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Policiales 17 de abril de 2019

Investigan si una nena de 5 años fue abusada sexualmente

La menor fue apartada de su madre, quien tiene problemas con las drogas, y entregada por la Justicia a otra familia, a modo "medida de abrigo". En ese contexto, en el jardín de infantes detectaron síntomas de abuso y la menor fue llevada a una institución, donde permanece incomunicada.

La Justicia investiga si una nena de 5 años fue abusada sexualmente mientras se encontraba en una familia que por disposición judicial la había recibido en su casa mientras la madre de la menor realizaba un tratamiento contra la adicción a las drogas.

La víctima tiene 5 años y una hermana aún más chica. Vivió en la calle junto a su hermana y su madre, que atraviesa un profundo problema con las drogas, con todo tipo de carencias.

La mujer nunca pudo hacerse cargo de la situación y mucho menos mantener a su hija hasta que en 2017, por disposición de la jueza de familia Andrea Marcote, la Justicia apartó a la mujer de sus dos pequeñas hijas.

La situación pareció mejorar para las tres: las dos nenas primero fueron a la casa de su tía y luego a diferentes casas de acogidas, de familias que por disposición de la Justicia ofrecían un lugar para vivir y contención.

Por su parte, la madre de las nenas comenzó un tratamiento de adicción a las drogas con la esperanza de poder reunirse con sus hijas una vez superada su situación.

Sin embargo, en agosto del año pasado, en el jardín de infantes al que asistía la nena de 5 años se detectó que tenía “síntomas” que condecían con alguien de su edad, por lo que denunciaron a la Justicia que la menor podrá haber sido víctima de un abuso sexual.

Estos “síntomas” de abuso sexual luego fueron ratificados en declaraciones de la menor en cámara Gesell, por lo que se inició una investigación al respecto.

La titular del Juzgado de Familia N°2, Andrea García Marcote, explicó a LA CAPITAL que en un principio la principal sospecha recayó sobre un adolescente de 14 años que convivía con la víctima en la casa “de abrigo” en la que se encontraban, por lo que la causa quedó a cargo del fiscal Walter Martínez Soto, del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.

Con el correr del tiempo, está hipótesis perdió consistencia y quedó bajo sospecha un hombre que decía ser el padre de la nena y que tenía un régimen de visitas autorizado por la jueza Marcote.

Con el correr de la investigación, y estudio de ADN mediante, se corroboró que este sujeto no era padre biológico de la víctima y que solo mantenía una relación con la madre de la nena.

La jueza Marcote se encontró con un panorama más que complejo, la nena presentaba síntomas de abuso y los sospechosos eran, por un lado un joven con el que compartía una casa a la que la Justicia había dispuesto o un hombre, que dijo ser el padre pero no lo era y que la Justicia había autorizado a que la viera.

Ante esta situación, desde el Juzgado de Familia N° 2 resolvieron apartar a la nena también de esa casa donde cumplía con la medida de abrigo y llevarla a una institución pública, un hogar.

Además, la jueza ordenó prohibir cualquier tipo de régimen de visita, tanto del hombre que decía ser el padre pero no lo era; de la madre que aún tenía problemas con las drogas y de la familia que la había recibido en su casa. Con la única persona de su entorno que la víctima podía encontrarse era con su pequeña hermana.

Pasaron los meses y mientras los fiscales investigan el abuso, fuentes judiciales consultadas aseguraron que “la nena se encuentra en un buen momento, está bien en el hogar y está tranquila”.

En estos meses la madre de la nena no habría mostrado una clara mejoría por volver a hacerse cargo de ella, por lo que la jueza Marcote resolvió que la menor ingrese en proceso de “adoptabilidad”.

Independientemente de lo que suceda con la causa penal, ahora la Cámara Civil de Mar del Plata debe resolver qué hacer con el futuro de la menor, si aprueba que sea adoptada definitivamente o si espera para ver si la madre se recupera.