El País

“Es muy importante dejar los prejuicios de lado para discutir la reforma laboral”

El senador nacional destacó la necesidad del diálogo para que se apruebe el proyecto que impulsa el Gobierno. Además, habló de la relación con el sindicalismo, del incidente de Triaca y de la presencia de Cristina en el Senado.

Por Hernán Kloosterman

El senador nacional Esteban Bullrich volvió de Davos, donde acompañó al presidente Mauricio Macri, con el convencimiento de que es necesario cambiar algunos paradigmas para poder generar fuentes de trabajo con futuro. Es, por si hacía falta, el dato que faltaba para terminar de calibrar la importancia que tiene para el Gobierno la aprobación de la reforma laboral.

Sentado en un apartado de la playa pública que la Provincia instaló en Mar del Plata, el senador nacional remarcó la necesidad de apostar “al diálogo” para que pueda salir la reforma. “Hay que correr la política partidaria para poner la política que beneficia a los ciudadanos”, le dijo ayer a LA CAPITAL en un mano a mano en el que también admitió que el empresariado debe “jugar un rol más amplio”. Además, negó que el Gobierno esté en una “avanzada contra el sindicalismo” y aseguró que no se minimizó el incidente al respaldar a Jorge Triaca.

¿Que se apruebe la reforma laboral es uno de los primeros objetivos políticos de este año?

-Tenemos que discutir. Acabo de venir del foro de Davos y el tema central era el futuro del empleo. Cómo trabajamos y nos preparamos para este mundo en el que la tecnología es un factor. Yo no soy de los que cree que la tecnología va a destruir empleos. Sí los va a modificar. Se va a potenciar el trabajo. Va a ser un trabajo conjunto de tecnología y trabajador. Lo que tenemos que hacer es darles a todos. En la escuela y a los que están hoy en el mundo del trabajo.

Varios sectores ya se manifestaron en contra. ¿Cree que va a ser difícil que se apruebe?

-Es cuestión de sentarse con apertura a dialogar. Hay que correr la política partidaria para poner la política que beneficia a los ciudadanos. Y sin lugar a dudas, nadie puede discutir que el mundo del trabajo está cambiando. Tenemos que trabajar en conjunto y sentarnos a dialogar.

El problema es que antes de sentarse, desde el sindicalismo ya marcaron una postura aduciendo que la reforma va a perjudicar al trabajador.

-Prejuicios. Es muy importante dejar los prejuicios de lado. El interés del Presidente y cada uno de los ministros, es garantizarle a cada argentino un trabajo digno. Y en el mundo del siglo XXI eso demanda de otras habilidades y competencias que hoy no están recibiendo. Se las tenemos que dar.

Justamente, la relación con el sindicalismo no parece estar en el mejor momento.

-Siempre es preocupante que puedan cortarse canales de diálogo. Lo que nosotros vamos a hacer, es seguir con vocación de diálogo. A la puerta la vamos a tener siempre abierta ya que creemos que es la única manera de mejorar. Repito: tiene que ser un acuerdo de tres partes. El empresariado también tiene que involucrarse Y creo que tiene un enorme rol que jugar así que hay que sentar a las tres partes. Y eso nos tiene que llevar a que eliminemos el trabajo en negro en la Argentina. No puede ser que haya más de 4 millones de argentinos que trabajan en la informalidad. Eso se tiene que terminar y es uno de los objetivos de esta reforma.

Desde el sindicalismo consideran que hay una “avanzada” en su contra. ¿Qué opinión le merece?

-No es así. Lo que ha pasado es que se han encontrado sindicalistas que claramente habían cometido actos ilícitos, pero no es una avanzada del Gobierno. Acá se sigue con la teoría de que la Justicia no es independiente. Y la Justicia es independiente por suerte. Es otro gran cambio. Ahora, esto no quiere decir que nosotros no tengamos diálogo con el sindicalismo. Hay un montón de sindicalistas con los que tenemos diálogo y vamos a seguir teniéndolo. La mayoría de los sindicalistas son gente con la que se puede dialogar.

Habló de aporte de las tres partes. ¿Esperaban un mayor compromiso del empresariado en estos dos años?

