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Fernández Garello: “Detrás de cada delito hay todo un mundo”

El fiscal general se refirió a la suba de la cifra de homicidios dolosos que se registró en la primera mitad del año. "Es muy difícil sacar conclusiones criminológicas de una estadística", señaló.

El fiscal general Fabián Fernández Garello analizó el aumento de la cifra de homicidios dolosos registrados en Mar del Plata durante la primera mitad de 2018, después de la ostensible baja que se había producido a lo largo del año anterior completo.

El Cemaed reveló hace pocas semanas que hasta el último día de junio se habían cometido 31 crímenes en la ciudad. Esa cifra resulta casi igual que la surgida de todo 2017. Sin embargo, desde la Justicia no fueron tan optimistas antes ni son tan pesimistas ahora.

Y así lo dejó en claro el jefe de los fiscales del departamento judicial local durante una entrevista con LA CAPITAL.

– ¿Preocupa la suba en la estadística de los homicidios dolosos, luego de un año en el que habían disminuido como nunca en los últimos años?

– Preocupación causa siempre. Lo que ocurre con los números que tenemos y compartimos con los medios es que a veces es muy difícil de una estadística sacar conclusiones criminológicas. Hace casi 20 años que soy fiscal general, y durante los primeros 17, 18 años la cifra de los homicidios dolosos estaba siempre alrededor de 70, 80. Alguna vez subió un poco más. Pero siempre llamó la atención que no variara, en términos de ir de 60 a 120. Parecía una especie de cifra reiterada. En los últimos dos años habíamos tenido una baja sensible. Y yo lo he mencionado: era difícil explicar por qué había bajado de una manera tan notoria.

– ¿Lo analizaron profundamente?

– Hemos hechos algún estudio con la Procuración respecto del tipo de homicidio que se producía y hemos llegado a la conclusión que más del 60 por ciento era por conflictos interpersonales. Ahí está la violencia doméstica, la violencia de género, la violencia barrial… Es muy difícil sacar de estos números una ley general a partir de la cual uno dice: “Paro un policía en la esquina, hago más juicios o presto más atención a este tipo de denuncia, el homicidio baja”. Porque el homicidio en particular es un delito muy difícil de prevenir. Estamos en un número que es bastante parecido al total del año pasado.

– En su momento se lo atribuyeron al trabajo de la Fiscalía Especializada en Robos Violentos en Viviendas…

– Sí, de alguna forma la baja la atribuíamos al trabajo que se había hecho en el ámbito de los robos calificados, con el doctor (Mariano) Moyano y el grupo de la DDI que trabaja con él. Pero no es definitivo, porque el doctor Moyano sigue trabajando de manera dedicada, hemos agregado la fiscalía del doctor Berlingeri, con otro grupo de la DDI, y sin embargo el homicidio -insisto, uno de los delitos menos prevenibles-, volvió a subir. Estas estadísticas a nosotros desde luego que nos causan preocupación, primero desde lo humano y luego desde lo profesional, pero es muy difícil hacer una ley general después de que baja o sube el homicidio, por lo menos en una sociedad como la marplatense. Si estuviéramos en México, en la zona donde trabaja uno de los carteles de la droga, no hay que ser adivino…

– Siempre en el ámbito judicial y policial se dice que el delito muta. ¿Fue lo que ocurrió aquí en el último tiempo?

– Detrás de cada delito hay todo un mundo, a través del cual uno puede sacar una conclusión. Haría falta un equipo de trabajo que nosotros no tenemos… Me estoy refiriendo a gente que realice estudios sociológicos, de campo, que viendo cada caso pueda bucear un poco más profundamente para ver cuáles son lo condimentos que llevaron de repente a una persona a cometer determinado delito. Entonces, Mar del Plata no es ajena a lo que ocurre en el resto del país. Hemos tenido una ventaja en esto de bajar algunos delitos como entraderas y salideras que realmente son delitos muy duros y que merecerían hasta tener más pena. De hecho, el doctor Moyano se dirigió al ministro Garavano pidiéndole mayor pena para este delito frente a una reforma del Código Penal.

La violencia

– ¿En casi 20 años que lleva como fiscal notó un recrudecimiento en la violencia en los mismos delitos?

