Con acciones de responsabilidad civil, Coomarpes, la Cooperativa de Producción del puerto marplatense celebra su 76° aniversario. Resaltan beneficios de la economía circular.
La Cooperativa de Producción Coomarpes cumple 76 años de actividad en la pesca. Ubicada en el corazón del puerto de la ciudad, este año la decisión fue celebrarlo realizando dos acciones de responsabilidad social.
A través de una alianza con el Banco de Alimentos, la cooperativa lanzó una campaña que apunta a equilibrar la dieta de quienes asisten a comedores barriales. Bajo la consigna “Traé un alimento no perecedero, Coomarpes pone la proteína”, la empresa busca paliar un déficit recurrente en las donaciones. Actualmente, los cerca de 130 comedores y merenderos de la ciudad que abastece el Banco de Alimentos suelen contar con stock de productos secos como fideos, galletitas o arroz, pero no abundan proteínas de alta calidad. En este sentido, la firma equiparará las entregas con productos de pescado, tales como filets y empanados de pescado, lo que aporta a una alimentación más completa. La propuesta también incluye una invitación abierta a sumarse al voluntariado en la sede del BDA, situada a pocos metros de la cooperativa en la zona portuaria.
En paralelo, la agenda de este aniversario incluye una acción ambiental para el próximo sábado Las ONG Embajadores Verdes y Fundación Marina realizarán una jornada de limpieza de playas. Para esta actividad, la cooperativa facilitará los materiales necesarios para la logística de los voluntarios, desde guantes y bolsas hasta elementos de higiene. La iniciativa se complementará con la colocación de señalética que apela a la responsabilidad colectiva, con leyendas que identifican las zonas saneadas por los vecinos para incentivar el mantenimiento del espacio público.
El rol de la cooperativa en la estructura portuaria
Con 76 años de actividad, la trayectoria de Coomarpes Ltda. se entrelaza con el desarrollo de la flota pesquera de rada y costera. Sus orígenes datan de la década de 1950. La cooperativa se ocupaba de la venta del pescado que traían sus embarcaciones asociadas. A lo largo de estas casi ocho décadas fue incorporando servicios de atención al asociado
como provisión de hielo, servicio de izado y botadora, almacén naval, taller naval, dotación y lavado de cajones plásticos, inyectora de cajones. En las últimas décadas, la cooperativa ha ingresado a mercados de exportación tanto de productos congelados (filetes y enteros) como de harina y aceite de pescado.
La infraestructura actual permite cubrir prácticamente todo el ciclo productivo y sirve de sostén a más de quinientas familias. A su vez, la firma ha expandido su alcance hacia el procesamiento final con una línea de empanados de pescado. Por otro lado, el rol de la planta de harina y aceite de pescado consolida un circuito de economía circular al
reincorporar los subproductos del procesamiento al sistema productivo, cerrando así el esquema integral de la industria pesquera que a su vez genera un nuevo alimento, destinado mayormente a la creciente industria de la acuicultura.
Según los directivos de la cooperativa, el nuevo aniversario encuentra a la institución profundizando su enfoque en la economía circular. Esta visión busca romper con el modelo tradicional. Se apuesta por procesos que permitan el aprovechamiento total de la materia prima. Al convertir los sobrantes del pescado en subproductos de valor, la cooperativa no solo busca una mayor eficiencia operativa, sino que intenta reducir la huella ambiental de su
actividad industrial.
“Un gran ejemplo de economía circular es nuestra planta de harina y aceite de pescado. La ciudad cuenta con una industria habilitada para este proceso y nosotros somos parte. Lo que buscamos es generar un producto a partir de los residuos de las distintas plantas de pescado de la ciudad. Recolectamos lo que las distintas plantas de fileteado separan y le damos un nuevo destino. No solo le damos solución a su gestión de residuos orgánicos, sino que evitamos un gran problema ambiental al evitar que esos desperdicios se vuelquen en el basural”, afirmaron las autoridades de la cooperativa.
En esta línea, la empresa inauguró hace dos años la ampliación de su planta de tratamiento desarrollada por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y mantiene desde hace varios años la certificación para su planta de harina bajo el sello internacional Marine Trust y la norma ISO 14001 e ISO 45001.