El shock de un alumno que presenció el ataque: “Estuvo todo planeado”
El adolescente de 15 años contó detalles sobre el momento en que su compañero entró al establecimiento con la escopeta escondida en un estuche de guitarra y abrió fuego.
La huida de estudiantes al momento del ataque.
El ataque armado ocurrido este lunes en la Escuela Normal Mariano Moreno de la ciudad santafesina de San Cristóbal dejó escenas de profundo impacto entre los estudiantes que se encontraban en el establecimiento al momento de los disparos.
Uno de los alumnos que presenció el hecho brindó un testimonio estremecedor sobre cómo se desencadenó la secuencia que terminó con la muerte de un adolescente de 13 años y dejó a otros dos jóvenes heridos.
“Fue un evento shockeante, nos agarró totalmente por sorpresa”, relató el estudiante de 15 años, quien aseguró que el agresor no mostraba signos que permitieran anticipar lo ocurrido. “Siempre fue una persona tranquila, el alumno perfecto. No creí que fuera capaz de hacer eso”, afirmó.
Según su relato, el joven ingresó al establecimiento con el arma oculta en un estuche de guitarra y aguardó el momento previo al inicio de la jornada escolar para atacar. “Para mí estuvo todo planeado. Llegar con un estuche con una escopeta adentro es algo que uno no se espera”, expresó, al tiempo que consideró que pudieron haber influido distintos factores personales en la decisión del agresor.
El testigo recordó que los disparos se produjeron minutos después de la apertura del colegio, cuando los alumnos comenzaban a reunirse en el patio para el izamiento de la bandera. “Yo estaba tomando agua, con los auriculares puestos, y escuché un estruendo. Pensé que se había caído algo. Después se escuchó otro disparo y todos nos quedamos en silencio”, describió.
Al darse vuelta, el estudiante observó a un compañero herido y al agresor saliendo desde el sector de los baños. “Estuve a metros de él. En ese momento se puso a recargar el arma y aproveché para escapar”, relató.
El alumno también recordó escenas de desesperación entre quienes intentaban resguardarse. “Algunos escapaban por las ventanas y otros rompían los vidrios para poder salir. Yo me fijé que mis amigas estuvieran bien y corrí todo lo que pude”, señaló.
En su testimonio, el joven describió al agresor como una persona distante en ese momento. “Su mirada era como si no sintiera nada. No lo reconocí, estaba como cegado. Nunca me hubiera esperado ver algo así, es algo muy difícil de asimilar”, expresó.
El caso generó una profunda conmoción en la comunidad educativa y motivó la implementación de dispositivos de contención psicológica para estudiantes, docentes y familias, mientras avanza la investigación judicial para esclarecer las circunstancias del ataque.