-Realmente todos tenemos que hacer un esfuerzo y siento que hay mucho más para hacer en el área de esta mirada más comunitaria y solidaria de parte del empresariado en términos de formación para el trabajo del siglo 21. Y en eso vamos a insistir mucho. Creo que hay un rol más amplio que jugar por el empresariado y esperamos que responda y sea parte de la transformación.

Tras los dos primeros años de gestión, ¿considera que la sociedad va a poner la vara más alta?

-Nosotros siempre hemos puesto la vara muy alta. Hemos generado altas expectativas y sabemos que debemos responder a eso. Estos dos años han sido de mucho esfuerzo de todos los argentinos que creo que han empezado a marcar un camino. Un camino donde la inflación baja y donde claramente están mejorando las variables económicas.

Más allá de las variables económicas que menciona, ¿la pérdida de poder adquisitivo de gran parte de la población es una de las debilidades de la gestión?

-Gracias a que ahora el Indec es confiable, se pueden firmar acuerdos con cláusula gatillo. Eso ha permitido que no haya una pérdida del salario real. Tenemos que seguir ese camino. Y como dice Marcos Peña, queremos que se recupere el salario. Desde la política tenemos que seguir trabajando para ordenar un Estado que se había desordenado. Claramente, los últimos 12 años el Gobierno desordenó las cuentas públicas y estamos llevando adelante un orden que se nota.

¿Le pareció grave lo que pasó con Jorge Triaca?

-Me pareció que él reaccionó, pidió disculpas y lo importante es seguir trabajando. Lo importante acá es que él ha demostrado que tiene la humildad de reconocer los errores y corregir y seguir trabajando.

El Gobierno rápidamente lo respaldó. ¿Fue minimizar el hecho?

-No, de ninguna manera. No lo minimizamos. Lo que sí decimos, es que hubo un pedido de disculpas. Pensemos que estamos acostumbrados a que muchas veces los funcionarios ni reconozcan los errores. Acá no sólo hubo un reconocimiento sino un pedido de disculpas y una corrección del error. Y después hay un reconocimiento al trabajo que viene haciendo Jorge como ministro.

¿Que la oposición esté fragmentada significa mayor tranquilidad para ustedes?

-Uno quiere tener una oposición con la que se pueda dialogar y es más fácil dialogar cuando hay, no un coro de voces, sino un diálogo claro y concreto. Y a veces eso no es tan fácil, cuando está fragmentada. Lo que sí esperamos es encontrar lo que sí se da en el Senado es un dialogo más franco entre tres o cuatro sectores para poder llevar adelante las reformas que hacen falta.

¿La presencia de la ex presidenta le da un carácter especial al Senado?

-No. Ha sido electa por los bonaerenses. Lo he dicho muchas veces: espero poder trabajar con ella para que los bonaerenses estén cada día mejor.

“Mar del Plata tiene un potencial muy grande de generación de empleo”

La gestión de Cambiemos en Mar del Plata y las problemáticas de la ciudad fueron otro de los temas que tocó el senador Esteban Bullrich.

“Hay cosas para seguir mejorando y lo que estamos haciendo en conjunto es acompañar al intendente Arroyo en esta tarea sabiendo las dificultades que tiene Mar del Plata por la situación que venía arrastrando en el empleo pero también sabemos el enorme potencial que tiene”, opinó.

“Mar del Plata tiene mucho más para dar y vamos a acompañar a la gestión local para que lo logre”, añadió.

Sobre el flagelo de la desocupación en la ciudad, el senador consideró que Mar del Plata “tiene un potencial muy grande de generación de empleo”.

“Ojalá esta sea la primera de muchas temporada buenas y después hay agregar a los sectores nuevos y ver cómo hacemos para que crezcan y que se le abran otras puertas al trabajo”, explicó.

Pese a los inconvenientes de la gestión local, Cambiemos no perdió capital político en la ciudad.

-Se ve el trabajo conjunto que está haciendo la gobernadora y cada uno de nosotros acompañando la gestión. Repito: recibimos una ciudad con muchos desafíos.

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