Julio Chávez: “Creemos que podemos vivir afuera de la institución y es imposible”
Famosa por la película de Brendan Fraser, la historia teatral de "La ballena" lo tiene a Julio Chávez en el rol protagónico. En Mar del Plata, habló de la compleja experiencia humana y de la falta de respuestas al misterio de cada vida. Sube a escena en el Tronador.
Laura Oliva y Julio Chávez.
“Importantísimo -aclara Julio Chávez, en un extenso día de entrevistas en Mar del Plata- no vi la película”. Se refiere a “La ballena”, la producción norteamericana que logró que el actor Brendan Fraser se quedara con un Premio Oscar.
La historia de un varón con obesidad mórbida que transita los últimos días de su vida nació como texto teatral, luego se llevó al cine, sigue el destacado intérprete. “Cuando me dieron la obra de teatro fue tan clara la impresión que tuve, o la empatía que tuve con el cuentito, que dije ‘yo no quiero ver la película, porque quiero construir a mi Charly'”, dijo en relación al protagonista.
Su Charly es un ser vulnerable que transita otros matices a los del actor norteamericano. El desafío, dijo en una rueda de prensa, fue lograr “credibilidad a su situación física”.
Es que Chávez trabaja con prótesis que le permiten verse como una persona con obesidad extrema. Buscó justificar, ir más allá de por qué “el espectador va a quedarse una hora y veinte mirando simplemente el proceso de obesidad”.

Chavez en el rol de Charly.
Y en realidad, entendió que el gancho de la obra es ese, pero la historia es mucho más profunda: “En ese ser humano hay unas dificultades para vivir, unas relaciones, un hecho sexual, un hecho como padre, un hecho como religioso, un hecho como profesor de literatura”, agregó.
Y la obesidad termina siendo una particularidad que define su enorme humanidad.
En el escenario del Tronador, este verano Chávez sube a escena todos los viernes y sábados de enero a las 21 junto a un elenco que integran Laura Oliva, Máximo Meyer, Manuela Yantorno y Roxana Berco. La dirección es de Ricky Pashkus.
Consultado sobre las prótesis que usa en el escenario, el actor dijo que con ella en su cuerpo pudo empezar a imaginar a su personaje. “En un momento no fue muy cómodo, había que acostumbrarse, pero en el mismo momento en el que yo hice la primera prueba del vestuario sentí que había algo en mi almita, en mi experiencia, que inmediatamente me ubicó en un ser, en un estar muy particular que me despertó mucho la imaginación”. Así pudo ir metiéndose en el viaje de su nuevo personaje.
“Es lo que hacemos todos los días, nos ponemos una ropa para creernos que somos elegantes, nos ponemos la ropa y nos miramos, somos muy incrédulos”, observó.
-¿Cómo es Charlie?
-Es muy tierno, muy débil, cobarde, pero valiente al mismo tiempo, muy vulnerable a la mirada de los otros, corajudo, tiene decisiones que no son fáciles de tomar, como es tener una mujer, tener una hija y de golpe descubrís que te enamorás de alguien, abandonás tu casa. Son hechos, va en contra de las instituciones y por otro lado es muy rígido, porque nosotros creemos que podemos vivir afuera de la institución y es imposible. De alguna institución vas a formar parte, estamos atravesados por eso. Y Charlie pertenece a varias instituciones: el colegio, la literatura, la religión, que es una institución muy importante para él, que lo ha marcado mucho. El espectáculo se ha corrido y se ha ocupado de correrse de toda crítica. La obra tiene algo que nosotros entendimos que no íbamos a alimentar, nosotros no queríamos hablar mal de la religión. Podríamos agarrar un material que ataque concretamente, pero no es eso. El problema es cuando una institución se arroga el derecho o el proyecto de comprender la totalidad de la experiencia humana.
-¿Monopolizarla?
-Exactamente, monopolizar la experiencia humana. Y no hay nadie ni nada que pueda monopolizar la experiencia humana porque la experiencia humana es finalmente un misterio. Y ese misterio debe quedarse abierto. Debemos bancarnos esta pregunta que es ¿cómo puede ser?, ¿cómo puede pasar? A veces vos decís, pero esta persona tiene todo, ¿cómo puede ser infeliz? Y viste cómo es la vida. Tiene todo y es infeliz. Y ahí empiezan a entrar las instituciones queriendo dar explicación a eso. Los psicoanalistas, el arte, la iglesia, los médicos, la psiquiatría, la farmacología, las ciencias alternativas, la astrología, todas cosas extraordinarias. Yo soy astrólogo, pero debo decirte que no podría decir que la astrología ocupe el lugar de dilucidar el misterio. De todas maneras no resuelve el problema. Y eso, como siempre digo y en el espectáculo Charlie se lo dice al chiquito, que con las mejores intenciones viene a querer salvarlo, a querer traerle la palabra de Dios: no soy una persona que pueda decir que no sea creyente. Yo no sé. Yo digo, “mira, no lo sé”. No le digo no a nada.
-¿Sos espiritual?
-Es que eso me parece que es inevitable, y lo soy. Pero yo me uno a una frase de Charlie cuando dice, “no siempre con tus armas de misionero vas a comprender al ser humano”. Y yo cambio la palabra “misionero”: con tus armas de psiquiatra, con tus armas de la policía. No hay nada. Y los seres humanos, con mucha buena voluntad, queremos utilizar lo que hemos aprendido para aplicarlo a muchos seres humanos. El problema es que eso no resuelve todas las vidas. Y la vida de Charlie es un misterio. Vos ponés en escena un misterio. Un misterio del cual todos pueden hablar mucho.
Lo más visto hoy
- 1Polémica por los bungalows junto al mar, Milei se suma a la temporada, el mago Rottemberg y el truco de “Chiqui” Tapia « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Una mujer denunció a su hijo y pidió que allanaran su propia casa « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3El emporio de la droga: así operaba la banda que vendía todo lo que le pidieran « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4Baja la temperatura: cómo estará el clima este miércoles en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Un menor estaba en una plaza con un arma de fuego « Diario La Capital de Mar del Plata
