Policiales

Estafas en pandemia: una nueva metodología pone en alerta a vendedores por internet

La Fiscalía de Delitos Económicos detectó una dinámica diferente, en la que los estafadores compran un producto por internet y a la hora de depositar el dinero lo hacen con un excedente que luego piden que se les devuelva. Así consiguen los datos de la víctima para sacarle un crédito a su nombre.

La pandemia por el coronavirus y el aislamiento social obligó a consumidores y vendedores a volcarse a internet para realizar compras y, en este contexto, estafadores encontraron nuevas formas de llegar a las víctimas.

La Fiscalía de Delitos Económicos detectó en las últimas semanas una novedosa mecánica utilizada por estafadores en compras de productos por internet, una nueva versión del “cuento del tío” para estafar a víctimas que, confiadas, entregan sus datos, número de CBU y DNI, al delincuente que se hace pasar por un cliente.

El caso que encendió las alarmas de los fiscales Javier Pizzo y David Bruna ocurrió a mediados de julio. Un hombre ofrecía para vender un celular por la plataforma OLX a 32.000 pesos y una mujer, interesada en el producto, lo contactó y le solicitó el número de Whatsapp para informarse mejor del producto.

Vendedor y compradora mantuvieron charlas típicas en estas transacciones y, sin que hubiese alguna sospecha, el vendedor le pasó el número de CBU y el DNI a la mujer que estaba dispuesta a pagar 32.000 pesos por el celular.

Al día siguiente, la víctima recibió un audio en el que la compradora del celular explicaba que se había equivocado y, por error, transfirió 120.000 pesos en vez de 32.000. Esa grosera equivocación la justificó al decir que debía hacer otro deposito por la suma restante y, sin querer, hizo todo al mismo CBU.

El vendedor del celular revisó su cuenta bancaria y, efectivamente, tenía 120.000 pesos acreditados, por lo que creyó en el error que la mujer había explicado y le escribió para solicitarle su CBU para hacer la transferencia del dinero sobrante. Una vez obtuvo los datos, transfirió 87.000 pesos y le informó a la mujer se quedaría con 1000 pesos en concepto de las retención que hace el banco.

Solucionado el problema del dinero, el vendedor esperó a que la compradora le solicitara los datos para retirar el teléfono, pero esto nunca pasó, lo que le llamó la atención al hombre y decidió “investigar” de dónde había provenido el dinero. Al revisar su home banking advirtió que la transferencia original había sido realizada por una financiera.

El vendedor del celular comenzó a entender que podía tratarse de una estafa y llamó a la financiera. Al identificarse y aportar sus datos, desde la financiera le explicaron que había sacado un crédito on line de 120.000 a su nombre y que se le había depositado a su CBU.

De esta manera la víctima se quedó en su cuenta con 32.000 pesos, con el celular aún para vender y con un crédito a su nombre por 120.000 pesos que deberá pagar a una financiera.

El fiscal Javier Pizzo calificó este tipo de estafas como “novedosas y complejas”. El estafador deposita dinero en la cuenta bancaria de la propia víctima y pide que se le devuelva el dinero sobrante. La víctima confía, lo hace, sin saber que todo ese dinero es un crédito que le sacaron a su nombre.

“Se genera la alteración del sistema y la sustitución de identidad de la víctima, esto conlleva mucha investigación, con pedido de información bancaria y a las compañías de celular. Es complejo porque hay que ser rápidos para poder conseguir medidas cautelares y trabar ese dinero”, informó el fiscal.

Esta nueva dinámica de estafas se suma a otras que aparecieron en pandemia, como los “cuento del tío” en torno al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), en los que los estafadores llaman a personas y les piden sus datos para asegurarles el cobro de ese dinero y les sacan créditos on line a su nombre.

 

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