Hito histórico en la UNMDP: el legado de las pioneras detrás del primer gobierno universitario femenino
El Día de la Mujer es, sin dudas, una jornada de reivindicación y visibilización del rol de las mujeres en la sociedad, en el mundo del trabajo y, por supuesto, en el ámbito académico. Las mujeres reconfiguraron los espacios que no les daban lugar, pasando a pertenecer a ellos y liderar los mismos. Así fue con las universidades y los ámbitos científicos, haciendo de las políticas de género un indispensable dentro de los lineamientos de trabajo.
En este marco, es que la Universidad Nacional de Mar del Plata se sigue pensando desde una perspectiva feminista, dado que su compromiso ético sobre la igualdad y los derechos humanos ha sido continuo, con un recorrido de trabajo de mujeres que han influido profundamente en la institución. Este camino ha llevado a un hito dentro de la UNMDP: este año, la casa académica está dirigida por primera vez por un binomio femenino, conformado por la primera rectora de la institución, Mónica Biasone, y la vicerrectora Marina Sánchez Herrero.
La llegada de Biasone y Sánchez Herrero no es azarosa, sus trayectorias profesionales hablan de su alto compromiso político y académico que las ha llevado hasta este punto, pero el camino también estuvo construido por cada mujer que recorrió los pasillos de la universidad: “es producto de generaciones y generaciones de mujeres que estuvieron antes que nosotras, trabajando de manera silenciosa, sosteniendo comunidades, sosteniendo instituciones, sosteniendo sueños compartidos”, afirmó la flamante rectora en su discurso de asunción.
Por igual, la gestion asumio un compromiso: “seguir impulsando una universidad inclusiva, feminista, ambientalmente responsable, una universidad que promueva la igualdad, que combata la violencia y que trabaje frente en contra del odio”, anunció Biasone en su discurso.
Asimismo, esta implicancia de las mujeres en los lugares decisivos de la vida universitaria se ven reflejados en otros ámbitos por fuera la rectoría. El 80% [8/10] de las fórmulas de gestión de las Facultades que la integran, cuentan con mujeres en los cargos de decanas o vicedecanas. Así, las Facultades de Ciencias Económicas y Sociales [FCEyS], con la CPN Esther Castro, Ciencias de la Salud y Trabajo Social [FCSyTS], con la Lic. Gabriela Guerra, e Ingeniería [FI], con la Mg. Ana Sánchez, han electo mujeres como Decanas para el período 2025-2029.
Por otro lado, las Facultades de Ciencias Agrarias [FCA], con la Dra. Natalia Izquierdo, Arquitectura, Urbanismo y Diseño [FAUD], con la Mg. Paula Giglio, Ciencias Exactas y Naturales, con la Dra. Ana Díaz, Humanidades [FH], con Lic. Adriana Martínez, y Psicología [FPs], con la Lic. Julieta Filippi Villar, son las Unidades Académicas que eligieron mujeres para el ejercicio del vicedecanato en el mismo período.
De igual forma, en el Colegio Nacional Arturo Illia [CNAI] fueron electas dos mujeres como parte del equipo directivo. De los 3 miembros, la Mg. Marcela Harispe y la Lic. Marina M. Basmatzian, fueron designadas como Directora y Vicedirectora, respectivamente. Y esto se replica en los gremios universitarios, donde en APU preside María Victoria Schadwill, y en ADUM Abigail Araujo. Incluso muy recientemente la Federación Universitaria Marplatense estuvo presidida por Rosella Pasetti.
Una UNMDP feminista: ¿Cuál es el balance actual?
Para la UNMDP, profundizar la equidad de género en el ámbito universitario, constituye un compromiso estratégico, previsto en su Plan Estratégico 2030, que comprende objetivos y acciones en curso desde su creación en 2018. La Subsecretaría de Planificación Estratégica Participativa, en marco del 8M, recopiló datos sobre la paridad de género actual en la casa de estudios. Este balance institucional representa una oportunidad para la universidad de continuar pensandose en base a los valores de equidad.
Como ya se ha nombrado, el 100% de la fórmula principal del gobierno de la UNMDP (Rectora y Vice) está integrada por mujeres. De las 23 secretarías y subsecretarías, 10 son responsabilidad de mujeres. Por otra parte, la gestión de la UNMdP se encuentra ordenada a través de 13 secretarías y 10 subsecretarías. El 31% de las secretarías se encuentra a cargo de mujeres mientras que, en el caso de las subsecretarías el porcentaje asciende al 60%.
