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Ibarra no seguirá siendo el entrenador de Boca

El Consejo del Fútbol boquense que encabeza Juan Román Riquelme decidió poner punto final al ciclo del técnico.

Hugo Benjamín Ibarra dejó de ser este martes el entrenador de Boca Juniors a partir de una decisión del Consejo de Fútbol del club “xeneize”.

Con la vuelta desde Paraguay de Juan Román Riquelme, vicepresidente del club y hombre fuerte del fútbol boquense, se aceleró la situación y se terminaron los rumores que circulaban en las últimas horas y hablaban de un fin de ciclo.

En efecto, más allá de los títulos conseguidos bajo su mandato, Ibarra no colmó las expectativas. Su equipo generalmente jugó mal, su relación con el plantel se deterioró y, con la Copa Libertadores a la vuelta de la esquina, la dirigencia creyó conveniente hacer borrón y cuenta nueva.

Así, tres meses después de haberle renovado el contrato, la cúpula dirigencial de Boca decidió poner fin al ciclo de Ibarra al frente del plantel profesional.

Mauricio Serna, integrante del Consejo de Fútbol, confirmó en rueda de prensa ante los medios segundos después de finalizada la reunión en el predio que Boca tiene en Ezeiza. “Decidimos que este cuerpo técnico no siga. Era algo que teníamos decidido hace unos días pero estábamos esperando la llegada de nuestro vicepresidente desde el exterior”, confesó el colombiano.

“Entendemos que Boca puede jugar mucho mejor” admitió Serna, quien adelantó que el cuerpo técnico de la reserva se hará cargo de un interinato corto.

Allegados a la Secretaría de Fútbol dijeron que entre los nombres que suenan como posibles reemplazantes de Ibarra están el de Gerardo “Tata” Martino, un técnico con vasta experiencia y del agrado de Román; y también José Pekerman, quien fuera DT del seleccionado Sub 20 campeón del mundo en Malasia con Riquelme como figura, pero que no sería en soledad, sino más como un asesor de peso acompañado por un histórico de Boca, que podría ser Blas Armando Giunta, actual coordinador del fútbol juvenil, junto con Diego “Chiche” Soñora.

Boca había recibido una “buena noticia” el lunes con el sorteo de la Copa Libertadores, al quedar enrolado en el Grupo F junto con Colo Colo de Chile, Monagas de Venezuela y Deportivo Pereira de Colombia, considerado como “accesible” por jugadores, cuerpo técnico y dirigencia.

Si bien la Copa Libertadores es un torneo duro y difícil en todas sus fases, el sorteo de anoche dejó plantada como la principal dificultad la distancia de los viajes a realizar: para jugar contra Monagas, en el partido debut del jueves 6 de abril a las 21 como visitante, Boca deberá viajar hasta la ciudad venezolana de Maturín, en el nordeste de ese país, una zona de gran actividad petrolera.

Otro viaje largo será para enfrentar a Deportivo Pereira, actual campeón colombiano, que logró en diciembre pasado el primer título en sus 78 años de historia. Para jugar ese partido, el 24 de mayo en la ciudad homónima, Boca deberá viajar hasta el departamento de Risaralda, centro oeste de Colombia.

En ambos casos, será el primer encuentro de Boca ante esos rivales, ya que nunca se cruzó con ellos tanto en partidos oficiales como amistosos.

El otro rival es un viejo conocido, Colo Colo, con quien Boca protagonizó un duro cruce en semifinales de la Copa Libertadores de 1991, que ganó el equipo chileno en medio de incidentes, y posteriores partidos por Copa Libertadores en las ediciones 2003, 2004 y 2008.

Pero antes de la cruzada copera, el próximo partido de Boca será el sábado a las 15.30 como visitante de Barracas Central, por la Liga Profesional, con el arbitraje de Yael Falcón Pérez.

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