La experiencia de un mochilero argentino en medio de la locura por la selección en Bangladesh
"Parecía que caminaba por Buenos Aires": un mochilero argentino contó cómo vivió la pasión de Bangladesh por la Selección
Gonzalo Cazenave lleva 16 años recorriendo el mundo. Llegó a Bangladesh casi por casualidad, para presenciar un partido de la Selección argentina, y terminó siendo recibido como una celebridad. Caravanas, miles de fanáticos, camisetas celestes y blancas, una torta por el cumpleaños de Lionel Messi y una experiencia que todavía intenta procesar.
“Pensé que iba a encontrar entusiasmo por Argentina. Nunca imaginé vivir algo así”. Gonzalo Cazenave habló con Agenda Real, el programa de streaming de LA CAPITAL y Canal 8 desde el aeropuerto de Daca, mientras esperaba un vuelo hacia Sri Lanka, el país número 99 de un viaje que comenzó hace 16 años y que lo llevó por casi todo el planeta.
Minutos antes había dejado atrás una de las experiencias más sorprendentes de su vida como mochilero: vivir desde adentro el fenómeno de Bangladesh, donde millones de personas siguen con una pasión inusual cada partido de la Selección argentina.
“Era como caminar por Buenos Aires, pero con todos los carteles escritos en bengalí. Hay calles enteras decoradas con banderas argentinas, balcones pintados de celeste y blanco y hasta una enorme camiseta de Argentina exhibida como un símbolo de orgullo”, contó durante la entrevista.
Aunque las imágenes del fanatismo bengalí recorren el mundo desde el Mundial de Qatar, Cazenave asegura que ninguna fotografía logra transmitir lo que se vive en las calles.

Screenshot
“La gente sale con la camiseta argentina como si fuera un partido en cualquier barrio de nuestro país. Ves familias enteras vestidas de celeste y blanco, chicos jugando con la camiseta de Messi y banderas argentinas flameando en los techos de los edificios.”
Un argentino entre diez mil fanáticos
El viaje a Bangladesh no estaba pensado exclusivamente por el Mundial. Gonzalo ya recorría el sudeste asiático y decidió aprovechar la cercanía para conocer un país que todavía no figuraba en su lista.
Sin embargo, antes de llegar escribió a la universidad más importante de Daca para consultar si podía presenciar allí el partido de Argentina. La respuesta lo sorprendió.
“Me aceptaron enseguida. Me fueron a buscar al aeropuerto, me dieron alojamiento, comida y me invitaron como huésped de honor para ver el partido con unas diez mil personas”, reveló.

Screenshot
Lo que siguió fue una escena difícil de imaginar. “Todos querían sacarse una foto conmigo. Había tanto descontrol que incluso había gente encargada de acompañarme para que pudiera moverme entre la multitud”. Durante el partido, el auditorio se transformó en un estadio. “Cuando atacaba Argentina era impresionante. La gente -indicó-agitaba las banderas, cantaba, se subía al escenario para festejar los goles. Nunca había visto algo parecido.”
Caravana, regalos y la torta de Messi
Las sorpresas continuaron lejos de la capital. Invitado a un pequeño pueblo del sur de Bangladesh, Gonzalo fue recibido con una caravana de motos integrada por jóvenes vestidos con camisetas argentinas. “Me hicieron una pancarta de bienvenida y me regalaron la camiseta oficial de la selección de Bangladesh con mi nombre.”
Esa misma noche participó de otro momento inesperado. “Estaban festejando el cumpleaños de Lionel Messi. Esperaron que yo llegara para cortar la torta.”
Cada vez que preguntaba por el origen de semejante fanatismo encontraba una explicación similar. “Ellos mismos cuentan que todo empezó en el Mundial de 1986. Bangladesh había sido colonia británica y la victoria de Diego Maradona sobre Inglaterra fue vivida casi como una revancha propia. Desde entonces muchísima gente adoptó a Argentina como su selección.”

Screenshot
Décadas después, esa identificación no sólo continúa sino que se multiplicó con la figura de Messi y la conquista del Mundial de Qatar.
Cazenave comenzó a viajar en 2011 y prácticamente no volvió a establecerse en un lugar fijo. “Voy regresando a Argentina apenas un mes cada tanto. Hace dos años que no vuelvo.”
Hoy financia sus recorridos mediante un proyecto digital y asegura que nunca imaginó poder sostener este estilo de vida durante tanto tiempo. “No soy millonario. Soy mochilero. Todo lo hago tratando de gastar lo menos posible.”
Esa filosofía lo llevó, por ejemplo, a dormir cuatro noches sobre reposeras en una playa de Maldivas para evitar el costo de un hotel.
Los países que más lo marcaron
Después de visitar casi un centenar de países, hay algunos que siguen ocupando un lugar especial. Indonesia aparece entre sus favoritos. “Fui ocho veces. No sólo Bali; conozco Java, Sumatra, Borneo, Timor. Es un país extraordinario.”
También destaca a China, un destino que, según afirma, suele estar rodeado de prejuicios. “Fue uno de los lugares donde más me ayudó la gente. Me invitaban a comer, me ofrecían alojamiento y muchas veces me pagaban la cuenta sin que yo pidiera nada.”
Viajar durante más de una década también le permitió observar cómo cambió el planeta. “Cuando empecé no existían los teléfonos inteligentes como hoy. Viajaba sin celular, sin tablet y resolvía todo preguntando en la calle.”
El episodio más peligroso ocurrió en Rusia, donde un automovilista que lo había levantado mientras hacía dedo le apoyó un arma en el estómago para intentar robarle una tablet. “Le dije que no tenía plata y finalmente me dejó bajar” confió.
La distancia también modificó su manera de observar el país. “En muchos lugares de Asia podés dejar el teléfono arriba de una mesa, ir al baño y volver diez minutos después. Nadie lo toca.”
También cree que Argentina debería reducir las divisiones permanentes. “Discutimos demasiado por política o por fútbol. Después de conocer tantas culturas uno entiende que se puede convivir de otra manera.”
Ahora viaja rumbo a Sri Lanka, que será el país número 99 de su recorrido. Si logra organizar las conexiones aéreas, Egipto será el número 100. No sabe cuándo terminará el viaje.
“Tengo 42 años y ya no me adapto a una vida sedentaria. Seguramente algún día me establezca en algún lugar tranquilo, pero seguir viajando siempre va a formar parte de mi vida.”
Después de recorrer casi todo el planeta, reconoce que pocas experiencias lo impactaron tanto como la vivida en Bangladesh. “Había visto videos por internet, pero estar ahí es otra cosa. Nunca imaginé encontrar tanta pasión por Argentina tan lejos de casa.”, concluyó.
Lo más visto hoy
- 1Cómo estará el clima este viernes en Mar del Plata « Diario La Capital de Mar del Plata
- 2Del grow shop al narcomenudeo: fue detenido y acusado de vender marihuana « Diario La Capital de Mar del Plata
- 3Premio con trampa para Japón, clasificación para Suecia « Diario La Capital de Mar del Plata
- 4El flagelo de los motochorros no cede y los asaltos violentos aumentan « Diario La Capital de Mar del Plata
- 5Encontraron drogas y armas en el departamento de Jésica Cirio y su pareja « Diario La Capital de Mar del Plata
