6 de enero de 2019
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El riesgo de que la recesión se prolongue

Guido Sandleris, presidente del Banco Central de la República Argentina.

Por José Calero

Los tiempos de la política están sometidos a los cronogramas electorales, por lo que el Gobierno necesita que la recuperación económica se empiece a sentir en el día a día a más tardar en abril próximo, para tener alguna chance de retener el poder en las presidenciales de octubre.

El problema es que los datos oficiales que se van conociendo del final de 2018, con fuertes retrocesos en la industria y la construcción, dejan una herencia difícil de remontar este año.

A eso se suman las fuertes alzas tarifarias, que acentuarán la retracción del consumo.

A un costo altísimo, que incluyó una devaluación superior al 50% en 2018 y tasas del 60%, la administración de Mauricio Macri parece haber logrado, por ahora, contener al dólar.

Ese es el objetivo principal que Macri parece haberse fijado para los primeros meses del 2018, ya enterado de que los saltos bruscos de la divisa norteamericana hacen estragos sobre la economía argentina.

Buena señal en EE.UU.

El año arranca con una retracción de tasas en los Estados Unidos, lo cual es una buena señal para la Argentina.
Esto explica el alza de la Bolsa de Comercio en la primera semana del año, la mejora en la cotización de los bonos y la consecuente reducción del riesgo país, que por encima de los 800 puntos sonaba a exagerado para los mercados.

Entre los analistas existe coincidencia en que JP Morgan exageró las precauciones de default sobre la Argentina, y que en la franja de los 700 puntos el riesgo país tiene más lógica.

Igual, el temor a que la Argentina entre en cesación de pagos en 2020, cuando ya no esté el salvavidas del FMI, sigue siendo una cuestión de primer orden para los inversores.

Con un fuerte retroceso del dólar en el arranque del año, de mantenerse esa tendencia el BCRA deberá intervenir para evitar que siga cayendo, según lo acordado con el FMI.

Guido Sandleris tiene los pesos listos para esa intervención, que podría llegar en los próximos días.

Las alzas de tarifas de transporte, gas, electricidad, peajes y agua presionarán fuerte sobre la inflación en el primer cuatrimestre del año, sobre todo en el área metropolitana, habitada por la mitad de la población del país.

Será una pesadilla para los habitantes del conurbano, los más pobres de la Argentina.

La inflación del 19

El Gobierno cuenta con pocas herramientas para mantener a raya una inflación que los analistas privados empiezan a ubicar por encima de lo estimado en diciembre, más hacia la zona del 29% para todo 2019.

Para el economista Orlando Ferreres, los aumentos de tarifas generarán “más inflación y menos actividad” porque los consumidores ganan lo mismo.

Como no aumentan los sueldos, deben destinar más dinero a pagar más por los servicios y reducen el consumo.
Analistas privados creen que eso se va a notar fuerte durante el primer trimestre del año.

El riesgo para el gobierno es que la situación no se empiece a revertir hacia abril, y que se estabilice la sensación de otro año perdido.

Existe coincidencia entre los especialistas en que recién en el trimestre julio-septiembre podría notarse una mejora en la economía, pero que podría no llegar a sentirse en el bolsillo, lo cual impediría modificar el mal humor del electorado y sería letal para el proyecto de reelección de Macri.

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