– Lo que yo advierto es que el delito es una subespecie de la violencia. La violencia que se comete transgrediendo la ley penal. Pero hay violencias cotidianas que se cometen en la calle, el trato laboral, que a la larga terminan generando una sensación en la sociedad de que no funciona nada, de que aquí nadie sanciona a nadie, y nos va llevando a todos a esta violencia, y hay sectores que lo entienden y sectores que no lo entienden.

– ¿Qué factor constituye la droga en la comisión de hechos violentos?

– Cumple un papel central. Nos reunimos con el procurador, con el consejo de fiscales y conversamos con todos los fiscales generales sobre lo que vamos viendo en la provincia. Y lo que debe pasar en el resto del país. Indudablemente nosotros tenemos una sociedad que está realmente muy afectada por adicciones al alcohol, la droga y es un tema delicado. Hay que atenderlo no solamente desde el sistema penal como cuando se produce un hecho, hay que atenderlo antes de que el hecho se produzca. Por ejemplo, lo que estamos advirtiendo en hechos que preocupan mucho a la sociedad como la violencia de género, es que alrededor de 60, 65, 70 por ciento de mujeres que se sientan a hacer una denuncia por violencia de género dice que la violencia comenzó desde que su pareja comenzó a consumir estupefacientes.

Los homicidios culposos

– En los últimos años hay casos emblemáticos de homicidios culposos ocurridos por siniestros viales que muchas veces se producen porque los conductores están alcoholizados…

– Yo recibo a un montón de víctimas del delito y para un padre que pierde a su hijo como consecuencia de un delito, ese padre no distingue entre un delito culposo o doloso. Ahí tenemos un dolor enorme por la pérdida de un ser querido, y sin embargo, se hace la estadística del delito doloso y es mucho más alta, peor y más prevenible la muerte por delito culposo, en un accidente. Se pueden establecer políticas de tránsito, de sanción, de multa, y sin embargo generalmente uno mira hacia el delito doloso.

– ¿Es más fácil de prevenir el homicidio culposo?

– En general un delito de homicidio culposo suele ser cometido por una persona de clase media, que tiene un vehículo a veces importante. Se puede trabajar mucho mejor con este sector de la sociedad para convencerla de que no puede andar a 100 kilómetros por hora por una avenida, o no frenar en la bocacalle, o no cruzar el semáforo en rojo. Muchas veces se puede trabajar mejor sobre esto que sobre un delincuente de profesión que termina cometiendo un hecho, y que a veces tiene una adicción muy fuerte hacia la cocaína, y que ya está en un estado de muy difícil retorno por el tipo de vida que ha tenido, por tipo de delito que ha cometido. Surge la estadística del delito doloso como más compleja cuando hay muchas más muertes por el delito culposo, que son prevenibles.

– ¿La ley da las herramientas para la lucha contra el delito?

– Me tocó ver en una cámara de seguridad municipal cómo había ocurrido un hecho: desde que empieza la grabación hasta que se produce el hecho pasan 5, 6 minutos. Yo vi esos 6 minutos y resulta que a medida que me pongo a ver empiezo a observar lo que ocurría en una esquina muy importante de la ciudad, en un centro comercial… En 6 minutos conté alrededor de 50 infracciones de tránsito de parte de gente que no había protagonizado el accidente que investigábamos, sino que estaba en la zona y no tenía nada que ver, que cruzaba con el semáforo en rojo, que doblaba un colectivo sin frenar en una senda peatonal, y no era que el colectivo esquivaba sino que los peatones esquivaban al colectivo, en vez de darle la prioridad a los peatones, los taxis igual, coches particulares a una velocidad que uno decía: “No puede venir a esta velocidad por más que esté el semáforo en verde…”.

– Quiere decir que tiene que ver con la falta de cumplimiento de la ley…

– Tiene que ver con una conducta que se tiene que no solamente se manifiesta en el hecho culposo, sino que en general se manifiesta en muchas actitudes de la sociedad. Es un problema de anomia que tenemos los argentinos, que creemos que la ley está ahí como figura decorativa.

La declaración por la causa en la que fue imputado

Si bien esta entrevista fue realizada en la previa de su citación a declarar como imputado en una causa que sigue la Justicia de San Martín por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, Fernández Garello evitó hablar del tema y reiteró lo que había manifestado a través de un comunicado difundido a fines de 2016.

“No haré declaraciones sobre el tema mientras haya una causa en curso por respeto a la investigación. Hablaré cuando todo se aclare”, afirmó.

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