Después de más de diez años de recorrido, MUGRE llegará por primera vez a Mar del Plata. Mañana, el power trío integrado por Jazmín Esquivel (voz y guitarra), Sofía Naara Malagrino (batería y voz) y Mariana Michi (bajo y voz) se presentará en Club TRI (20 de Septiembre 2650), este sábado desde las 20.
Este show marcará el inicio de la gira del álbum “Mugre”, que lanzaron este mismo mes, en una fecha que contará con la participación de la banda local Gilda Manson como invitada.
“Hace mucho que queríamos ir a Mardel. Finalmente, pudimos coordinar para hacerlo. Es una ciudad que conocemos pero todavía no tocamos con MUGRE ahí. La verdad es que tenemos muchas ganas, muchas expectativas y estamos muy contentas”, aseguró Esquivel en una charla con LA CAPITAL.
“Acabamos de sacar el disco en julio, estamos súper enfocadas en esto y nos estamos divirtiendo mucho tocando las canciones nuevas”, resumió.
La gira, que también incluirá otros destinos como Montevideo, Rosario, Córdoba, Santa Fe, Neuquén, Bariloche y Lago Puelo, tiene que ver con la necesidad del trío de “salir de Buenos Aires y llevar el show a otros lugares, que es algo que desde los últimos años nos ha traído solo hermosas experiencias y además nos ha enriquecido mucho”, explicó.
En ese sentido, aseguró que “nos ha sorprendido ir a lugares que nunca habíamos ido y encontrarnos con un montón de ‘comunidad mugrienta’. Es hermoso saber que vas a un lugar nuevo en el cual nunca tocaste y hay gente que está escuchando tu música”.
Las tres integrantes desarrollan proyectos solistas y con otras personas, pero encuentran en MUGRE una “hermandad”, un espacio en el que crear con “libertad” y en el marco de un género distinto, más crudo, oscuro, con una estética particular, que vienen desarrollando y cuidando desde hace más de una década y que “nos habilita a expresar un montón de cosas”.
“Cada una, en nuestros proyectos solistas, tiene una búsqueda tal vez un poco más íntima o acústica. Con MUGRE, teníamos ganas de tener la experiencia de una banda como adolescente, de hacer lo que quisiéramos, de no estar pensando en las formas y poder decir de otras maneras, tomarnos otras libertades”, explicó.
Aunque el nombre remite a lo desprolijo, en realidad “las tres somos re obsesivas. Somos ordenadas a nuestra manera y prolijas a nuestra manera dentro de la banda”.
“Componemos en función de lo que queremos que pase en el vivo”
La libertad es central porque, más allá del estudio, el ensayo, el proceso creativo y la producción, la esencia de Mugre está en el escenario, en el vivo. “Hay algo que nos parece muy importante cuidar y es que la esencia de la banda está muy claramente en el vivo. Nos encanta producir nuestra música, todo el proceso del estudio, la composición y los arreglos, pero creo que es fundamental para que alguien termine de entender y conocer a Mugre que vaya a una fecha y tenga esa experiencia. Con los años fuimos entendiendo eso y componiendo en función de lo que queríamos que pasara en el vivo”.
Cada decisión de MUGRE se realiza en conjunto: “Nuestra manera de trabajar es componer las tres juntas, en la sala, con los instrumentos. En general, las canciones son grabadas como van a ser tocadas en vivo. Hay algo que pasa en la sinergia de nosotras tres tocando que nos coloca de otra manera”. Eso también se concreta con la estética visual. “Venimos eligiendo estar de blanco para tocar, en contraste con el concepto de la oscuridad. Hay algo de no tocar con la ropa con la que llegamos a la prueba de sonido, sino que nos ponemos el trajecito de MUGRE”.
Además, “nos interesa mucho esa contraposición entre el blanco y la mugre, esta estética más pospunk con colores saturados, que haya un diálogo entre la música y la estética. También nos interesaba generar la banda como algo que salga de nuestro cotidiano. Es como si fuésemos una especie de monstruo de tres cabezas. Una identidad extra, que no podría ser ninguna de las partes por separado. Hay algo de esa comunidad que genera una identidad”, describió.
“La realidad nos afecta”
Sobre las letras y la música como expresión de ideas, Esquivel reconoció que “la realidad nos afecta a las tres. Compartimos un montón de ámbitos y tenemos una mirada del mundo bastante similar. Vivimos en la misma ciudad, en el mismo país, atravesadas por los mismos conflictos y las mismas temáticas. Nos parece súper necesario poder volcar eso en las letras y en la energía de las canciones”, aunque “tratamos de no ser panfletarias, sino de poder transmitir realmente nuestras emociones sobre esas temáticas, cómo nos afectan y cómo nos sensibiliza nuestro contexto”.
Sobre haber decidido llamar “MUGRE” a este disco –el segundo que trabajaron con el reconocido productor Tweety González–, Esquivel reconoció que establece un diálogo con “Somos profesionales”, su anterior material. “Ahí hubo un ejercicio de decir: somos profesionales en lo que estamos haciendo y ¿qué viene después de autodeclararse profesional? Nos hizo mucho sentido volver a la esencia de la banda, volver a traer el concepto de Mugre como protagonista y reencontrarnos con esa esencia”.