En el caso de las unidades académicas de la institución, 3 de 10 Decanas (30%) y 5 de 10 Vicedecanas (50%). El 80% de las fórmulas de conducción están integradas por mujeres. En 9 de las 10 facultades, la participación de mujeres en la estructura de gestión es igual o superior al 40%. Esto indica que el liderazgo femenino no se limita solo a las fórmulas de Decanato, sino que permea hacia las Secretarías y direcciones que ejecutan el día a día universitario. Se destaca la Facultad de Ciencias de la Salud y Trabajo Social (FCSYTS) con un 86% de mujeres en su gestión, y la Facultad de Psicología (FPs) con un 70%. Estos datos coinciden con Facultades con mayor índice de feminización, pero hoy se traducen en poder real de decisión. Es muy significativo el dato de la Facultad de Ingeniería (FI) con un 63% de mujeres en cargos de gestión y la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA) con un 58%.
Y un dato no menor, que continúa reforzando el trabajo en materia de género es la implementación de la Ley Micaela. La UNMDP fue pionera en adherir a la Ley Nacional Nº 27.499 a principios del año 2019 por la Resolución de Rectorado Nº 1159. La misma promueve la capacitación y sensibilización en perspectiva de género para toda la comunidad universitaria. No solo construyendo futuros profesionales comprometidos con la equidad, sino también mejorando desde adentro el clima de las institución.
Estos datos pudieron ser recolectados por la sistematización de los indicadores de género que lleva la UNMDP. El SIGen fue creado para visibilizar las desigualdades estructurales a través de datos actualizados, contribuyendo a la toma de decisiones fundadas y promoviendo la implementación de políticas de mejora continua. Mediante el PEP 2030 y el SIGen, la universidad institucionaliza políticas transversales y diagnósticos precisos, respondiendo a la necesidad regional de eliminar barreras sistémicas y garantizar una inclusión que trascienda el acceso hacia la permanencia y equidad real.
¿Cómo se llegó hasta este momento?
Sin embargo, este trabajo no constituye la labor de una sola gestión. Para la construcción de un hito histórico en la UNMDP como es la llegada del Binomio femenino Biasone-Sanchez Herrero, hay mujeres detrás que estuvieron construyendo ese camino en conjunto y rompiendo poco a poco el conocido “techo de cristal”. El desembarco de las mujeres en las universidades argentinas no fue producto de una reforma legal repentina, sino el resultado de una ardua conquista iniciada a fines del siglo XIX por pioneras que debieron derribar pesados muros socioculturales y burocráticos.
Estas primeras y valientes incursiones abrieron una brecha irreversible en el sistema educativo que, impulsada luego por las luchas de los movimientos feministas y la progresiva democratización de la enseñanza durante el siglo XX, logró transformar a aquellas excepciones toleradas en la contundente mayoría que hoy conforma la matrícula universitaria nacional.
La ciudad de Mar del Plata tuvo a una mujer pionera, que en 1969 se recibiría de la Universidad Provincial de Mar del Plata, para luego convertirse en la primera decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales: Hayde Perez. Esa misma casa de estudios recibió a muchas otras mujeres en su gestión, como lo fueron: Esther Castro como actual decana, Miriam Berges como ex vicedecana, e incluso Mónica Biasone como ex decana.
Por su parte, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, no solo está rodeada de investigadoras brillantes en la actualidad, sino que tuvo a su primera licenciada en Física en el año 1988: Leticia Fernanda Cugliandolo. Por su puesto, también estuvo dirigida por mujeres que ocuparon lugar en el decanato, como Sandra Mabel Obenat, Sandra Churio y Sonia Trepode.
La Facultad de Psicología, luego de su cierre tras la última dictadura cívico-militar, tuvo una decana. Carmen Rodriguez Salgado fue una de las primeras mujeres en graduarse en la carrera de Psicología en Mar del Plata. Esto la convirtió automáticamente en una de las primeras docentes locales de la disciplina. Fue propulsora de la reapertura de la carrera, siendo designada decana en 1996. Seguido a ella, diferentes mujeres dejaron su huella en el decanato: Ana Hermosilla y Alicia Zanghelini.
