La Ciudad

Hicieron una “vaquita” para darle al cuidacoches de la cuadra un techo durante el confinamiento

La iniciativa solidaria fue concretada por empleados de una concesionaria, quienes le pagaron al "trapito" un hotel para que tenga donde pasar estos días de aislamiento.

Empleados de una concesionaria de autos le pagaron al “trapito” que trabaja en la misma cuadra que ellos el alojamiento en un hotel para que tenga un lugar donde pasar estos nueve días de encierro dispuestos por el gobierno nacional para atenuar la propagación del coronavirus.

“Me emocioné, me di cuenta que me tienen aprecio y me puse contento”, dijo Mario Greco, de 36 años, tras recibir la grata sorpresa que le dieron las personas con las que tiene trato a diario en la calle Almirante Brown, entre la Avenida Independencia y Salta, donde se encuentra ubicada la concesionaria cuyos trabajadores tuvieron esta iniciativa solidaria.

“Sabemos que vive el día a día y con lo que nosotros le pagamos por cuidarnos los autos o por lavarlo él se paga el hotel y su comida”, dijo una de las empleadas del lugar de venta de automóviles y agregó: “Nos pusimos a pensar que, en estos nueve días de aislamiento, en los que no se puede ir a la concesionaria, que no vamos a ir nosotros, él no iba a tener como subsistir”.

“Entre todos, absolutamente todos los empleados, pusimos un poquito y le pagamos el hotel hasta el 31”, agregó la mujer y comentó que cuando le dijeron a Greco lo que habían hecho él “estaba re emocionado, lloraba y no lo podía creer”.

En este marco, la empleada comentó que “mucha gente del barrio lo ayuda porque es una persona educada y está en la calle porque la vida lo llevó ahí. Eso conmueve a cualquier persona”.

La cuadra en la que Mario Greco trabaja desde hace nueve meses.

Para nosotros es un compañero más. Está él y nos quedamos tranquilos. Inclusive algunos le dejamos la llave del auto porque cuando nos lava el auto lo hace afuera y adentro. Es una persona totalmente de confianza”, concluyó.

Emoción pura

“Me hicieron emocionar. Hace poquito falleció mi vieja y esto parecía que me lo había mandado ella”, dijo Greco en diálogo con LA CAPITAL tras recibir la sorpresa.

En este marco, el hombre abrió su corazón para contar su historia personal: “No cuidaba coches yo. Siempre laburé en el pescado, estuve como 10 años. Me cansé y me compré una moto para trabajar, pero después tuve que volver al puerto, aunque en una cooperativa. Con el tema de la pandemia me quedé sin laburo, falleció mi vieja y me quedé en la calle”.

Me pasó todo junto, andaba medio depresivo y unos pibes que laburan a la vuelta me pasaron el dato que la cuadra de Brown, entre Independencia y Salta, estaba vacía y me metí. Hace nueve meses que estoy ahí. Voy a las 7.30 y me voy a las 18. Con eso me pago el hotel y la comida del día”, agregó.

Sin embargo, el avance de la pandemia y las medidas anunciadas por el Gobierno para contener al Covid-19 le generaron una gran incertidumbre a Greco, quien vio cómo su fuente de ingresos se vio amenazada ante un nuevo aislamiento estricto. “Dije ‘¿Otra vez? ¿Qué hago ahora?’”, reveló.

Al conocer la noticia de que los empleados del concesionario le habían pagado el hotel para que tenga un techo donde pasar estos días de encierro, Greco manifestó: “Me emocioné, me di cuenta que me tienen aprecio y me puse contento. Me dieron una mano grande”.

Ante la consulta de porqué cree que le tomaron tanto afecto en la cuadra, contestó: “Siento que soy buena persona, me porto bien, no hago mala junta y por eso doy confianza. Yo también les tengo mucho cariño”.

“Me respetan bastante y yo también respeto. Con el respeto llegás a todos lados”, reflexionó.

En este marco, Greco dijo sentirse “contento” con este trabajo: “Los vecinos también me ayudan, me dan de comer, me dan café y la verdad que no me puedo quejar”.

Asimismo, reveló que “al principio” le “daba cosa cuidar coches”. “Nunca lo había hecho y después cuando le agarré la mano dije ‘bueno, es lo que me toca’”, confesó.

Sin embargo, reveló que espera que “ojalá algún día” le den “una oportunidad en algún lado”. “Yo sigo tirando redes para ver si puedo conseguir otra cosa”, sostuvo.

“Toda la vida trapito no quiero ser, creo que va a ser pasajero esto. Espero que Dios me de una mano para poder entrar a laburar en otro lado”, finalizó Greco, quien aceptó que se publique su número de teléfono (2235517294) en caso de que alguien tenga un trabajo para ofrecerle, como así también comida que lo ayude a transitar “el día a día”.

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