El mensaje de Carlos Díaz, difundido en la audiencia, expone su estrategia ante la salud del exfutbolista. Gianinna Maradona cuestionó al equipo médico y habló de manipulación.
Un audio del psicólogo Carlos Díaz, presentado por el fiscal Patricio Ferrari, sumó tensión al juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. En el mensaje, enviado el 17 de noviembre de 2020, el profesional sugirió “pasarle la pelota a Diego” y “cubrirse”, y pidió que los enfermeros se limitaran a suministrar medicación y controlar los signos vitales.
“Me genera ira escucharlo”, dijo Gianinna Maradona al oír el audio en la audiencia. La hija del exfutbolista afirmó además que Díaz les aseguraba a ellas que su padre no consumía alcohol: “Alcohol cero”.
Durante su declaración, apuntó contra el equipo médico. Señaló al neurocirujano Leopoldo Luque, a la psiquiatra Agustina Cosachov y al propio Díaz. “Nos manipularon y dejaron a mi hijo sin abuelo”, sostuvo.
También se refirió a una reunión en la Clínica Olivos. Dijo que desconocía que Maximiliano Pomargo estaba grabando ese encuentro. En ese contexto, negó haber elegido la casa del country San Andrés, en Tigre, donde se realizó la internación domiciliaria. “El baño estaba lejos y el lavarropas muy pegado al cuarto de mi papá”, describió.
Sobre esos días, indicó que la principal preocupación que les transmitían era evitar el consumo de alcohol. Recordó que en ese período estaba presente el enfermero Ricardo Almirón.
Gianinna relató qué ocurrió el 25 de noviembre de 2020. Dijo que le informaron que su padre “se descompensó” y que le pidieron que manejara “tranquila”. Atribuyó a Díaz una frase posterior: “Pasó lo que tenía que pasar”.
Tras la muerte, explicó que junto a su hermana Dalma decidieron que se realizara la autopsia.
La hija de Maradona también repasó la externación de la Clínica Olivos, luego de la operación por un hematoma subdural. Indicó que el acta fue firmada por ella, Luque, Cosachov y Jana Maradona. Señaló que el médico Dimitrov creó un grupo llamado “alta” y les indicó que debían firmar ese documento para avanzar con la internación domiciliaria.
Según su testimonio, el 18 de noviembre los profesionales le dijeron que era importante “darle su espacio” a su padre. Afirmó que los enfermeros Ricardo Almirón y Dahiana Madrid eran quienes le suministraban la medicación.
Además, sostuvo que Cosachov impidió que profesionales de la empresa Medidom vieran al paciente. Agregó que su padre rechazó la presencia de Luque, de un nutricionista y del médico clínico Pedro Di Spagna.
Sobre las condiciones de la casa en Tigre, señaló que en los primeros días Maradona “estaba bien”, pero cuestionó la falta de equipamiento. Dijo que no había desfibrilador y que nunca vio una ambulancia en la puerta, pese a que Luque y Cosachov le habían asegurado que estaba disponible.