueden recordar el primer antecedente, acaso uno de los más extraordinarios. En diciembre de 1991 Peñarol pugnaba por llegar por primera vez al grupo A1 y complicó definitivamente su clasificación con sendas derrotas en el Súper Domo a manos de Atenas y GEPU.

Apenas quedaban dos partidos de fase regular y la única chance para los “milrayitas” era vencer como visitante a Olimpo y Gimnasia en sus duras localías de Bahía Blanca y Comodoro Rivadavia, respectivamente. Para propios y extraños, como suele decirse, “estaban al horno”. Incluso algunos dirigentes, disconformes con lo que era una campaña plena de conflictos, les dijeron antes de partir: “Vayan tranquilos y, si es posible, quédense y vuelvan por Chile”.

Pero Peñarol, sin DT, con Gurí Perazzo al frente del equipo, con el alejamiento antes del viaje de James Lampley, uno de los extranjeros, fue y ganó 88-81 en Bahía Blanca y luego hizo lo propio en Comodoro Rivadavia (86-80) para alcanzar una clasificación impensada. La competencia entró en un receso de un mes y medio y, cuando se reanudó, enfrentó el 7 de febrero de 1992 como visitante a Quilmes en Once Unidos. Aquel fue un clásico inolvidable: Jorge Rubinsztein y Raúl Chaves expulsaron a los dos bancos de suplentes por sumarse a un incidente protagonizado por Carlos Romano y el “Burro” Ernesto Crivaro y el elenco “milrayitas”, tras un extenuante cinco contra cinco, se impuso 86-81.

El serbio Milos Babic, recién llegado a Mar del Plata, tuvo una presentación monumental con 30 puntos y así Peñarol logró su primera victoria sobre Quilmes y ganar tres partidos consecutivos en calidad de visitante sin cotejos en casa de por medio. La racha se cortó dos días después en Bahía Blanca a manos de Estudiantes.

Tuvieron que pasar trece años para que sucediera algo parecido. Aunque en este punto hay que realizar una salvedad. Quilmes ya había dejado de jugar los clásicos en Once Unidos y lo hacía en el Polideportivo, la localía natural de Peñarol. En febrero de 2005, por caprichos del fixture, al equipo entonces conducido por Guillermo Narvarte le quedaron dos giras consecutivas en calidad de visitante. Pero el primer cotejo de la primera “gira” fue Quilmes en el Polideportivo. Allí Peñarol se impuso 95-76 el 2 de febrero y luego viajó a La Plata para derrotar dos días más tarde por 94-89 a Gimnasia. El plantel regresó unos días a Mar del Plata y volvió a partir para enfrentar el 11 de febrero, y con victoria por 103-91, a Libertad de Sunchales. Dos días después Atenas frustró la seguidilla en Córdoba.

 

Tato Rodríguez ataca a Junior Cequeira durante uno de los tres triunfos al hilo como visitante en 2005.

 

La siguiente seguidilla llegó en la temporada 2008/2009. A comienzos de la segunda fase la AdC dispuso programar los encuentros “interparejas”. Peñarol arrancó entonces recibiendo a Lanús en Once Unidos (la noche que Marcos Mata se rompió los ligamentos cruzados) y luego le devolvió la visita al “Antonio Rotili” y lo venció por 68-60. Luego el programa le deparó una salida a la ruta y la saldó con una goleada a Ben Hur en Rafaela (96-69) y un claro triunfo (76-65) sobre Obras en Buenos Aires antes del regreso a Mar del Plata. El equipo finalizó ese torneo con un meritorio subcampeonato.

En la séptima, octava y novena fecha de la Zona Sur de la temporada 2010/2011 –finalizaría con el segundo de la serie de tres títulos consecutivos- Peñarol vence sucesivamente como visitante a Obras (81-62), Lanús (71-64) y El Nacional/Monte Hermoso (79-77).

En la temporada 2013/2014, la del último título liguero, al elenco entonces dirigido por Fernando “Tulo” Rivero le tocaron tres partidos consecutivos en calidad de visitante: 22, 26 y 29 de febrero, aunque el último fue una de esas “visitas” a Quilmes en el Polideportivo. Se impuso sucesivamente 78-75 a Argentino en el “Fortín de las Morochas”, 90-80 a Bahía Básket en el viejo “Osvaldo Casanova” y finalmente 85-82 en el clásico.

La última cita será la del antecedente más notable. En la temporada 2012/2013 Peñarol pierde de local sus dos primeros partidos de la Zona Sur ante Boca y Obras. En el segundo de ellos Leo Gutiérrez enloqueció en una protesta contra el árbitro Juan Fernández y protagonizó un papelón tomando del cuello a Facundo Campazzo, quien se había acercado para calmarlo. La AdC no tuvo el menor miramiento con el legendario capitán y lo suspendió por cinco partidos.

 

Plantel de la temporada 2012/2013. Logró en el transcurso de un mes lograr cuatro y tres triunfos consecutivos como visitante.

 

La cuestión fue que el equipo reaccionó en gran forma y ganó sus restantes doce partidos de la Zona Sur en forma consecutiva. Los siguientes cuatro, y con regreso a Mar del Plata de por medio para descansar unos días, los ganó todos en calidad de visitante sin Leo Gutiérrez: 89-83 a Gimnasia en Comodoro Rivadavia, 91-90 a Lanús en el “Antonio Rotili”, 89-81 a 9 de Julio en Río Tercero y 75-57 a Argentino en Junín. Ya con Leo otra vez en el equipo, entre la décima y la duodécima fecha, apenas dos semanas más tarde, encadena otras tres victorias en la ruta frente a Bahía Básket (79-63), Boca (73-65) y Obras (82-76). Un logro poco común por la notable solidez en calidad de huésped y porque no era frecuente aún agrupar tantos partidos consecutivos fuera de casa.

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