En una playa cercana al muelle de Miramar, una adolescente de 15 años estaba con su novio. De pronto apareció un hombre armado y los maniató. Luego abusó sexualmente de ella. Intensa búsqueda del depravado en la vecina localidad.
Un hecho de extrema gravedad se registró en la madrugada del jueves en Miramar cuando una adolescente fue abusada sexualmente por un hombre tras maniatarla junto a su novio.
La información a la que tuvo acceso LA CAPITAL se conoció por fuentes extraoficiales y aunque la fiscalía descentralizada la confirmó se abstuvo a dar mayores detalles por la propia naturaliza del caso.
El episodio ocurrió pasadas las 4 de la mañana del jueves, luego de que una pareja de novios compuesta por una turista adolescente de 15 años y un menor miramarense de la misma edad, salieron de un boliche ubicado en las cercanías de la avenida Costanera y calle 37.
Con la intención de ir a ver el amanecer a la playa, ambos cruzaron y se dirigieron hasta la orilla, pero repentinamente fueron interceptados por un hombre. Los adolescentes quisieron alejarse, pero el violador extrajo un arma blanca similar a una navaja y los obligó arrojarse a la arena.
De acuerdo a lo que logró trascender de la esfera investigativa, el depravado ató a los dos menores y acto seguido abusó de la adolescente.
Después de la brutal agresión sexual el violador tomó los dos teléfonos celulares de las víctimas, pero, en una clara manifestación de que su propósito no era el robo, los arrojó en su huida. Esa maniobra fue entendida como una estrategia para que los adolescentes no llamaran a la policía de inmediato.
El menor pudo desatarse y ayudar a su novia, quien luego se dirigió hasta la calle y a los gritos pidió auxilio a personas que pasaban por allí. A los pocos minutos llegó un móvil policial que inició todo el protocolo de contención y dio aviso a la fiscalía descentralizada.
Aunque pasaron ya más de 24 horas de lo sucedido, todavía no hubo novedades sobre algún grado de avance en la investigación. Por eso es que las autoridades solicitan a personas particulares y comerciantes de la zona que tuvieran registro en video por medio de cámaras de seguridad que puedan hacer su aporte comunicándose con la policía.
La víctima, oriunda de Buenos Aires, recibió asistencia médica y fue puesta a disposición del gabinete de especialistas para este tipo de episodios.