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Interés general 7 de junio de 2024

El trágico rodaje de una película en el Torreón

Una olvidada crónica nos recuerda que hace 100 años un grupo de artistas llegó a Mar del Plata para filmar una película muda. Fue la primera con argumento que se rodó aquí. La experiencia tuvo un desenlace tan insólito como trágico.

Por Gustavo Visciarelli

La escena que arrojó tan amargo final se desarrolló en las rocas del Torreón y recreaba “una de esas luchas prolongadas que finalizan con el desbarrancamiento de uno de los intérpretes”, informaba LA CAPITAL en su edición del viernes 21 de marzo de 1924.

La crónica en cuestión comienza así: “A mediados de la actual estación veraniega irrumpió en Mar del Plata un conjunto de artistas cinematográficos que, bajo la dirección del actor Francisco P. Donadío, han venido filmando la trama de la película El caballero de la capa perfumada”.

Agreguemos que Donadío, nacido en Buenos Aires, debutaba a los 36 años como director y venía de una interesante experiencia cinematográfica en Italia, donde participó en superproducciones como Los últimos días de Pompeya y Quo Vadis. De vuelta al país en la década del ’20, integró las compañías teatrales encabezadas por Mecha Ortiz y por Luisa Vehil y luego se lanzó a la aventura de filmar en la subyugante Mar del Plata que aquel año cumplía medio siglo.

Tomas en exteriores

“Numerosas escenas fueron hechas en la Rambla Bristol, en Cabo Corrientes, en las proximidades de El Torreón, a plena luz, ante la curiosidad de los paseantes…”, indica la crónica de LA CAPITAL, que nada dice de la trama del filme ni de sus actores.

En un artículo titulado “Sol, arena y celuloide, los veraneantes en el cine argentino” (2009), Julio Neveleff viene a auxiliarnos con un dato importante; el filme de Donadío “tiene el privilegio de ser la primera ficción argumental sobre los romances de verano”.

Las escuetas fichas técnicas disponibles indican que uno de los actores era el romano Mario Parpagnoli, quien había protagonizado una veintena de filmes en su país y luego tuvo destacada trayectoria en el nuestro. Si hablaba o no castellano es un detalle ocioso ya que, como queda dicho, el cine era mudo.

Curiosidades del elenco

También figuraban en el elenco Olga Casares Pearson y su esposo Angel Walk, quienes luego serían precursores del radioteatro. Una curiosidad: Walk era hermano del escritor Alvaro Yunque y ambos (encubiertos con seudónimos artísticos) eran hijos del famoso constructor Adán Gandolfi, quien entre muchas obras levantó la Catedral de Mar del Plata.

Otro detalle: en el filme hizo su debut cinematográfico un niño de 10 años llamado Juan Manuel Farías Torterolo, quien sería una figura de la escena nacional con el nombre de Dringue Farías.

Pero volvamos a la antigua crónica: “La filmación se venía completando en las peñas de las proximidades de El Torreón, con un cuadro efectista. Se trata de uno de esos pasajes en que un personaje es substituido por un muñeco, tras desempeñar una de esas luchas prolongadas que finalizan con el desbarrancamiento de uno de los intérpretes”.

El italiano Mario Parpagnoli protagonizó el filme.

El italiano Mario Parpagnoli protagonizó el filme.

“El público apostado en esas inmediaciones, que seguía con vivo interés la lucha entablada al borde del mar, no advirtió que el director dio la voz de ‘stop’ y, en consecuencia, entró “el muñeco en acción”. Prosigue la lucha y nuevamente se escucha la voz imperativa del director que ordena: “Personaje al agua”. Y el muñeco es arrojado violentamente contra las peñas y, más tarde, a merced de las olas, se abate estertóreamente en la bravía costa”.

“El truco, hecho rápidamente como exigen las circunstancias, no fue observado por una espectadora -doña Catalina P. Chelise- que creyéndolo real, fuertemente impresionada, cae en un ataque cardíaco que momentos después determina su muerte”.

Para sobreabundancia de curiosidades, el cronista subraya: “Este hecho insólito acaso constituya el único que se ha dado en los anales de la cinematografía” y destaca el alto impacto que provocó en los “círculos sociales del balneario”.

El filme fue estrenado en abril de 1925 con el título de “El caballero de la rambla”, sin que sepamos por qué se extravió en ese lapso la capa perfumada. También, lamentablemente, se ha perdido la película ambientada en aquella esplendorosa Mar del Plata de hace 100 años.

* Nota publicada en junio de 2020 y editada para la sección HEMEROTECA LA CAPITAL. 



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