La Capital - Logo

× El País El Mundo Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
La Ciudad 2 de agosto de 2020

“No podemos seguir militando el subdesarrollo sustentable”

A pesar de la "fatiga mental y la depresión" que se abate sobre la sociedad en el marco del confinamiento, el neurocientífico Facundo Manes llamó a la unidad nacional y a rehacer la Argentina desde "la moral y la humildad".

Facundo Manes.

El neurocientífico Facundo Manes consideró que de la pandemia del Covid-19 se puede salir “mejor o peor, depende de nosotros”, apeló a “la empatía” y aseguró que “no se puede confiar en líderes que nos dividan”. Además, advirtió que durante el largo confinamiento crecieron “la ansiedad y depresión” y que “8 de cada 10 jóvenes” padecen esos síntomas.

El creador del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) consideró que de la actual situación de pandemia-cuarentena “podemos salir mejores o peores, depende de nosotros, y para eso tenemos que estar bien porque sino hay más tendencia al ‘sálvese quien pueda’ y es momento de actuar como un todo y la empatía es clave en lo que viene”.

En diálogo con el programa “La Contratapa”, que conduce Marcelo Pasetti por la FM 93.3 Atlántica Latina, aseguró que la pandemia evidenció en el país los problemas estructurales, aunque sostuvo que “no es culpa del Covid-19 los niveles inmorales de pobreza o la falta de proyecto y de visión estratégica del país”.

“Todos los países van a sufrir -añadió-, pero los países desarrollados tienen más posibilidad de reacción. A nosotros nos llegó el momento de la verdad, tenemos que ser innovadores, hacer algo nuevo, no podemos seguir emparchando e ir detrás de los acontecimientos. Hay una forma de hacer política que no va más, no podemos seguir militando el subdesarrollo sustentable”.

En ese sentido, el afamado neurocientífico reiteró que “no se puede seguir así, es el momento de la verdad y no de las prácticas de siempre”. Y resaltó: “Somos más que esto. Somos la Argentina de los Favaloro. Somos la Argentina de los Sarmiento y Avellaneda, ex presidentes que aceptaron luego de ser presidentes, uno director de escuela y otro rector de la universidad, ambos convocados por alguien que los odiaba y al que odiaban como Roca. Esos patriotas ponían más el hincapié en la educación que en la presidencia o un cargo… Somos la Argentina de tres premios Nobel en ciencia, somos la Argentina que tuvo una enorme red de ferrocarril cuando nadie en Latinoamérica la tenía. La primera ciudad en Latinoamérica iluminada fue La Plata. Somos una Argentina diferente. Me niego a pensar que somos esto, un 50 por ciento de pobres para fin de año, una corrupción sistémica, una falta de proyecto o una falta de visión. Tenemos que levantar la autoestima nacional y eso se hará entre todos. No lo va a poder hacer un sector solo”, sentenció.

“Siempre estamos con parches”

En la continuidad del diálogo radial, el doctor Facundo Manes apeló a una analogía de su autoría, que sostiene que si Argentina fuese un hospital sería una sala de guardia pero aclaró que “el hospital también tiene maternidad, comunicación, investigación, no es solo la guardia”.

“Siempre estamos con parches -describió- y necesitamos un acuerdo que nos estabilice y que nos convoque a todos, que no sea solo una comunicación. Necesitamos un acuerdo basado en una visión común, un plan estratégico de todos los argentinos y no de un grupo. Hay que desconfiar de los líderes que nos dividen”.

Así, después del llamamiento a la unidad nacional, consideró que “lo mejor que tenemos es nuestra gente, nuestra sociedad, la mayoría de la gente es honesta y trabajadora” y reclamó salir de “la guerra de facciones que nos destruye. La grieta existe en todo el mundo, pero acá nos mata porque el país es débil”.

De todas formas, a pesar del diagnóstico Manes apeló al optimismo porque “tenemos que ponernos de pie y rehacer a la Argentina, desde la moral y la humildad”.

“Tenemos futuro -añadió-, hay que erradicar la pobreza y el hambre, es la lucha de nuestra vida porque si no lo hacemos ¿qué le vamos a decir a nuestros hijos o nietos cuando nos pregunten qué hiciste que no ayudaste a cambiar la decadencia crónica de nuestro país?’”.

De la ansiedad a la depresión

Al analizar el impacto del prolongado aislamiento social en la sociedad, el científico aportó datos –a los que calificó como “alarmantes”- del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco): “En los primeros seis días de la cuarentena había altos índices de depresión y ansiedad. A los 80 días la mitad de los argentinos mostraban síntomas de ansiedad leve, moderada y severa y prevalecía en esa etapa la depresión”, reseñó.

“Al principio –agregó- había más ansiedad que depresión, ahora la mitad tiene síntomas y 6 de cada 10 tienen depresión”.

Así, afectados por esa patología se ven varias franjas etarias que conforman “varios grupos de riesgo”, como los jóvenes “de entre 16 y 24 años, que 8 de cada 10 tienen síntomas de depresión y ansiedad leve, moderado y severo”, describió.

Las mujeres también se suman a esa franja, entre otras razones “por el trabajo no equitativo doméstico o la violencia y también los adultos mayores. El virus agarra lo mejor nuestro, los vínculos humanos, y lo usa en nuestra contra. No hay que evitar el contacto social, sino tenerlo a través de la tecnología”.

En ese sentido, Manes reconoció que “hay fatiga mental” aunque pidió atención porque “es el momento que más tenemos que cuidarnos porque aumenta la curva y cuando uno está quemado empieza a tomar decisiones sin tanta reflexión”.

Si bien advirtió que se trata de fenómenos “transitorios” consideró que “si no hacemos nada a nivel masivo se puede cronificar. Tenemos que tener lo más importante para la recuperación, los recursos cognitivos, emocionales y sociales”.

“La fatiga cognitiva es peligrosa. Porque también le pasa a la policía, a los servidores públicos. No es que la sociedad se fatiga. También se fatigan los dirigentes, los funcionarios. Los que toman decisiones también están agotados por estar en el frente de batalla. Por eso es un momento de convocar a todos. Cuando uno está agotado uno tiene sesgos de confianza. Bueno, no me pasó, no me voy a contagiar… Y justamente es ahora donde más hay que cuidarse”.

Por otra parte, estimó que a la vacuna “recién la veo para el año que viene en el país”, razón por la cual explicó que “hay que convivir con el virus, para lo cual la comunicación de las autoridades es clave. Le vamos a ganar gracias a la ciencia, la innovación y la educación”.

Asimismo, Manes aseguró que además del virus también hay “propagación del miedo, a la economía, a perder el trabajo, a ver a nuestros padres. El miedo es un factor de coacción social y los malos líderes lo usan así, pero se combate con la cooperación”.

“Hay que trabajar –señaló- en la salud mental de los argentinos para que el miedo no se cronifique. La historia muestra que de las crisis se puede salir con cosas buenas y también sacar lo mejor de la especie”.

La entrevista completa