En otras unidades académicas, como la Facultad de Derecho, los liderazgos de las mujeres en el decanato han sido primordiales. Entre ellas destacan: Maria del Carmen Ortega, y la actual vicerrectora, Marina Sanchez Herrero. Por igual, la contribución de las mujeres en la Facultad de Ingeniería, como la actual decana Ana del Valle Sanchez, ha sido fundamental para su desarrollo, algunas de las mujeres que ayudaron en este camino fueron María Susana Rossi y Teresita Cuadrado. También se destacan mujeres que han liderado en la Facultad de Agrarias como Virginia Hamdan.
Unidades académicas como la Facultad de Ciencias de la Salud y Trabajo Social no están exentas del aporte que las mujeres han hecho en la universidad, teniendo en la actualidad la conducción de Gabriela Elizabet Guerra, quienes pasaron por su decanato fueron Paula Mantero, Maria Norma Peralta, Soledad Alves, Paula Meschini y Griselda Vincent. Al igual que la Facultad de Humanidades, en la cual siempre ha sido transversal las políticas de género, en su decanato han pasado Cristina Rosenthal, María Luz González Mezquita, Silvia Sleimen, María Coira y en la actualidad Marta Villarino.
También, la UNMDP ha reconocido a las investigadoras que aportan sus brillantes visiones a la sociedad. Su labor es crucial para el desarrollo y hacen tangible la contribución que realiza la universidad hacia la sociedad. Destacan entre ellas Vera Alvarez, Josefina Ballarre, Gabriela Pagnussat, Mirta Aranguren, Juliana Casasataro, Cielo Bazterrica, Mariana Addino, María Gabriela Guevara, María Berta Cousseau, Karina Silvia Beatriz Miglioranza y Julieta Merlo.
Todos los nombres que se han recordado, son solo una parte de la historia de una universidad que ha construido su visión social por 50 años. Estas mujeres han roto los techos de cristal para poder llegar a esos lugares, pero sin dudas no es una lucha que termina y la UNMDP no se ha resignado a detener su camino para la construcción de una sociedad más igualitaria.
El aporte de las mujeres alrededor del mundo
Desde la lucha sufragista, hasta los hitos que se desarrollan en el plano nacional, el camino que han tenido que recorrer las mujeres en pos de sus derechos ha sido largo. Mujeres como Olimpia de Gouges y Simone de Beauvoir dejaron los cimientos escritos de una lucha que las procedió a ellas, poniendo a la mujer como sujeto de derecho par al hombre. La lucha por los derechos civiles fue solo el comienzo, así también aparecieron Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott como las primeras mujeres que impulsaron el movimiento sufragista.
En lo académico, también tuvimos mujeres revolucionarias. Así lo fue Marie Curie, la primera mujer en ganar un Premio Nobel (1903) y la única persona en la historia en obtenerlo en dos disciplinas científicas distintas (Física y Química). Se convirtió en la primera mujer en ser profesora universitaria, en 1906 en la Universidad de Sorbona.
Estas primeras luchas del exterior se fueron traduciendo en el plano nacional, construyendo figuras que impulsaron cambios enormes, como lo fue la figura de Eva Peron para el sufragio femenino. Respecto al ámbito académica, una de las primeras graduadas y docentes que tuvo el país fue Cecilia Grierson. La misma que derribó la barrera de acceso a la educación superior para las mujeres, y que expuso el feroz techo de cristal de la academia de la época. Aunque sus méritos como cirujana y obstetra eran indiscutibles, la universidad le negó sistemáticamente el acceso a la titularidad de una cátedra pura y exclusivamente por su condición de mujer. Ante la negativa de la institución tradicional de compartir el poder académico, Grierson construyó su propio poder fundando instituciones desde cero, como la primera Escuela de Enfermeras de América Latina, y liderando hitos del feminismo civil como el Primer Congreso Femenino Internacional de 1910.
A partir de este antecedente el avance de las mujeres en el ámbito académico nos ha llevado hasta el punto de tener gobiernos universitarios compuestos por mujeres, siendo ellas quienes toman las decisiones. Pese a que la lucha feminista continua, y la equidad aun debe preponderarse, el labor que hicieron las mujeres que antecedieron ha sido completamente valioso para la actualidad.
