Durante una noche de insomnio, una mujer madura repasa su vida. Molly Bloom es el personaje femenino de la celebrada novela "Ulises", que James Joyce escribió en 1922. De ese libro se desprende este monólogo que se podrá ver este martes en el escenario del Teatro Auditorium.
Basada en “Ulises”, la celebrada novela vanguardista que escribió el escritor irlandés James Joyce en 1922, “Molly Bloom” es un monólogo de una mujer mayor que repasa su vida durante una noche de insomnio. Molly canta, recuerda fragmentos de canciones, se emociona, se ríe, se erotiza, se enoja.
Molly es la música de la cabeza de una mujer. Es traducir, interpretar la extraordinaria privacidad, el erotismo, la absoluta falta de censura con la que Molly piensa en su noche de insomnio. La libertad con la que expresa sus fantasías sexuales, sus teorías sobre los hombres y el amor.
Con estos dilemas y temas expresados en el parlamento, la actriz Cristina Banegas compone a Molly sobre el escenario y la actualiza, con las coordenadas del momento, cada vez que la lleva a escena.
Este verano, la obra regresará a Mar del Plata. Este martes 13 de enero se la podrá ver en la sala Astor Piazzolla del Teatro Auditorium, a partir de las 21,30.
La obra cuenta con la dirección de Carmen Baliero y la adaptación de Ana Alvarado, Laura Fryd y de la misma Banegas.
La actriz contó que la pieza transita un momento de amplio crecmiento, a pesar de que fue estrenada hace varios años.
“Además de esta función hermosa en la sala Piazzolla que es fantástica, voy a hacer en marzo una función en El Excéntrico de la 18, que es nuestro teatro que cumple este año 40 años. Y en mayo voy hacer seis funciones de Molly Bloom a Madrid (España), en el Espacio Mistral“, dijo.
“Estoy muy contenta de ir a Madrid porque tengo mucha familia y muchos amigos”, se entusiasmó.
Preocupada por el estado del teatro y de la cultura en Argentina, a la que ve “en peligro”, la actriz opinó sobre la actualidad nacional. “Creo que estamos en un momento donde las instituciones que sostienen y fomentan y organizan las actividades, por ejemplo del teatro como el Instituto Nacional del Teatro, INCAA a o de la música el INAMU, están siendo arrasados en este momento”.
“Esto no significa que vamos a dejar de teatro y de cantar o hacer películas, pero sí que nos va a costar más y haremos muchos más esfuerzos para lograrlo. La cultura no se termina”, agregó.
-¿Cómo fue el proceso de adaptación de Molly Bloom?
-Junto Laura Fryd hicimos la traducción del capítulo final en la novela Ulises de James Joyce que es el monólogo de Molly Bloom. Y después hicimos la edición. No hicimos ninguna adaptación en el sentido de agregarle nada. Sino que quitamos algunas cosas referidas a capítulos anterior para comprender y en la ultima etapa Ana Alvarado participó en algunos detalles aportando a nuestra versión. Pero bueno, fue un trabajo que nos llevó mucho tiempo, más de un año y fue muy hermoso empezar a trabajar con un texto de Molly Bloom que no tiene signos de puntuación y que es pura música de la cabeza. Desde la palabra misma el texto original es una travesía hermosa.
-¿Por qué sentís que te llega ahora este monólogo divertido cuando el eje de tu carrera, casi siempre fue el drama?
-El hecho de haber hecho muchas obras dramáticas y tragedias no quiere decir que no me guste el humor. Hice durante tres años “La vuelta manzana”. Me gusta mucho trabajar con el humor y disfruto mucho esta obra.