La Capital - Logo

× El País El Mundo Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Más allá de las noticias 1 de agosto de 2020

Investigadores alemanes aseguran haber dado con la ubicación del Santo Grial

Un documental de la televisión pública alemana ZDF asegura que la “copa hebrea de bendición” que se custodia en la Catedral de Valencia, datada hace más de dos mil años y perteneciente a una familia judía descendiente de la tribu de Judá, es el verdadero Santo Cáliz o Santo Grial.

Según explica la Asociación Cultural El Camino del Santo Grial, el director alemán Alexander Landsberger junto a su equipo de la televisión pública ZDF se desplazó hasta Valencia el pasado octubre para rodar junto a la doctora en Historia del Arte Ana Mafé García un documental basado en sus investigaciones centradas en el Santo Cáliz de la Catedral de Valencia.

Añade la asociación que “el Santo Cáliz, con toda probabilidad, es la copa que tuvo entre sus dedos Jesucristo en la última cena poco antes de morir en la cruz”, y es además “un símbolo que se asocia al poder y a la sangre”.

Señala igualmente que “en realidad es uno de los objetos de culto más buscados del Medievo occidental” ya que “desde su irrupción en la literatura esta copa de bendición en la que Jesucristo bebió promete poder, influencia y vida eterna”.

La doctora Ana Mafé explica en el documental las pruebas que, en su opinión, demuestran haber encontrado en la Catedral de Valencia el recipiente sagrado.

En el documental la pieza es presentada en la Capilla del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia por el doctor Jaime Sancho Andreu, quien ha sido su custodio celador durante los últimos veinte años.

Ana Mafé García muestra en el documental parte de sus estudios científicos llevados en el Laboratorio de Historia del Arte de la Universitat de Valencia junto a la doctora María Gómez, que “evidencian” que la copa que hay en Valencia es una verdadera “copa hebrea de bendición” de hace más de dos mil años, perteneciente a una familia judía descendiente de la tribu de Judá.

Asegura igualmente que esta pieza “es la única copa entera de estas características que existe en el mundo”.

Jaime Sancho y Ane Mafé en la Capilla de Santo Cáliz de la Catedral de Valencia junto a Michael Hesemann. Foto: EFE | Guillermo Aguilar.

Jaime Sancho y Ane Mafé en la Capilla de Santo Cáliz de la Catedral de Valencia junto a Michael Hesemann. Foto: EFE | Guillermo Aguilar.

Añade la asociación que “cualquier copa que pretenda ser el Santo Grial debe poder pasar ciertos requisitos arqueológicos necesarios para considerarse merecedor de tal título”, por lo que el documental también sigue “rastros de otras piezas”.

En el documental se podrá cómo todo este material de investigación se pone a prueba en experimentos físicos y con metodología replicable.

Sus estudios doctorales están becados por el programa #verysentirlacultura del Centro Óptico Losan, y quedan recogidos a modo de ensayo en el libro “El Santo Grial”, publicado por la editorial Sargantana.

En el libro se explica el periplo viajero de la reliquia desde Jerusalén, pasando por las catacumbas de Roma y llegando hasta Osca, en la antigua Hispania.

El canal TV ZDF también contó con el historiador alemán Michael Hesemann para que pudiera explicar el recorrido del Camino del Santo Grial.

Michael Hesemann trazó en 2008 el “mapa del tesoro” a partir del estudio de la epopeya medieval llamada “Parzival” (siglo XIII) que describe el Santo Grial como una “piedra brillante del cielo”.

Es la segunda vez que los alemanes van en búsqueda del Santo Grial a España. La primera fue en los años 40 del siglo pasado. Por suerte quien fue por él se equivocó de destino. En lugar del Real Panteón Monasterio de San Juan de la Peña en Huesca, Heinrich Himmler acudió a Montserrat. Y por ello se fue sin nada.

El Santo Cáliz con toda probabilidad es la copa que tuvo entre sus dedos Jesucristo en la última cena poco antes de morir en la cruz. El Santo Grial es además un símbolo que se asocia al poder y a la sangre. Es en realidad uno de los objetos de culto más buscados del Medievo occidental. Desde su irrupción en la literatura, esta copa de bendición en la que Jesucristo bebió promete poder, influencia y vida eterna.