CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Opinión 21 de septiembre de 2026

En medicina, ¿más tecnología siempre es más salud?

Agregar La Capital en

Por Jorge Laborda Molteni (*)

En la medicina, desde hace décadas, están sucediendo grandes cambios debido a los avances científicos junto a los asombrosos desarrollos tecnológicos. Según marcan las tendencias, todo indica, serán años revolucionarios hacia una medicina de precisión. Cabe preguntarse si estos cambios conducen a tener más medicina, una mejor medicina y también más salud.

Innovación, nuevos escenarios …

La innovación que no es sólo tecnología, obligó a prepararnos para nuevos escenarios a través del prisma de la medicina y la condición humana, en un crítico contexto de hipocondría social y medicalización de la vida. Cuando irrumpe una nueva máquina y se le confiere poderes desmesurados, la sociedad se deslumbra y esto fomenta el consumo.

En su libro Tecnópolis, la rendición de la cultura a la tecnología, Neil Postman sostiene que el pensamiento y la cultura general viven hoy esclavizados por la tecnología y sus promesas. Como subraya el autor, un crítico social estadounidense y creador del término ¨tecnolatría, los avances tecnológicos siempre tienen un anverso y un reverso.

Hoy la comunidad médica debate intensamente dónde termina la innovación científica y dónde empieza el esnobismo tecnológico, generando así una carrera que a veces ignora las necesidades epidemiológicas reales de la población, incluso, cuando no ofrece ventajas clínicas reales o cuando una técnica tradicional sería igual de efectiva y más económica.

La inteligencia artificial (IA) ha irrumpido en el campo de la medicina con una promesa revolucionaria: mejorar diagnósticos, optimizar tratamientos y reducir errores humanos. También plantea riesgos si no se la utiliza con cautela. Frente a semejante transformación, a la que se suman pronósticos apocalípticos para el caso de que ésta escape al control humano, se impone el desafío mayúsculo de repensar e implementar arquitecturas legales, protocolos profesionales y códigos éticos.

No tendríamos que criticar ni temer a la IA, sino apuntar a la formación de las personas que la aplican que deben contar con criterio, sentido común y capacidad para discernir. Quizá el desafío sea hacer crecer nuestra propia inteligencia para convivir con ella.

Sistema sanitario, modelos de cuidado …

Los especialistas coinciden en que el gran problema de los modelos de cuidado en las grandes ciudades, entre otros, no toman en cuenta el cambio sociodemográfico ocurrido por la caída sostenida de la natalidad y la expansión de la longevidad invirtiendo la pirámide etaria. Este cambio plantea desafíos sociales, económicos y sanitarios que requieren una revisión profunda de las políticas públicas dada la amenaza que pende sobre la sostenibilidad del sistema sanitario. Cada vez gastamos más en todo tipo de recursos (tiempo, energía, dinero).

Un sistema racional no debería financiar intervenciones sin beneficio clínico relevante, indicaciones fuera de criterios médicos estrictos y tecnologías de alto costo desproporcionado respecto a su beneficio. Esto implica incorporar criterios de costo-efectividad, costo de oportunidad y límite presupuestario. National Institute for Health and Care Excellence (NICE) lo plantea con claridad, no todo lo técnicamente posible es financiable.

Elegir sabiamente (Choosing Wisely ), es el nombre de una campaña global iniciada en 2012 en Estados Unidos por American Board of Internal Medicine (ABIM), cuyo objetivo central es generar conciencia sobre la importancia de tomar decisiones médicas basadas en la mejor evidencia científica disponible, para evitar el daño generado por prestaciones de salud inapropiadas o innecesarias.

Por otra parte, la sobreindicación y sobreuso de estudios y prácticas genera un colapso en la disponibilidad de turnos afectando la accesibilidad al sistema de salud.

Es ahora cuando más necesitamos construir una nueva cosmovisión que nos lleve hacia la creación de procesos eficientes, equitativos y humanos. Diferentes sociedades médicas científicas continúan logrando consensos para emitir recomendaciones que respalden las decisiones médicas basándose en la evidencia científica y revisiones sistemáticas.

Reflexiones finales

La medicina es, en esencia, un acto humano. Como expresara en 2012 el Dr Mario Bunge en una de sus visitas (3) al Hospital Privado de Comunidad, ¨ la medicina no es una ciencia sino una práctica con fundamento científico. Su objeto no es el conocimiento en sí, sino el padecimiento de las personas. No busca verdades, pero es científica porque emplea algunas de esas verdades para diseñar y evaluar sus intervenciones¨.

A medida que uno se atreve a interpretar la medicina de hoy desde la perspectiva cultural, corre el riesgo de malinterpretar y de ser malinterpretado, pero el intento vale la pena. No hay interpretación sin una mirada crítica e independiente.

¿ Cómo salir de tanta medicalización ? Hay que empoderar al ciudadano, que tome las riendas de su salud con conocimiento validado, analizando beneficios, riesgos y sus expectativas razonables procurando una vida saludable.

No hacer “de más” no significa transitar el reprochable camino de “no hacer lo necesario”. El gran maestro de la medicina Alberto Agrest expresaba que “hacer medicina es hacer ciencia y filosofía: ciencia para distinguir lo verdadero de lo falso, filosofía para distinguir lo que tiene sentido de lo que no lo tiene”.

Nos ha costado siglos darnos cuenta que nuestro bienestar biológico, social y mental, la salud y la enfermedad no son meros accidentes en nuestra vida, corresponden a situaciones ecológicas, epidemiológicas, económicas y sociales que hacen parte del día a día, de los lugares que habitamos y que nosotros mismos creamos. La salud y el futuro de la medicina en su carácter multidimensional trasciende lo biológico y la tecnología, está en manos de todos los actores sociales.
(*) Especialista consultor en Gastroenterología.
Compilador del libro “Hospital Privado de Comunidad, su historia”.