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Arte y Espectáculos 13 de octubre de 2020

La cédula uruguaya, la letra de “Volver” y Paquita: algunos enigmas de Gardel

Sello conmemorativo por los 100 años de la cédula uruguaya de Carlos Gardel. Foto: EFE | Federico Anfitti.

por Alejandro Prieto

MONTEVIDEO, Uruguay.- Una cédula uruguaya a la que muchos no dan crédito, los tangos compuestos por ‘Paquita’, pionera del bandoneón, y una letra famosa que podría esconder pistas sobre a dónde quería “volver”: estos son algunos de los enigmas que rodean la vida de Carlos Gardel.

Transcurrido un siglo del 8 de octubre de 1920, día en que Gardel se presentó en Buenos Aires para registrarse como nacido en Tacuarembó en el Consulado de ese país, y por más libros, artículos e investigaciones que se han escrito sobre su vida y dotes artísticas, no son pocos los misterios que rodean a ‘El Zorzal criollo‘ o ‘El mago’, como se le apodó.

La fama del cantor de tango, reconocido autor de canciones como “El día que me quieras“, “Mi Buenos Aires querido” y “Por una cabeza“, viene acompañada de un anecdotario en el que destacan su afición por las carreras de caballos y su amistad con Charles Chaplin.

Sin embargo, su nacionalidad, su origen y sus vínculos familiares son el origen de diversas teorías.

La incógnita de la cédula centenaria

Para los que llevan años indagando en registros históricos en Uruguay, la evidencia documental de la cédula de identidad que se conserva en el Museo Gardel de Valle Edén (Tacuarembó), exhibida estos días en Montevideo, rebate la teoría alterna -que afirma que Gardel nació en Toulouse (Francia) y viajó de niño a Argentina-.

Así lo asegura a EFE el profesor e investigador Milton Santana, quien afirma que, antes de 1920, el legendario cantante era, en el plano legal, un “indocumentado”.

“Era indocumentado por la situación de su vida, realmente fue un ser no deseado. Hay a veces seres que no son deseados pero cuando nacen son queridos; en el caso de Gardel fue no deseado y no querido, (fue) desmadrado rápidamente y anduvo de cuidadoras en cuidadoras”, sostiene.

Según Santana, dado que sus supuestos padres biológicos uruguayos, María y Carlos Escayola, que habrían tenido una relación incestuosa, no lo quisieron, no lo registraron y fue adoptado por la francesa Berthe Gardés, de quien tomaría luego su apellido Gardel.

Según el director general de Cultura de la Intendencia de Tacuarembó, Carlos Arezo, cuando comenzó a tener éxito como cantante y empezó a viajar ocasionalmente de Argentina a Uruguay con permisos de políticos amigos decidió registrarse.

“Como integrante del dúo Gardel-(José) Razzano, empieza a circular y a venir al Uruguay pero necesitaba un documento porque era requerido (…) en Europa y Estados Unidos y tenía que viajar”, acota.

Esta hipótesis se contradice con la que afirma, con base en una partida de nacimiento francesa, que Gardel era “Charles”, hijo natural de Gardés, y no se registró como francés para no luchar en la Primera Guerra Mundial (1914-1918), brindando luego datos falsos en Uruguay para obtener la ciudadanía argentina.

Según los uruguayos, sin embargo, no solo nunca tuvo vínculos reales con Francia sino que nunca cortó sus lazos con Tacuarembó, tierra que, dice Arezo, figura en “al menos 20 documentos” como su lugar de nacimiento.

Paquita, la tanguera enmascarada

Otro dato tan curioso y enigmático es el de la grabación de dos tangos que, a diferencia de los demás de su repertorio, fueron compuestos por una mujer, hecho extraño para el mundo del tango, donde predominan las figuras masculinas.

Se trata de Francisca “Paquita” Bernardo, una argentina nacida a comienzo del siglo XX que rompió con los cánones de la época y cambió el piano por el bandoneón.

Como destaca la música uruguaya Alejandra Genta, Paquita, reconocida como la primera mujer bandoneonista, vivió solo hasta los 25 años pero logró triunfar, pese a prejuicios como el que no aprobaba que una mujer tocara bandoneón porque debía “abrir sus piernas”.

Como relata el documental “La Paquita”, de Gladys Gazzero, con ayuda de sus hermanos la argentina se abrió paso tocando en cafés de Buenos Aires y formó una orquesta de tango con la que llegó a hacer giras, incluso en Montevideo.

Genta, que integra junto a Abril Farolini, Sandra González y Verónica Rumbo el cuarteto “Bandoneonas”, resalta que, aunque no son muy conocidos, dos de los tangos que Paquita compuso, “Soñando” y “La Enmascarada”, fueron grabados por Gardel.

Volver: ¿Nostalgia de Tacuarembó?

Aunque no se sabe a ciencia cierta si nació allí, la tradición oral de Tacuarembó dice que Gardel conservaba amigos y se hospedaba en la estancia de los Etchegaray, lugar al que fue a recuperarse tras recibir un disparo en 1915.

“Él es herido en Buenos Aires en una reyerta a la salida de un centro nocturno y se va a recuperar a Tacuarembó y está 15 o 20 días. Hay mucha certificación por la tradición oral de que Gardel estuvo vinculado (con la zona)”, acota Arezo.

Sin embargo, para Santana el tango “Volver” esconde pistas sobre el lugar, ya que, dice, antes de cantarlo en la película de John Reinhardt “El día que me quieras”, Gardel insinúa que irá a Buenos Aires para luego “volver a partir dejando el corazón”.

El experto indica que quería volver “con la frente marchita” a su pasado, a Tacuarembó, pese a haber vivido allí “hondas horas de dolor”.

Más allá de que la letra de “Volver” se reconoce como escrita por Alfredo Le Pera, jamás sabremos si el cantor, fallecido en un accidente de avión en Colombia en 1935, antes del estreno del filme, querría realmente volver a Uruguay. Otro enigma.

EFE.