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Interés general 8 de abril de 2026

Guía para prevenir accidentes por monóxido de carbono este invierno

Con la llegada de las primeras bajas temperaturas a la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, el encendido de estufas, hornos y hornallas se vuelve una constante en todos los hogares.

Sin embargo, lo que debería ser confort puede transformarse en una trampa mortal: el monóxido de carbono (CO).

Llamado el “asesino silencioso” porque no tiene olor, color, sabor ni irrita las mucosas, este gas causa miles de intoxicaciones y decenas de muertes cada año, según pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas.

1. La regla de oro: la llama siempre azul

La señal visual más clara de que un artefacto está funcionando mal es el color de la llama.

-Llama azul: Combustión correcta. Es segura.

-Llama amarilla o naranja: combustión deficiente. Indica que se está liberando monóxido de carbono al ambiente. Si ves esto, apagá el artefacto de inmediato y llamá a un gasista matriculado.

2. Mantenimiento preventivo

No esperes al día más frío del año para probar la estufa.

-Revisión anual: todos los artefactos a gas (estufas, calefones, termotanques y calderas) deben ser revisados por un gasista matriculado.

-Limpieza de conductos: Verificá que las chimeneas y salidas de aire no estén obstruidas por nidos de pájaros, escombros u hollín.

3. Ventilación Constante

El error más común es sellar la casa para que no entre el frío.

-Rejillas de ventilación: Nunca las tapes con cartones, plásticos o muebles. Son vitales para la renovación del aire.

-La “rendija” de seguridad: Siempre dejá una ventana abierta apenas unos centímetros para permitir la circulación de oxígeno, especialmente si estás usando artefactos que no son de “tiro balanceado”.

4. Lo que nunca debes hacer

-Hornallas y hornos: Jamás los uses para calefaccionar el ambiente. No fueron diseñados para eso y consumen el oxígeno de la habitación rápidamente.

-Braseros y estufas a querosén: Si no queda otra opción que usarlos, encendelos y apagalos siempre fuera de la casa. Nunca duermas con un brasero encendido adentro.

-Grupos electrógenos: Deben estar siempre en el exterior, lejos de puertas o ventanas.

¿Cómo reconocer una intoxicación?

Los síntomas suelen confundirse con una gripe o una mala digestión, pero si aparecen cuando estás en un ambiente calefaccionado, sospechá del monóxido de carbono: dolor de cabeza intenso; náuseas y vómitos; mareos y debilidad; somnolencia o pérdida del conocimiento.

Detalles importantes

Ante la menor sospecha, abrí puertas y ventanas, salí al aire libre y acudí al centro de salud más cercano.

Además, como detalle extra se debe considerar la instalación de un detector doméstico de monóxido de carbono, ya que son dispositivos económicos que emiten una alarma sonora al detectar niveles peligrosos del gas, dando el tiempo necesario para reaccionar.