La Ciudad

“Escenas de la Bohéme”, en el jardín de la Fundación Médica

Se realizó una experiencia inmersiva junto a los protagonistas de la ópera “La Bohéme” de Puccini.

 

La Fundación Médica de Mar del Plata llevó a cabo “Escenas de la Bohéme”, una experiencia inmersiva junto a los protagonistas de la ópera “La Bohéme” de Puccini. Interpretados por solistas del Teatro Colón de Buenos Aires, los artistas compartieron con los invitados un convite parisino al tiempo que se desarrollaban escenas de la ópera. El presidente de la Fundación, Fernando Santomil, explicó que el evento fue motivado por un profundo agradecimiento quienes hace tantos años los acompañan en el cumplimiento de los objetivos de la fundación.

“El objetivo principal que hemos tenido a partir de la propuesta de Pablo Aguilar, médico especialista en adolescentes pero que también posee una mirada profundamente artística, ha sido poner en valor esta fundación para ustedes”, expresó.

En la velada también estuvieron presentes autoridades del Hospital Privado de Comunidad, como su director, Pablo Malfante. Además, participaron empresarios locales como Florencio Aldrey, Mónica Biasone, rectora de la Universidad Nacional de Mar del Plata y Juan Carlos Mena, rector de Universidad Fasta; entre otros.

La historia del jardín “Escenas de la Bohéme” se desarrolló en los jardines de la sede de la Fundación Médica de Mar del Plata (Larrea 2640).

Se estima que en 1907 llegó Francisco Chauvín, uruguayo e hijo de franceses, quien quería sembrar flores y rosas —como las que actualmente decoran el jardín— para poder comercializarlas en Buenos Aires. Coexisten magnolias de más de un siglo y fauna típica del barrio, como zorzales de pecho rojo u horneros.

“Lo que queremos es devolverle a Mar del Plata estos jardines de Chauvín, que el barrio recupere aquella fisonomía… porque también hay que reconocer que cuando un hospital llega, lo hace con toda su dinámica”, explicó Santomil.

Además, reiteró el agradecimiento a Pablo Aguilar, y reflexionó: ¿Quién de nosotros no tiene una bohemia dentro; una mirada romántica que va más allá de un resarcimiento económico? Todos los presentes, por suerte, tenemos una bohemia, y en este caso una bohemia puesta al servicio de la fragilidad. Y continuó: “Porque cuando un paciente está enfermo, está frágil, pero nunca pierde la dignidad. Así que gracias por mantenernos a nosotros con esa dignidad, y estoy profundamente agradecido de compartir una noche espléndida en este jardín”.

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