Salud

HIV y deseo reproductivo: ¿cómo planificar un embarazo seguro?

Frente al deseo de ser padres se recomiendan distintas estrategias para prevenir el contagio a su pareja y a la descendencia.

por Carolina Tomatis y Florencia Cahn

Los avances en la prevención, diagnóstico y tratamiento del HIV han mejorado la calidad y expectativa de vida de los pacientes infectados. Muchos pacientes son diagnosticados en edad reproductiva, es por ello que frente al deseo de ser padres se recomiendan distintas estrategias para prevenir el contagio a su pareja y a la descendencia.

En 2014 el CDC (Center of Disease Control) aprobó el empleo de profilaxis pre exposición con una droga llamada Truvada (Tenofovir/emtricitabina) que previene el contagio en un 90%. El tratamiento consiste en la toma diaria de ésta medicación y la práctica de relaciones sexuales sin protección (preservativo) en el momento fértil del ciclo femenino. En diciembre de 2017 el CDC y HHS (Human Health Service) avalaron la búsqueda de embarazo sin protección ni profilaxis con Truvada ya que la terapéutica actual con antirretrovirales de alta eficacia permite lograr tener una carga viral indetectable en forma efectiva y estable. Esto surge del concepto de que la persona con carga viral indetectable por más de 6 meses, no transmite el virus. Para esto es muy importante la adherencia al tratamiento y estricto control mediante cargas virales frecuentes y testeo para otras enfermedades de transmisión sexual que pueden aumentar la susceptibilidad a la infección.

Si bien dichas recomendaciones están siendo aplicadas por la comunidad científica de muchos países europeos al igual que por infectólogos de nuestro país, aún hay pacientes que no aceptan correr riesgos y siguen recurriendo a los centros de fertilidad donde pueden acceder a procesamientos especiales de la muestra de semen que la vuelven segura para no transmitir la infección.

Cuando el miembro de la pareja con serología positiva es el varón, a pesar de tener carga viral indetectable en sangre, se estima que un 3 a 8 % pueden tener carga viral positiva para HIV en semen. Por este motivo, y para evitar el mínimo riesgo de contagio, se sugiere realizar inseminación intrauterina o alta complejidad por in vitro con un procesamiento especial del semen que implica un lavado y posterior carga viral negativa para virus HIV, eliminando cualquier posibilidad de transmisión.

Si la infectada es la mujer, puede realizar autoinseminación con el semen de su pareja o eventualmente, si lo requiere, in vitro. En el caso de que ambos miembros estuvieran infectados, se sugiere igualmente el lavado de semen para evitar la sobreinfección por otro serotipo del HIV.

Esta nueva recomendación plantea un cambio en el paradigma del manejo reproductivo de los pacientes infectados por HIV y requiere esfuerzos de la comunidad científica para consensuar y poner en práctica éstas nuevas recomendaciones.

A medida que los nuevos tratamientos alcancen a toda la población y exista mayor experiencia en la seguridad de las parejas infectadas que buscan hijos, para evitar la transmisión, tenemos esperanzas en que estas nuevas recomendaciones tendrán mejor aceptación por los pacientes y médicos.

El trabajo en equipo: infectólogo, especialista en fertilidad y paciente, es de suma importancia para lograr los mejores resultados. Con el especialista en fertilidad se evaluará la posibilidad de lograr el embarazo por la vía natural, descartando cualquier causal de infertilidad y si lo hubiese, con el tratamiento que corresponda; mientras que con el infectologo se indicará el tratamiento correspondiente en el momento indicado para iniciar la búsqueda.

(*): Carolina Tomatis. Coordinadora del programa De VIH e infertilidad de Halitus Instituto Médico.

(**): Florencia Cahn. Médica Infectóloga. Subdirectora del Centro Médico Huésped.

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