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Juicio CNU 2: un testigo vio al imputado Corres en Mar del Plata la noche del 5×1

El debate se reanudó de manera remota desde Mar del Plata y Ciudad de Buenos Aires, con la declaración de Ricardo Leventi desde Suecia. El testigo trabajaba frente a la sala velatorio desde donde observó salir autos con miembros de la organización de ultraderecha con armas largas la noche que fueron secuestradas y asesinadas cinco personas.

Tras la habilitación de la reanudación del juicio denominado CNU 2 por delitos de lesa humanidad cometidos en la antesala del Golpe de Estado cívico-militar de 1976, se desarrolló la última audiencia testimonial en la que un testigo declaró desde Suecia por videoconferencia y ubicó a uno de los acusados –Oscar Héctor Corres– en Mar del Plata la noche que se juró la venganza por la muerte del líder de la CNU, Enrique Piantoni, que se denominó 5×1, por el secuestro y asesinato de cinco personas.

En medio de la pandemia, la audiencia de celebró con las partes divididas entre Mar del Plata –donde estuvieron querellas, defensa oficial y uno de los letrados particulares- y la Ciudad de Buenos Aires, donde se congregó el tribunal, parte de la defensa de Corres y el Ministerio Público Fiscal de la Nación, representado por el fiscal general Pablo Ouviña y el auxiliar fiscal Santiago Ghiglione.

El testigo Ricardo Leventi, que ya había prestado declaración en el primer tramo de la causa CNU que terminó con siete condenas, fue convocado a ampliar su declaración por requerimiento de la defensa de Corres, quien está siendo juzgado junto a Eduardo Salvador Ullúa.

“Lo conocía todo Mar del Plata”

Desde su oficina en Suecia -país al que tuvo que exiliarse luego de un ataque sufrido el 15 de marzo de 1976 por miembros de la CNU-, Leventi explicó que la noche del velatorio de Piantoni estaba trabajando en una playa de estacionamiento de un amigo, situada a pocos metros de la sala velatoria Sampietro. Desde allí, parado, a unos 30 o 40 metros de la puerta de ese local, observó el intenso movimiento de aquella noche: recordó el bullicio en la calle, la gente que por allí pasaba, los canillitas vendiendo el diario El Atlántico, autos de policías “que pasaban como si nada hubiera sucedido”. “Llegaban autos, muchos, tres-cuatro-cinco, se llenaban con gente, salían de la puerta de Sampietro haciendo ostentación de armas, a los gritos”, describió. “Había Peugeot 504 con techos corredizos, y era tanta el odio y la bronca que esta gente tenía, que sacaban la cabeza; armas largas había”, sumó luego.

También dio cuenta de algunos episodios protagonizados por la agrupación. En particular, brindó detalles del “ataque dirigido por el CNU” en el edificio de Maipú y Marconi donde entonces funcionaba la Facultad de Ciencias Económicas; allí Leventi estudiaba y entrenaba. “Tuvimos que salir por los techos”, dijo, y añadió que tiraron gases lacrimógenos y bombas molotov. A partir de allí la defensa lo interrogó en relación a si tuvo miedo o tomó algún recaudo la noche del velatorio. El testigo dijo que no, porque si bien era peronista, en la ciudad sólo era conocido como jugador de vóley y fundador de la Asociación Marplatense de ese deporte.

Al retomar la noche del velatorio, destacó que entre los hombres que subían a los vehículos estacionados frente a Sampietro logró identificar al por entonces fiscal, Gustavo Demarchi, a Corres, a Gómez y a Coronel, quien realizaba un arte marcial. “Corres era abogado, lo conocía todo Mar del Plata, ¿cómo no lo iba a conocer?”, señaló. No sólo lo tenía visto de los diarios, sino también de distintos ámbitos que frecuentaban los miembros de la CNU o los pasillos de la Universidad. “No tengo dudas que fue Corres”, ratificó el testigo ante la insistencia de la defensa. Y dijo, incluso, que salió armado del velorio.

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