Final inédita, con el bicampeonato en la mira
Argentina chocará con España el domingo. Los campeones de América sufrieron más, pero demostraron gran personalidad. Los monarcas de Europa llegan con solidez y tras un gran triunfo ante Francia.
Argentina y España protagonizarán el domingo una final inédita en la historia de los Mundiales cuando se enfrenten en el MetLife Stadium de Nueva Jersey para definir al campeón de la Copa del Mundo 2026, una edición que ya quedó marcada por ser la primera con 48 selecciones participantes.
El encuentro pondrá frente a frente a dos de los seleccionados de mejor rendimiento del torneo, pero también a dos escuelas futbolísticas con una larga tradición que, pese a haberse cruzado en varias oportunidades a lo largo de las décadas, nunca habían llegado a disputar el partido más importante del fútbol mundial.
Para la Selección Argentina, la cita representa la posibilidad de defender con éxito el título conquistado en Qatar 2022 y alcanzar un bicampeonato que ninguna selección consigue desde Brasil, campeón en Suecia 1958 y Chile 1962. España, por su parte, buscará volver a la cima del fútbol mundial 16 años después de la conquista obtenida en Sudáfrica 2010 y sumar la segunda estrella de su historia.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni llega a la definición después de un recorrido que volvió a exhibir carácter y capacidad de reacción. En la fase eliminatoria superó 3-2 a Cabo Verde en 16avos de final, repitió el resultado frente a Egipto en octavos, derrotó 3-1 a Suiza en tiempo suplementario en cuartos y selló su clasificación con una remontada por 2-1 sobre Inglaterra en semifinales, uno de los partidos más recordados del certamen.
España también construyó una campaña sólida para alcanzar la final. El conjunto europeo eliminó sucesivamente a Austria (3-0), Portugal (1-0), Bélgica (2-1) y Francia (2-0), mostrando una regularidad que lo depositó nuevamente en la pelea por el máximo trofeo. El triunfo ante el seleccionado galo fue un espaldarazo importante, por cómo minimizó al rival que mejor llegaba a esa instancia.
Lamine Yamal fue importante, pese a que no mostró lo mejor de sí. El choque con Messi será un duelo de generaciones. Pero España es más que el crack de Barcelona. Tiene solidez en defensa (recibió un solo gol en siete partidos), es poderoso con el balón y, si bien reparte el gol, Mikel Oyarzabal es el que más convirtió (5 conquistas).
La definición también romperá una larga espera entre ambos seleccionados. Argentina y España se enfrentaron apenas 14 veces y el historial refleja una paridad absoluta: seis victorias para cada uno y dos empates, con 18 goles argentinos y 19 españoles.
El único antecedente en una Copa del Mundo favorece a la “albiceleste”. Fue en la fase de grupos de Inglaterra 1966, cuando el equipo nacional se impuso por 2-1 con un doblete de Luis Artime, mientras que José Pirri había marcado el empate transitorio para los europeos.
Con el paso del tiempo hubo otros cruces memorables. España ganó amistosos importantes, como el 2-1 de 1995 en Madrid y el 2-1 de 2009 frente al seleccionado dirigido por Diego Maradona, mientras que Argentina respondió con una contundente victoria por 4-1 en el Monumental en 2010, pocos meses después de que la “Roja” se consagrara campeona del mundo. El último enfrentamiento fue en marzo de 2018, cuando los españoles se impusieron por un categórico 6-1 en Madrid. Antes del gran ciclo de Lionel Scaloni.
El escenario de la final también despierta recuerdos para el fútbol argentino. El MetLife Stadium, con capacidad para más de 82.000 espectadores, fue sede de la final de la Copa América Centenario de 2016, en la que Chile se impuso por penales tras un empate sin goles. Diez años después, la “albiceleste” volverá a ese estadio con la oportunidad de levantar el trofeo más importante del fútbol.
Más allá del peso colectivo de ambos equipos, la final también tendrá una carga simbólica. Todo indica que Lionel Messi disputará el último partido de su carrera en una Copa del Mundo y el destino quiso que sea frente a España, el país donde desarrolló casi toda su trayectoria profesional y se convirtió en una de las mayores figuras de la historia del deporte. Sin quitarle protagonismo a una definición que excede cualquier individualidad, ese detalle agrega un componente especial a una noche que ya promete ocupar un lugar destacado en la memoria del fútbol.
Con dos selecciones acostumbradas a competir en la élite, un historial completamente equilibrado y un título mundial en juego, Argentina y España se preparan para disputar una final inédita que definirá mucho más que un campeón: pondrá en juego el cierre de un ciclo para algunos protagonistas y el comienzo de un nuevo capítulo en la historia de los Mundiales. El domingo, a las 16 (hora argentina), comenzará una nueva final para decidir al campeón en los próximos cuatro años.
