La Ciudad

Joven docente e investigador marplatense obtuvo un importante premio en España

El licenciado Catriel Fierro, recibido con mérito académico, fue reconocido con el premio Antonio Caparrós de la Sociedad Española de Historia de la Psicología.

El licenciado Catriel Fierro, docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata e investigador del Conicet, fue galardonado con el premio Antonio Caparrós, que otorga la Sociedad Española de Historia de la Psicología al mejor trabajo de habla hispana sobre historia de la ciencia por fuera de España.

Fierro había enviado al certamen su producción sobre el tema “¿Historia, teoría o epistemología? Análisis y caracterización de asignaturas y cursos de historia de la psicología en currícula universitaria de psicología de Argentina (1950-1997)”. Es el investigador argentino más joven en haber obtenido esta distinción a su producción académica.

El premio se entregará en el marco del XXXI Simposio que organiza la Sociedad Española de Historia de la Psicología y que este año se realiza del 24 al 26 de mayo en Murcia. Antes del acto, el trabajo se expone en un espacio especial del encuentro.

“El trabajo tiene que ver con mi línea de investigación pero tuvo también una preparación especial para el certamen y fue revisado por una junta específica” comentó Fierro, quien junto a la decana de la Facultad de Psicología, licenciada Ana María Hermosilla, destacó la importancia del desarrollo del campo de la investigación en la unidad académica.

Fierro tiene 26 años y este reconocimiento no es el primero de su carrera. No sólo es uno de los jóvenes que obtuvo una beca de investigación a estudiantes avanzados antes de obtener la licenciatura, sino que, por su promedio, 9,91, fue galardonado con el premio de la Provincia de Buenos Aires al mejor mérito académico universitario.

“Lo de Catriel es un logro personal y también un logro institucional, en el punto que esta universidad es una de las dos de Argentina que destinan presupuesto a la formación de investigadores”, destacó Hermosilla, quien valoró la existencia de un instituto de doble dependencia con el Conicet que contribuya a que la unidad académica tenga la posibilidad de generar conocimiento científico y no sólo formar profesionales clínicos.

“Para un alumno que está haciendo la carrera, la posibilidad de tener un estipendio para llevar adelante investigaciones es nuclear, vital”, reconoció el joven docente e investigador que, por el momento, está realizando gestiones tendientes a obtener ayuda para poder viajar en mayo a Murcia a recibir el reconocimiento.

Vocación

Fierro ingresó a la carrera de Psicología, ya con la idea de dedicarse tanto a la investigación como a la docencia. “Siempre me gustó la docencia universitaria y a la vez generar conocimiento, discutir con colegas, publicar. En mi opinión, la investigación no debe estar desgajada de la docencia, desde el punto de vista que la actualización constante en la disciplina tiene que volcarse a la formación de profesionales y a la vez no veo a la docencia desgajada de la investigación, creo que un buen docente está actualizándose permanentemente con los debates del campo y, desde el ingreso a la carrera, tenía puesta la vocación ahí”, explicó.

El interés científico de Fierro está relacionado con “la historia, la formación de psicólogos y cuestiones más teóricas como epistemología de la psicología”. En ese contexto, preguntas como “por qué las cátedras son así, por qué las carreras son así, por qué en la calle psicólogo es igual a psicólogo clínico, igual a psicoanalista, qué conjunto de procesos llevaron a eso” lo llevaron a desarrollar los estudios que actualmente está preparando, en el marco de su doctorado con la Universidad de San Luis.

“Mi tema doctoral es un relevamiento del estado actual de la formación de psicólogos. Lo que hago es relevar y analizar los contenidos de las asignaturas obligatorias en términos de antigüedad de la literatura, prevalencia de autores, prevalencia de orientaciones teóricas, nacionalidad de los autores, contextualizándolo históricamente. Creo que leer esos datos, a partir de la historia es lo que va a resultar más productivo y disparar preguntas como por qué, qué diferencias hay con otras universidades públicas, privadas, universidades de otras regiones, por lo que la otra mitad de mi doctorado es caracterizar los principales cambios de la historia de la formación de psicólogos en Argentina”. Es decir, será un diagnóstico nacional pero explicado, contextualizado en forma crítica a partir de la historia.

El paper por el que fue premiado es el resultado de cruzar al máximo los tres ítems. Y se trata de un campo que, según indicaron tanto Fierro como Hermosilla, no está muy desarrollado.

Abrir caminos, promover debates

“Es poco usual que tanto psicólogos como historiadores se pongan a pensar en cómo lo que hacemos impacta en la formación de los psicólogos a través de las cátedras. Han sido temas trabajados algo en Estados Unidos (desde los ’60), un poco en Alemania y, recientemente en México, algo en Perú y en Argentina”, indicó Fierro. Y apuntó que “es interesante abrir camino en temas nuevos porque de alguna forma son los que motivan o propulsan debates y generan impacto”.

Para Hermosilla, en tanto, el desarrollo de conocimiento en ese campo es apropiado dado que “si bien nuestra currícula fue innovadora en aquel momento -hace 30 años, cuando se reabrió la carrera con el regreso de la democracia- estamos en proceso de querer revisar nuestra currícula y aportes como el de Catriel son muy ricos”. Y agregó que como unidad académica, el debate es “qué psicólogo queremos formar y qué psicólogo necesita esta sociedad”.

“Ese tipo de preguntas, a mi criterio, se pueden responder sólo contando con datos empíricos, que sirvan de diagnóstico, panorama para debatir lo que se considera necesario en cuanto a estado actual y a lo que se tiende y, también, en cuanto a políticas públicas. Es ambicioso pero necesario”, apuntó Fierro.

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